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Campaña electoral de la CUP basada en un mensaje optimista: ‘Entrem amb força’.

El ‘otro’ aniversario en Barcelona

¿Josep Garganté como recambio para Belén Estebán?

Sergio Fidalgo
4 min

Cartel de 'Entrem amb força'.La campaña electoral que llevó a la CUP al Ayuntamiento de Barcelona estaba basada en un mensaje optimista, el ‘Entrem amb força’, que tenía como imagen gráfica al gran icono del nacionalismo catalán, un grupo de personas formando un ‘castell’ para ‘capgirar’ (dar la vuelta) a la ciudad. El ‘fem pinya casteller’ como metáfora de lo que podía hacer esta formación dentro del consistorio de la capital catalana. Las instituciones al servicio de las demandas de la gente.

Hace un año tres concejales anticapitalistas pasaron a formar parte del consistorio siguiendo este lema y esta iconografía de ‘buen rollito’. Pero este primer aniversario tiene una imagen que tiene poco que ver con el mensaje idílico de la consigna principal de  campaña. Es la del regidor Josep Garganté, con sus nudillos tatuados con las palabras ‘amor’ y ‘odio’, imitando al Robert Mitchum de la mítica película de Charles Laughton ‘La noche del cazador’.

Cabemos todos

Para que quedara claro que la CUP estaba por la integración total, en el menú del acto de presentación de la candidata anticapitalista a la alcaldía, María José Lecha, se alternaba el muy andaluz salmorejo, con una ensalada, un estofado de ternera con habas y guisantes y un flan de mató. ‘Castells’ en los carteles y salmorejo de primero, toda una declaración de intenciones en el primer intento serio de conseguir entrar en el consistorio barcelonés.

La campaña contó con el apoyo de personajes poco sospechosos de comulgar con el tradicional ‘tresporcentismo’ o el enchufismo institucional del nacionalismo catalán. Manuel Delgado o Antonio Baños contribuyeron con sus discursos sólidos, con patina de intelectual curtido en largas charlas estudiantiles en los bares de facultad, a convencer a 51.889 barceloneses (7,42 %). Una propuesta rupturista, pero que buscaba integrar a todas las clases populares catalanas, entró en la ‘Casa gran’.

Un ‘showman’ de manual

Josep Garganté, concejal de la CUP.Pero a las pocas semanas de entrar en el ayuntamiento se vio que lo de “entrem amb força” era en plan casting para una edición versión barcelonesa del programa televisivo Gran Hermano. Y comenzó el show de un político que seguramente acabará como mito de la frikipolítica, Josep Garganté. No solo por su ‘trendy’ camiseta en la que se veía a Ada Colau travestida de Mickey Mouse o por su afición a lanzar billetes de 500 euros del ‘CUPopoly’ en la sala de plenos.

Su disputa digna de ‘Sálvame de luxe’ con un médico por un quítame allá un parte de lesiones, con cámara oculta incluida, o cómo enseñó a las cámaras su fornido cuerpo tras recibir un porrazo de un mosso d’esquadra, demuestra que este hombre tiene madera de estrella. Nada nuevo, antes de triunfar en la política Ada Colau lo intentó como actriz en una serie de Antena 3. No llegó lejos en la ficción, y se pasó a los ‘realities’. Y ahora la tenemos de protagonista absoluta en la escena catalana.

La leyenda ‘Garganté’ se sigue construyendo. En solo doce meses ha conseguido más atención mediática que Kiko Matamoros. Y aún le quedan tres años más para superar a Belén Esteban. Teniendo en cuenta que la estrella de la ‘Princesa del pueblo’ tarde o temprano tendrá que declinar, la era de Josep, el ‘Tribuno de la plebe’, puede comenzar en cualquier momento. De momento ya ha conseguido, gracias a su camiseta ‘Ada Mouse’, crear disensiones dentro de la CUP. Va por buen camino…