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Verstrynge temía que el voto útil conservador se agrupara alrededor de UCD.

Cómo inventar encuestas con una ‘Casio’ de bolsillo

Jorge Verstrynge, todo un ‘artista’ de la política

02.04.2016 00:00 h.
5 min

Jorge Verstrynge pasó de apoyar a un ex ministro franquista, Manuel Fraga, del cual fue su escudero y delfín durante cerca de diez años en Alianza Popular, al líder de Podemos Pablo Iglesias. Eso sí, siempre criticando a Felipe González, aunque hay que recordar como este ex dirigente conservador llegó a militar en el PSOE. Y es que ha sido un pionero en muchas cosas, ya que los políticos generalmente andan el camino inverso: de la extrema izquierda en la juventud al extremo centro en la madurez, y no de AP a Podemos.

En 1999 publicó un más que interesante libro de recuerdos, ‘Memorias de un maldito’ (Editorial Grijalbo), que debería ser de lectura obligatoria para todo aquel que desee dedicarse a la política en España. Aunque solo sea para saber lo que le espera a uno si escoge mal a sus compañeros de viaje, ya que todo lo vivido con él puede acabar publicado en un volumen para goce y disfrute de adversarios ideológicos y enemigos (los militantes de la formación en la que uno tiene carnet).

¿Dónde está la bolita?

La política, mal llevada, es un arte de trileros. Y Verstrynge detalla en su libro cómo lo de contar la verdad es relativo. Confiesa cómo se inventó una encuesta para favorecer las expectativas electorales de Alianza Popular. Atención al detalle: no “encargó” un estudio a medida, o “cocinó” los datos de un sondeo. Directamente se pasó a los géneros de ficción y la creó. Eran las elecciones autonómicas de Galicia de 1981, las primeras que ganaron los populares. Pero, antes de votar, la cosa no pintaba bien. UCD y PSOE se disputaban los dos primeros puestos.

Verstrynge temía que el voto útil conservador se agrupara alrededor de UCD y confiesa que “había que invertir esa maldita tendencia” (pág 123). Para conseguir este fin optaron “una noche, en un frío y húmedo hotel gallego, por fabricar, gracias a una Casio de bolsillo, un ‘sondeo’ en el que AP por vez primera, al menos en una provincia, se situaba o bien en cabeza o bien al menos por delante de la UCD”. Atención a la sofisticación tecnológica de la derecha ibérica. Nada de tirar de IBM o similar. Con una ‘Casio’ había bastante, y no los carísimos CEO y CIS con los que Generalitat y Gobierno central nos ‘iluminan’ hoy en día.

¿Y ‘compraron’ los periodistas tal prodigio? Según Verstrynge, sí: “Reunimos a la prensa y les repartimos los resultados del sondeo como una gran primicia: AP estaba en cabeza en Lugo, empatada con UCD en Orense y pisándole los talones en La Coruña y Pontevedra. Milagrosamente nadie rechistó, excepto un periodista que preguntó: ‘¿Tienen ustedes tablas de datos?’. ‘Pues no - le contesté-, solo este resumen que nos han mandado de Madrid’”. (pág. 124). Al día siguiente la mayoría de los diarios publicaron la ‘encuesta’ y “muchos de ellos asumieron los datos como ciertos”. Y lo celebró “con una mariscada homérica” (pág. 125).

No pares, sigue, sigue…

Como la primera encuesta coló, cinco días después “otro ‘sondeo’ también ‘made in Casio’ --no había dinero para otra cosa--” iluminó a los gallegos con “un resultado similar al de Lugo, pero esta vez en Orense”. Ni George Lucas, oigan ustedes. Su creatividad le lleva a asegurar que el entonces rey Juan Carlos “afortunadamente” ha sido “el primer tránsfuga político de la Transición, lo cual ha permitido dar paso a la democracia” (pág. 71). No con todas las personalidades es tan amable, ya que habla así del partido entonces en el Gobierno: “Lo de UCD era una metástasis cancerosa sin remedio, y el lamentable nivel intelectual de Calvo Sotelo no servía en la agonía ni como morfina" (pág. 122).

Con su ‘patrón’, Manuel Fraga Iribarne, no acabó bien. Y le dedica unos cuantos calificativos que igual son merecidos, pero que se los tenía que haber dicho cuando se sentaba a su diestra. Le califica como “una catástrofe como gestor práctico” del partido, por lo que recomendaba que fuera “separado del funcionamiento del aparato” (pág. 231). En una discusión sobre si Isabel Tocino debía ir de número 1 ó 2 al Congreso por Toledo asegura que tuvo que ponerse “delante de Fraga cuando intentó abofetear al presidente” del partido en esta provincia (pág. 234). Sin duda alguna Verstrynge es un personaje que sabe captar la atención.