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Albert Batlle, dirigente de Units per Avançar, opinando sobre la ocupación en la redacción de Crónica Global / CG

Batlle: "La ocupación de pisos es un problema de convivencia"

El teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona asegura que la delincuencia ha bajado durante la pandemia y que este verano la ciudad contará con 400 nuevos efectivos

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Albert Batlle, teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, explica en entrevista con Crónica Global que la delincuencia ha bajado durante la pandemia del coronavirus y que este verano se incorporarán 400 nuevos efectivos policiales a la ciudad. Sin embargo, advierte de que "no podemos bajar la guardia".

--Pregunta: Asistimos a numerosos casos de ocupaciones de pisos que generan alarma. ¿Cómo atajar ese problema?

--Respuesta: Hay diferentes casuísticas. Hay ocupaciones de mafias que trafican con pisos, o aquellas que se hacen de forma puntual. No es una problemática sencilla. Desde el punto de vista judicial, la doctrina tampoco es unánime. Las situaciones complicadas no admiten soluciones simplistas. Creo que hay que afinar algunos aspectos de la Ley de Enjuiciamiento Civil para permitir que quien ostenta la titularidad del piso pueda recuperarlo rápidamente. Pero todo se ha ido complicando con la crisis inmobiliaria, los grandes tenedores, los fondos buitre… por lo que a veces es muy difícil separar el grano de la paja. No es lo mismo la ocupación de un piso que permite el pago de una renta a una viuda cuyo marido no cotizaba, que la ocupación de un bloque que lleva años abandonado sin que la propiedad se haya preocupado durante ese tiempo.

--¿Supone un problema de convivencia?

--Sí, sí, es un problema de convivencia. Sobre todo cuando estas ocupaciones se utilizan para actividades delictivas. Tenemos el ejemplo del Raval, con el problema de los narcopisos. No podemos esconder la cabeza bajo el ala. Son ocupaciones delincuenciales. Aquí se produce la comisión de un delito claro y hay que luchar contra ello.

--Estamos en verano y aunque la movilidad turística estará más reducida debido al coronavirus, hay países a los que siempre les conviene decir que Barcelona es una ciudad muy insegura. ¿Es así?

--Ha habido un problema de seguridad, salió en las encuestas, aunque también se ha exacerbado esa crisis de seguridad. El segundo semestre del año pasado supuso un punto de inflexión. Cuando comenzó la pandemia el nivel de actividad delictiva bajó. Pero no se puede bajar la guardia. Las medidas policiales están bien tratadas, pues este verano Barcelona tendrá 400 efectivos policiales más que en septiembre del año pasado gracias a la nueva promoción de mossos y guardias urbanos. La presencia policial, de todas formas, es condición necesaria, pero no suficiente. Estamos en contacto con Mossos, Policía Nacional y Guardia Civil, cada uno con sus competencias, también con Fiscalía y jueces.