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Retrato de Meritxell Batet después de la entrevista con Crónica Global en la sede del PSC / LENA PRIETO

Batet: “Imponer el marco constitucional a quienes lo rechazan no es la solución”

La candidata del PSC asegura que el secesionismo “ha crecido y se ha fortalecido con los gobiernos del PP” y que Europa “mira con preocupación que Ciudadanos haya decidido abrazar la extrema derecha"

19.04.2019 00:00 h.
21 min

Diálogo. No hay otra alternativa al conflicto secesionista. Meritxell Batet (Barcelona, 1973) avisa de que cualquier otra fórmula conduce “al conflicto o a la ruptura”. De ahí que la candidata del PSC por Barcelona asegure que “si hay más de dos millones de personas en Cataluña que no reconocen como suyo el marco constitucional, pretender imponerlo no nos va conducir a ninguna solución”. Insiste la ministra de Política Territorial y Función Pública en que “los independentistas saben que no va a haber un referéndum de autodeterminación”.

--¿Ve crispación en esta campaña electoral?

--Estoy sufriéndola, no me gusta que las campañas ni la política en general acaben apareciendo como un lugar para insultar, para crispar y para general más tensión. La política tiene que ofrecer precisamente lo contrario, respuestas y soluciones a los ciudadanos, no crear nuevos problemas. Desgraciadamente, vemos opciones políticas que viven del conflicto y lo que tenemos que ofrecer son salidas al conflicto, salir del exabrupto. Eso genera desafección.

--Cataluña se ha convertido en el eje de esas elecciones y también de esa crispación.

--Hay muchos temas sobre la mesa. Nos presentamos a unas elecciones para elegir unas Cortes generales y un Gobierno de España que apueste por una sanidad pública de calidad que se está perdiendo en muchas comunidades. Tenemos que hablar de educación, dependencia, pobreza, de transición ecológica, de las conquistas de derechos y libertades. Todos esos temas deberían salir y en una campaña debería haber espacio para ello. Pero sin duda hay un tema que la está capitalizando y que por supuesto es la crisis territorial que afecta a Cataluña, pero que al final también afecta a toda España. Hablar de Cataluña es hablar del conjunto del Estado y sobre eso es bueno hablar, pero de forma más serena de la que aparece en los medios.

--¿Hay que recuperar el eje izquierda derecha? Y en ese caso, ¿existe el riesgo de acentuar bloques irreconciliables?

--En el momento que estamos viviendo, es importante recuperar los valores socialdemócratas. Llevamos décadas diciendo que la socialdemocracia está en crisis, pero después de la crisis económica que hemos sufrido, la sociedad necesita respuestas. Y las mejores respuestas las encontramos en los parámetros de la socialdemocracia. Crecer económicamente es importantísimo, pero hay que crecer para redistribuir, para no dejar a nadie atrás. El Estado social tiene que fortalecerse después de años de desinversión y de desmantelamiento producido en algunos servicios públicos importantes. Es buena la pluralidad ideológica y que haya contraste entre fuerzas políticas, porque eso también es democracia. Pero es verdad que los bloques no se pueden producir de manera absoluta y cerrarse a la posibilidad de consensos, que son imprescindibles en los grandes temas de país. Si no, no hubiéramos podido hacer una Transición en España, ni los pactos de la Moncloa, contra el terrorismo o contra la violencia de género más recientemente. No podemos perder esa capacidad de consensos. Por tanto, mucha contundencia en la defensa de determinados modelos de sociedad, que podemos no compartir, pero no podemos caer en el insulto, incluso en el insulto personal, pues impide esos consensos. Pienso en la transición ecológica y energética que necesita nuestro país, que debería ser uno de los grandes temas de esta campaña. Hay países que han hecho ese trayecto conjuntamente, incluso entre partidos opuestos. Que España esté al frente de esa lucha contra el cambio climático y a favor del planeta es fundamental.

Retrato de Meritxell Batet después de la entrevista en la sede del PSC / LENA PRIETO

Retrato de Meritxell Batet después de la entrevista en la sede del PSC / LENA PRIETO

--Se lo decía porque hay sectores sociales favorables a un gran pacto entre PSOE y Ciudadanos, precisamente para establecer amplios consensos y acabar con la confrontación.

--Lo que veo es que Ciudadanos ha hecho una evolución en muy poco tiempo y en estos momentos se ha situado en el extremo del tablero. Cs pone un cordón sanitario para aislar al Partido Socialista, que tiene 140 años de historia y que ha gobernado este país más de 20 años. Las grandes conquistas sociales, las libertades y nuevos derechos han venido precisamente de la mano de gobiernos socialistas. Ciudadanos ha decidido ya con toda claridad, lo ha hecho en Andalucía, conformando un gobierno con PP y Vox generando esta alianza de derechas. Ellos han elegido abrazar la extrema derecha, lo cual es una mala noticia para nuestro país, y que se ve con preocupación en el resto de Europa. Tenemos el ejemplo de Finlandia del pasado fin de semana, donde la socialdemocracia ha ganado por dos décimas. El partido de extrema derecha que partía en quinto lugar ha acabado segundo y casi a punto de ganar. Europa nos mira con preocupación. Necesitamos un Gobierno fuerte, sólido, que dé estabilidad. Y sobre todo que destierre a la extrema derecha y no la normalice, porque pone en cuestión fundamentos del propio sistema democrático.

--¿Ve imposible por tanto ese pacto con Cs? ¿Su preferencia pasa por un Gobierno de izquierdas?

--Para nosotros la preferencia es que haya un Gobierno socialista. Hemos gobernado con 84 diputados, lo que parecía imposible. Y hemos hecho muchas cosas, aunque tenemos muchas otras pendientes. Hemos logrado sacar adelante muchas iniciativas legislativas. Lo que necesitamos en estos momentos son más políticas socialdemócratas y eso significa tener un Gobierno socialista fuerte. Nuestra máxima prioridad es gobernar solos, no depender de nadie, pero hablar con todas las fuerzas políticas.

--¿Qué proyectos ha interrumpido el avance electoral y le hubiera gustado sacar adelante?

--De entrada, los presupuestos que presentamos, un proyecto que reflejaba cuestiones muy importantes, como el ingreso mínimo vital para erradicar la pobreza infantil en nuestro país. Tener niños y niñas en situación de riesgo, que no pueden comer, lo cual predetermina su futuro. Nos ha quedado pendiente una ley de educación imprescindible que apostaba por la calidad, por la igualdad de oportunidades, pero también por la excelencia en ciencia y la investigación, para evitar que el talento se vaya fuera. Debemos acordar un nuevo estatuto de los trabajadores para recuperar derechos perdidos con la reforma laboral del PP. O la modificación de bases de régimen local, en mi propio ministerio, y una nueva ley de financiación local. Son asignaturas pendientes en las que los consensos son importantes.

Meritxell Batet durante la entrevista en la sede del PSC / LENA PRIETO

Meritxell Batet durante la entrevista en la sede del PSC / LENA PRIETO

--Hablando de consensos, ha comentado que no se fía de ERC, que tiende la mano al PSOE.

--En los grandes momentos, ERC nunca ha estado a la altura. Cuando ha tenido que tomar una decisión, nunca ha tomado la que era buena para el conjunto de la ciudadanía. ERC dice que es de izquierdas, pero sostiene un gobierno de la Generalitat que no hace políticas de izquierdas. ERC y Convergència llevan gobernando juntos casi nueve años. ERC dice que es de izquierdas, pero ha dejado caer un gobierno de izquierdas en España, provocando elecciones y la posibilidad de que haya un Gobierno de derechas. Las encuestas nos dicen que el escenario está abierto, hay un 30-40% de ciudadanos que todavía no saben qué van a votar. Puede ganar ese Gobierno de derechas. ERC tiene una máxima contradicción, al dejar caer un Gobierno de izquierdas presentando una enmienda a la totalidad a unos presupuestos generales del Estado con políticas sociales que ellos dicen defender y con inversiones importantes para Cataluña.

--PP y Cs acusan al PSOE de pactar con golpistas...

--Creo que es el tipo de declaración que cae en la demagogia más absoluta. Somos un partido que ha estado en todos los consensos, empezando por el de la Transición, que ha puesto en pie este país junto a otros y con la sociedad española, que tiene un compromiso con la democracia, por la que ha luchado como nadie. Son expresiones que ofenden muchísimo a nuestros votantes, pero también a quienes no nos votan pero a quienes no les gusta estas expresiones. El PSOE lo que ha hecho siempre ha sido defender nuestro marco constitucional y de convivencia sobre cualquier cosa.

--Insiste el PP en exigir al PSOE que se comprometa a que no concederá indultos. ¿Quiere pronunciarse sobre ello?

--Cuando el PP habla constantemente de eso lo que hace es no respetar al poder judicial y, en estos momentos, al propio Tribunal Supremo. Creo que también hay que preservar la separación de poderes por encima de cualquier cosa para demostrar que vivimos en un Estado de derecho. Y nuestro país tiene ese reconocimiento a nivel internacional. Si tenemos la consideración de democracia plena y de país referente en ese aspecto es precisamente porque mantenemos esa división de poderes. Por tanto, personalmente, siendo miembro del poder Ejecutivo, debemos mantener una división de poderes escrupulosa y no avanzar acontecimientos que no sabemos si se van a producir o no. Eso también es respetar el trabajo que hacen los tribunales.

Meritxell Batet en la entrevista con Crónica Global / LENA PRIETO

Meritxell Batet en la entrevista con Crónica Global / LENA PRIETO

--¿Qué proyecto ofrece el PSOE a Cataluña para salir del conflicto secesionista?

--La fórmula y el instrumento que tenemos en política solo es uno, el diálogo, dentro de la ley y respetando las reglas del juego, dentro del marco constitucional. Es que no hay otra opción. Cualquier otra alternativa implica o conflicto o ruptura, que es lo que yo oigo de otros partidos. Querer imponer algo a una sociedad no aborda el problema de fondo, no ofrece una solución. Que los partidos secesionistas planteen la autodeterminación vuelve a ser un ofrecimiento de ruptura y ahí no está la solución. El diálogo es la solución, tenemos que hacer ese esfuerzo. Entiendo que es muy difícil, que partimos de posiciones muy distintas, pero no hay otro camino.

--Ustedes niegan el derecho a la autodeterminación, pero es posible si en el futuro el independentismo consigue mayorías más cualificadas ¿la salida sería un referéndum?

--El referéndum de autodeterminación no es posible porque no tiene cabida en la legalidad vigente y porque no propone ninguna solución. Aquí no se trata de contarnos, no se trata de desempatar. El problema solo lo vamos a solucionar si somos capaces de lograr consensos transversales. El PSOE quiere votar un acuerdo, no votar una ruptura. Podemos ponernos de acuerdo en modificar el Estatut, a medio plazo una reforma de la Constitución. Pero para eso necesitamos la concurrencia de todas las fuerzas políticas, requiere grandes consensos entre partidos que piensan de forma diferente. No creo que hoy estemos peor ni más distanciados de lo que estábamos en el 78. Y fueron capaces de ponerse de acuerdo entonces. ¿Por qué no podemos ponernos de acuerdo ahora? ¿Por qué no podemos sentarnos alrededor de una mesa e intentar superar juntos una crisis de primera magnitud como la que estamos viviendo? Muchos partidos hablan del espíritu de la transición, pero es que no basta con reclamar ese espíritu, hay que practicarlo. Y pasa por expresar respeto por tus contrincantes políticos, y no tratarles como enemigos.

--Pero no parece que los independentistas se conformen con una mejor financiación o con una reforma de la Constitución que exija más autogobierno. ¿De qué se puede dialogar entonces?

--Los independentistas saben que no va a haber referéndum de autodeterminación. Lo saben perfectamente, otra cosa es que lo reconozcan. Y lo que veo en las encuestas es que hay un ámbito en el que hay consenso amplio, de más del 70%, que es en la mejora del autogobierno. Hay espacios en los que podemos encontrarnos y hablar. Donde los pensamientos extremos y maximalistas no tienen cabida. Pero en eso consisten los consensos. Y si queremos reformar nuestro ámbito de convivencia, pues habrá que renunciar a cosas. Los independentistas deberán renunciar a cosas y tener la valentía para hacerlo, cosa que todavía no han hecho.

--Hay quien reprocha a los socialistas catalanes que durante muchos años hayan sido demasiado tolerantes con el nacionalismo y que eso nos ha conducido hasta aquí. ¿Debe hacer autocrítica el PSC?

--Si me fijo en los hechos y en la evolución del secesionismo, constato que crece y se fortalece cuando ha gobernado el PP en España. Cuando Aznar llegó a la presidencia del Gobierno había un diputado de ERC en el Congreso. Cuando se fue, había 8. Cuando Rajoy llegó a la Moncloa había un 23% de independentistas, cuando se ha ido hemos llegado al 47% de voto secesionista. Precisamente durante el mandato del presidente Rajoy se han producido dos referendos ilegales de autodeterminación, se aprobaron dos leyes en el Parlament que rompían con el marco constitucional los días 6 y 7 de septiembre de 2017, días trágicos bajo mi punto de vista y que muchos vivimos con dolor al ver cómo Cataluña estaba vulnerando los derechos de todos. Y hubo una declaración unilateral de independencia el 27 de octubre. Todo eso con un Gobierno del PP. Creo que imponer las cosas no sirve de nada tampoco. Si hay más de dos millones de personas en Cataluña que no reconocen como suyo ese marco constitucional, pretender imponerlo no nos va conducir a ninguna solución, habrá que sentarse a hablar, escuchar las razones y argumentos, para ofrecer contraargumentos, que es lo que ha hecho el Partido Socialista. La solución no pasa por suspender el autogobierno de Cataluña de por vida. Es como decir que el título octavo de la Constitución que regula el marco autonómico se deja de aplicar. No puedes decir que defiendes la Constitución y cargarte el Estado autonómico, porque es muy contradictorio. En estos momentos, quien defiende la Constitución y su aplicación es el PSOE.

--Usted votó en 2013 a favor del derecho a decidir. ¿Eran otros tiempos?

--Yo siempre he estado en contra del derecho a la autodeterminación. En esos años se planteó la posibilidad de facilitar una votación desde el punto de vista democrático porque los independentistas lo plantearon precisamente como un mandato democrático. Pero nos engañaron a todos claramente, porque lo que realmente quieren es la independencia. No se trataba de democracia, se trataba de ruptura. Y nosotros no estamos a favor de una ruptura. Queremos votar un acuerdo y eso implica que los partidos hagamos los deberes, nos pongamos de acuerdo y eso se someta a votación.

Meritxell Batet con Crónica Global / LENA PRIETO

Meritxell Batet con Crónica Global / LENA PRIETO

--¿A qué atribuye esos discursos que defienden un nuevo 155, cerrar TV3 o intervenir los Mossos?

-Creo que uno de los problemas que está en juego en estas elecciones es la configuración de la derecha. Mi sensación es que el surgimiento fuerte de un partido de extrema derecha ha marcado la política a PP y Ciudadanos y eso es una mala noticia. En España hace falta una fuerza conservadora y un partido de derechas o de centro derechas que tendrá planteamientos diferentes a los que yo tendré. El peligro es que esa moderación de la derecha se está perdiendo porque se están abrazando las posiciones más extremas que no son buenas para la sociedad.

--Está pasando en Europa, en Estados Unidos… ¿es una tendencia inevitable?

--Inevitable, inevitable... no hay nada. Sin la crisis económica devastadora que hemos vivido no estaría pasando. La desesperación de gente que ha perdido poder adquisitivo, que cree que ha cambiado de clase social, que piensa que sus hijos y nietos tendrán menos de lo que ellos han tenido... Todo eso genera desesperanza y al final tiendes a buscar respuestas rápidas, soluciones fáciles aun sabiendo que tampoco es la salida. De ahí el surgimiento de nuevos nacionalismos, de mirarse el ombligo, de replegarse en uno mismo, de populismos. Al final, eso no nos va a sacar de esta crisis social y económica. Por eso creo de verdad que la socialdemocracia estará más de moda que nunca, porque son los valores que han generado mayor bienestar en Europa y en el mundo. Por eso reclamamos el 28 de abril una respuesta fuerte en las urnas a favor de la socialdemocracia.

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