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El presidente del TSJC, Jesús María Barrientos, ante la comisión de Justicia del Parlament / EUROPA PRESS

Barrientos denuncia la sobrecarga de los juzgados de Cataluña y ERC y JxCat le exigen más catalán

El presidente del TSJC expone la saturación y falta de personal en el ámbito judicial y los partidos secesionistas le reclaman un mayor uso de la lengua catalana

Ricard López
8 min

Sobrecargas de trabajo inasumibles que provocan demoras de medio año o más en los juicios, una alarmante falta de personal y un riesgo de "colapso" de los juzgados de la autonomía. Esos son algunos de los problemas que el presidente del Tribunal Superior de Cataluña (TSJC), Jesús María Barrientos, ha expuesto este jueves ante la comisión de Justicia del Parlament, donde los partidos del Govern secesionista (JxCat y ERC) le han recriminado el escaso uso del catalán en el ámbito judicial y le han echado en cara incluso que hiciera la mayor parte de su exposición en castellano, lengua cooficial de la autonomía.

Barrientos ha denunciado ante los diputados del Parlament la "sobrecarga" de litigios asignados a los jueces, sobre todo, a los de los juzgados de primera instancia y a los mercantiles, además del déficit de nuevos órganos judiciales y de magistrados. Según el presidente del TSJC, la tasa de congestión en los juzgados de Cataluña es del 1,53, lo que supone unos tiempos globales de respuesta por encima del medio año.

Saturación en los juzgados

En este sentido, Barrientos ha explicado que, según los baremos óptimos fijados por el ministerio de Justicia y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en el 2018, los juzgados de primera instancia deberían recibir 1.200 nuevos litigios al año, pero en 2021 esta cifra fue de 1.957 de media. Y la situación en los juzgados mercantiles es aún peor, pues según sus datos, éstos superan en un 329 % la ratio óptima establecida por el Gobierno. Con el hecho añadido de que, en relación a los del resto de España, los mercantiles de Cataluña reciben de media 198 concursos al año cada uno, una cantidad que duplica con creces la de la media del país, que se sitúa en unos 80.

Barrientos, además, advierte del riesgo de más dificultades cuando en septiembre acabe la moratoria de los lanzamientos a colectivos vulnerables decretada por el Gobierno con la crisis del Covid, y que pueden colapsar los juzgados cuando prosiga la tramitación de los 4.500 desahucios que se han pospuesto.

"Falta de propuesta" de la Generalitat

Ante esta situación de déficit y de "colapso de tal gravedad", el presidente del TSJC ha criticado que en los años 2020 y 2021 se hayan creado "cero órganos judiciales", a pesar de los planes de refuerzo del Gobierno en los juzgados de lo social, mercantil y contencioso-administrativo, y también debido a la "falta de propuesta" de la Generalitat, por cuestiones políticas y económicas.

Según Barrientos, tal como acordó este año la sala de gobierno del TSJC, sería necesario crear 30 nuevos órganos judiciales y 11 plazas de magistrados en las audiencias provinciales de Cataluña. Y ha alertado, también, de la elevada tasa de interinidad de los funcionarios judiciales, que alcanza el 43 %, así como la falta de formación.

Marcha de jueces de Cataluña

Por lo que respecta a las plazas vacantes para jueces, el magistrado ha explicado que en 2021 concursaron para venir a Cataluña solo tres magistrados, mientras que 68 lo hicieron para ser destinados a otras autonomías.

En su comparecencia voluntaria ante la Cámara catalana, Barrientos ha transmitido también los datos de uso de la lengua catalana en el ámbito judicial, proporcionados por la Consejería de Justicia de la Generalitat --el Govern secesionista se ha dedicado a calcular que, en el año 2021, se dictaron unas 260.000 sentencias, de las cuales alrededor de 241.000 se redactaron en castellano y otras 18.000 en catalán, algo menos del 7 % del total--; el magistrado ha dado por válidas sus cifras, lamentando que el uso de esta lengua sea "manifiestamente deficitario".

JxCat: "La próxima vez, diríjase a nosotros en catalán"

A pesar de las graves deficiencias expuestas sobre la sobrecarga del sistema judicial, Barrientos ha recibido reproches de los mandatarios de los partidos del Govern --JxCat y ERC--, que le han reprochado que la mayor parte de su exposición fuera en castellano. 

Así, durante el turno de intervención de los grupos parlamentarios, el diputado de Junts per Catalunya (JxCat) Joaquim Jubert ha interpelado a Barrientos para pedirle "cordialmente que la próxima vez se dirija a la comisión en catalán".

El dirigente ultranacionalista le ha afeado también que su informe estuviera redactado en castellano: "El informe que nos presenta está redactado en castellano, sin que tengamos conocimiento de si existe una versión en catalán, la lengua propia del país", según sus palabras.

ERC: "Nos gustaría que intervenga en catalán"

Por su parte, la diputada de ERC, Ana Balsera, también le ha reprochado a Barrientos que "nos hubiera gustado que la intervención de hoy también fuera en lengua catalana" y, a pesar de lo expuesto, le ha preguntado sobre "las actuaciones del TSJC para fomentar el uso del catalán". Y ha llegado a afearle las faltas de ortografía que, según ella, tenía la interlocutoria del TSJC redactada en catalán sobre la sentencia del mínimo de 25% de castellano en el sistema educativo de la Generalitat: "Por mucho que fuera un borrador, es inadmisible y vergonzoso", se ha quejado.

Barrientos, natural de León, ha hablado en catalán los primeros minutos, y buena parte de su discurso lo ha hecho en castellano. Tras el reproche de Jubert, ha argumentado que "lo hago por respeto a ustedes, porque soy consciente de las dificultades de la utilización de la lengua y la mayor facilidad que tengo de trasladarles mi mensaje en castellano". "Podría hacerlo en catalán, sin ninguna duda, pero ya admito que con mayor dificultad y sobre todo con mucha peor calidad de comunicación", ha añadido.