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Sergi Barrera (i), jefe de la oficina de la UE en Barcelona y representante del europarlamento (d) en la capital catalana / MONTAJE CG

Barrera: “Los países que era fácil que entraran en la UE ya lo han hecho”

Las adhesiones exprés de Ucrania, Georgia y Moldavia, han provocado una incomprensión del funcionamiento de entrada de Estados a la UE, el jefe de la oficina del PE en Barcelona nos lo explica

Sara Cid / Carlos Manzano
14 min

Tras el estallido de la guerra en Ucrania, el presidente Volódimir Zelenski solicitó formalmente la adhesión “inmediata” de su país a la Unión Europea (UE) mediante un procedimiento “especial”. A este le siguieron otros dos países de la antigua órbita soviética: Georgia y Moldavia. Sergi Barrera, jefe de la oficina del Parlamento Europeo (PE) en Barcelona, nos explica la realidad de este proceso, que podría alargarse en el tiempo como en el caso de Serbia. 

--Pregunta: Las últimas semanas, la UE se ha referido continuamente a Ucrania como “uno de nosotros” o “uno de los nuestros”. ¿Por qué se ha pospuesto entonces su adhesión a la UE?

--Respuesta: Ucrania forma parte de la familia europea. Pero una cosa es pedir la adhesión, como hizo Zelenski, enviando una carta a la presidencia del Consejo de la Unión Europea. En esta solicitaba que Ucrania tuviera el estatus de candidato. A partir de aquí la Comisión Europea hará un informe en el que evaluará si el país cumple con los criterios de Copenhague –que son 20–, que cualquier estado miembro debe cumplir para ingresar en la UE.

--P: Pero, entonces, respecto a la adhesión exprés de la que hablaba Zelenski…

--R: Es normal que Zelenski solicite la adhesión exprés, de hecho, le han seguido Georgia y Moldavia, pero no existe un procedimiento exprés como tal. El procedimiento es el que es. Ahora el tema está en que la Comisión evalúe en qué situación está Ucrania y si cumple con aquellos requisitos que necesita de cara a su integración en la UE. Siempre lleva muchos años.

--¿Muchos años?

--El último país en entrar, Croacia, tardó siete años. Turquía lo solicitó en 1999 y todavía no ha entrado. El tema de la adhesión lleva tiempo. Lo que es muy importante es el mensaje de la aceptación de la candidatura, este estatus ya permite un contacto directo con la UE y el acceso a una serie de ayudas. Eso ya es un mensaje muy importante y el Parlamento Europeo aprobó esta resolución muy rápidamente, el 1 de marzo.

--¿Cuál fue el apoyo a esta resolución?

--Desde que trabajo aquí nunca he visto una resolución que haya tenido un apoyo tan unánime como esta. Más del 94% de los votos emitidos fueron a favor de aceptar a Ucrania como candidata a formar parte de la UE.

--Fue simbólico tan solo, según cuenta.

--Es un tema sobre todo de dar un mensaje a favor de la población. Y que no hay que olvidar que hay mucha colaboración. Más de 15.000 estudiantes ucranianos se han beneficiado del programa Erasmus en Ucrania, no solo se trata de ayudar a las empresas. Durante los primeros meses del Covid-19 recibieron 200 millones de euros en ayudas y material sanitario… Hay una colaboración económica, estructural…

Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, aplaude tras la intervención de Volódimir Zelenski en el Europarlamento / PHILIPPE BUISSIN - EUROPA PRESS
Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, aplaude tras la intervención de Volódimir Zelenski en el Europarlamento / EUROPA PRESS

--¿Para ser candidato también se deben cumplir una serie de requisitos previos?

--No, para presentar la candidatura tan solo es necesario un mensaje político. Es un tema de voluntad y reciprocidad del Estado que quiera formar parte de la UE. A partir de ahí se trata de trabajar en todos los requisitos. Hay países que, si lo pidieran, su entrada sería más rápida por la tradición, como Noruega. Su adhesión sería más fácil que la de Georgia, por ejemplo. En el momento en el que un país pasa a formar parte de la UE aplica toda la legislación europea, 800.000 páginas de legislación. 

--¿Qué repercusiones tienen estas 800.000 páginas de legislación?

--Supone adaptar toda la legislación del país, que lleva mucho tiempo. Hay una serie de fórmulas. Pero lo importante ahora es el mensaje, el simbolismo y ayudar. Entrar en la UE no pasa de un día para otro, como tampoco lo es en la OTAN.

--En 2014 se firmó el acuerdo de asociación con Ucrania, con el presidente Petró Poroshenko. Pero, en 2006 también se hizo con Georgia cuando Míkheil Saakashvili estaba en el poder. ¿Por qué cuando Rusia invadió Georgia en 2008 desde la UE no se le prestó la ayuda que ahora recibe Zelenski, aunque existían unos lazos previos?

--El caso de Georgia de 2008 es muy similar al de Ucrania de 2014 a nivel de reacción de la UE. Se aplicaron sanciones y hubo muchísima ayuda de la UE a nivel económico hacia Georgia. De hecho, el año pasado fui a Tbilisi como observador electoral con la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y la cosa que más me impactó es que de una punta a otra del país, en todas las escuelas e institutos, toda la Administración, incluso en el Parlamento, tenían la bandera de Georgia y la de la UE. Por todas partes. En un país que no forma parte de la UE. Cuando aquí no se ve.

--Parece que Georgia quiere ser europea.

--Cuando hablaba con la gente decían que querían ser ciudadanos de la UE. Insisto, la distancia genera distancia, pero también los criterios para formar parte de la UE son muy estrictos a nivel económico, en contra de la corrupción, de derechos… 

--¿A qué se refiere con estos criterios en referencia a Georgia?

--Hace unos meses en Georgia reprimió con gran dureza una manifestación LGTBI. Un país que tiene estos problemas… primero debe trabajarlos. La situación es la que es. Tienen un 20% del territorio invadido por Rusia, pero independientemente si se les dejara formar parte de manera automática con estos problemas sociales contra derechos civiles, el resto de miembros diría: “Oye, UE, ¿por qué estáis dejando entrar a esta gente?”. Se tiene que buscar el equilibrio. ¿Todos los países oprimidos deben ser aceptados? Es muy complicado… La opción es generar vínculos, red y relaciones… pero la distancia es un hecho.

--El presidente que promovió y firmó el acuerdo de asociación con la UE, que gobernaba durante la invasión rusa de 2008 en Georgia, Míkheil Saakashvili, está en prisión. ¿Cómo vería la UE que un expresidente acusado por el propio gobierno georgiano, no por la justicia, esté en prisión en un estado candidato? ¿Sería una línea roja para entrar en la UE?

--Es una situación muy compleja. Es un caso político de un país que no forma parte de la UE. Evidentemente tener líderes de la oposición en prisión… Y además uno que había hecho aproximaciones con la UE, lo complica. Pero es un tema interno del país. Posiblemente Georgia si no fuera por la situación actual no hubiera presentado su candidatura a la UE.

El expresidente de Georgia Mikheil Saakashvili (en el centro), durante un viaje a Ucrania en 2019 /  SERGEI CHUZAVKOV - EUROPA PRESS
El expresidente de Georgia Mikheil Saakashvili (en el centro), durante un viaje a Ucrania en 2019 / SERGEI CHUZAVKOV - EUROPA PRESS

--¿Qué cree que ha motivado esta solicitud exprés de Georgia y Moldavia?

--Hay una invasión en un país vecino del que tiene una parte ocupada y los georgianos y moldavos piensan “Los siguientes somos nosotros, los tengo aquí mañana”. Tenemos que entender estas peticiones en un contexto muy especial. Pero esto no implica una adhesión inmediata. Este proceso lleva muchos años. Lo que es importante es la solidaridad y el mensaje simbólico de la UE: “Valoraremos de urgencia vuestras peticiones, analizaremos la situación de cada país y, a partir de aquí, aceptaremos el estatus de candidato, que esto probablemente será posible”.

--Serbia, por ejemplo, lleva mucho tiempo esperando ser miembro de la Unión.

--Sí. Hay países que desde hace años están en estatus de candidato como Serbia y ante estas ampliaciones… bueno… Dirá: “¿Cuándo entraremos?”. Serbia es el único país que no ha condenado la invasión rusa de Ucrania. El contexto es muy complejo. De los que era fácil que entraran, la gran mayoría ya lo han hecho. El resto habría que valorarlo, pero lleva mucho tiempo y son casos muy, muy complicados.

--Respecto a estas nuevas posibles adhesiones, de Georgia, Ucrania, Moldavia y Serbia, en el caso de Chipre la UE reconoció a toda la isla, aunque la capital, Nicosia, está dividida entre la República Turca del Norte de Chipre y la República de Chipre. Si entrara alguno de estos Estados candidatos, ¿la UE reconocería las partes ocupadas del país, como hizo con Chipre, o no?

--Habría que analizar caso por caso. En el caso de Chipre toda la isla forma parte de la UE aunque en la parte norte, en aquellas áreas del Gobierno de la República de Chipre la legislación europea no tiene vigencia. Por ejemplo, no usan el euro.

--Continuando con el tema de la invasión rusa de Ucrania, el Kremlin ha amenazado a Suecia y Finlandia con “acciones” o “respuesta” si entran en la OTAN. A nivel de la UE si Rusia los atacara, ¿Cuál sería el escenario?

--¿Se refiere a si Rusia ataca a un país de la UE pero no de la OTAN? La UE tiene un artículo en sus tratados que es exactamente igual que el famoso artículo número cinco de la OTAN. Significa que agredir a un miembro es atacar a la organización en su conjunto. Tiene otro artículo en el cual se recoge que en caso de ataque a un país de la UE, ésta lo defenderá aunque no sea una unión militar. Se tomarían medidas, claro. Estamos ante un escenario que esperamos que no suceda nunca, pero tampoco había sucedido que un país abandonara la unión, como el Brexit. 

--Ucrania ha solicitado a la OTAN y diferentes organizaciones la exclusión del espacio aéreo en su país.

--Sí, Zelenski lo ha pedido en dos ocasiones. Se le ha dicho que no. Lo explicó Borrell, primero, y el secretario general de la OTAN, después. Los representantes no están a favor porque la lógica es evidente: en el momento en el que eso se aprobase, habría un compromiso en derribar cualquier avión ruso que sobrevuele la zona y claro, eso supondría entrar en guerra contra Rusia.

--Sin cierre aéreo, ¿qué está haciendo la UE?

--Ahora mismo ni la OTAN ni la UE están en guerra contra Rusia. Lo que se está haciendo es ayudar. Tampoco hemos enviado tropas, para evitar un conflicto directo. Pero sí se ha realizado una cosa que no se había dado nunca antes: enviar armamento por valor de 1.000 millones de euros a Ucrania, además de las sanciones europeas a Rusia. Pero esto es diferente a un ataque. Otro escenario distinto al de Ucrania sería que Rusia decidiera atacar un territorio de la UE.