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Plaza del Museu d'Art Contemporani de Barcelona (Macba), donde el ayuntamiento va a reducir el horario de cierre de comercios / David Zorrakino - Europa Press

Barcelona restringe la apertura comercial de dos zonas de Ciutat Vella, que cerrarán una hora antes

El ayuntamiento reduce el horario de restaurantes, venta alimentaria y terrazas en el Raval y el Gòtic, para acabar con el ruido nocturno

3 min

El Ayuntamiento de Barcelona, después de avanzar el cierre en la calle Enric Granados, ha ampliado la medida a dos zonas de Ciutat Vella. Concretamente, a los restaurantes, venta alimentaria y terrazas de la calle Joaquim Costa y plaza dels Àngels, en el Raval, y Escudellers y George Orwell, en el Gòtic.

El objetivo de esta medida, que restringe y reduce el horario comercial de estas zonas es, según ha detallado el concejal del distrito, Jordi Rabassa, reducir el ruido nocturno. El regidor ha detallado, además, las medidas municipales específicas para acabar con la contaminación en lo que se considera Zonas Acústicamente Tensionadas en Horario Nocturno (ZATHN) de Ciutat Vella.

Hora límite: 2 de la madrugada

Las actividades de restauración de estas dos zonas del Raval, junto al Museu d’Art Contemporani de Barcelona (Macba), y del barrio Gòtic, avanzarán su cierre de las 3 a las 2 de la madrugada. En lo que respecta a terrazas, podrán estar hasta las 23 horas durante toda la semana, y los comercios de venta alimentaria, como supermercados pequeños, máximo hasta las 22 horas.

Una bicicleta pasa por delante de una terraza de bar en Barcelona / AJBCN
Una bicicleta pasa por delante de una terraza de bar en Barcelona / AJBCN

El distrito de Ciutat Vella cuenta con 600 terrazas legales. Por ello, Rabassa ha querido suavizar el tono y ha asegurado que la medida solo afecta a 13 de ellas, a 53 locales de restauración y a 90 alimentarios.

Otras medidas restrictivas, además del horario

Pero además del horario, los comercios deberán implantar otras medidas, como restringir el número de módulos permitidos por terraza y no dejar unir medas, limitándolas a cuatro personas o al núcleo familiar. El objetivo es que los grupos grandes se ubiquen dentro del local.

También será obligatorio que las mesas y sillas tengan tapones de plástico y que las cadenas que aseguran los elementos de las terrazas estén plastificadas. El plan para reducir la contaminación acústica en esos puntos también incluye planes de inspección específicos y el refuerzo de la presencia de la Guardia Urbana y de los servicios de limpieza.