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Los grupos independentistas alzan carteles pidiendo la libertad de los ‘exconsellers’ en el pleno de Barcelona / CG

Barcelona rechaza la “escalada represiva” del Estado español y pide a la UE que medie

PP, Cs y PSC, que pertenece al gobierno municipal, no firman la declaración institucional debatida en el pleno extraordinario de este viernes

8 min

El Ayuntamiento de Barcelona ha celebrado este viernes su tercer pleno en dos semanas. Pese a que la alcaldesa de la capital catalana, Ada Colau, se reunió con los grupos municipales de PP y Ciudadanos el pasado jueves, 26 de octubre, para prometerles normalidad en la institución barcelonesa, fue ella misma quien convocó otra sesión extraordinaria a última hora de la tarde de ayer tras conocerse la encarcelación de varios exconsellers del Govern.

Todos los grupos han apreciado la urgencia necesaria para que se celebre una sesión de estas características, pese a que PSC –que pertenece, por el momento, al gobierno municipal--, PP y Cs no han firmado la declaración institucional que rechaza “la escalada represiva” de los últimos meses; apoya al Gobierno del ya expresidente Carles Puigdemont y el exvicepresidente encarcelado Oriol Junqueras, además de a la Mesa del Parlamento; exige el fin de la judicialización de la política catalana y el levantamiento del 155, e insta a la Unión Europea a mediar para que facilite el diálogo.

Responsabilidad unánime

“Quiero pensar que hay un sentimiento unánime de tristeza en este pleno y que nadie se alegra con la situación”, ha dicho Ada Colau tras la intervención de todos los grupos, refiriéndose a las tres formaciones que no han firmado la declaración institucional y tras haber escuchado el mensaje de las tres, cuyo inicio hacía referencia, precisamente, a la tristeza del día de hoy. “Todos tenemos la responsabilidad, más allá de la discrepancia, de predicar con el ejemplo cuando hablamos de diálogo, respeto y el trabajo para la cohesión social”.

Su mano derecha, el primer teniente de alcalde Gerardo Pisarello, ha iniciado las intervenciones señalando que estamos ante una situación “que nos hace retroceder muchas décadas”. El concejal ha remarcado que el Ayuntamiento de Barcelona es, actualmente, la principal institución del país en funcionamiento elegida de forma democrática y ha definido la actuación del Gobierno español como de “venganza política”.

“Esto va más allá de ser independentista o no serlo, hay que hacer un frente común contra este ataque a las instituciones de Cataluña y a la democracia”, ha dicho Pisarello, que ha descrito el día de ayer como “otro 1 de octubre judicial enormemente preocupante”.

Democracia "herida"

El exalcalde convergente Xavier Trias (PDeCAT) ha querido dedicar sus palabras a su compañero de partido, Joaquim Forn, exconseller de Interior, en la cárcel desde este jueves por la noche tras su declaración en la Audiencia Nacional. “Ayer, la democracia española está herida por los que entienden la política como un ejercicio de Gobierno”, ha dicho tras añadir que se trata de un acto de venganza. “Nos quieren asustar, pero hoy nos sentimos más libres para decir que ya basta. El Estado nos quiere silenciados, pero no nos callaremos”.

Xavier Trias, junto al escaño vacío de Joaquim Forn, en el que permanece un lazo a favor de su libertad / CG

Xavier Trias, junto al escaño vacío de Joaquim Forn, en el que permanece un lazo a favor de su libertad / CG

Carina Mejías (Cs), por su parte, ha recordado que quienes se han saltado las leyes lo sabían: “Lo advertimos muchos políticos y letrados del Parlament. Lo ignoraron. ¿Se creían que era un juego? Tuvieron ocasión de convocar elecciones y tampoco quisieron hacerlo”. La líder de la formación naranja ha recordado que la justicia es igual para todos pero, cuando alguien se la salta, hay que asumir las consecuencias, y que con la aplicación del artículo 155 “tenemos la oportunidad de participar en unas elecciones democráticas y libres”.

Crítica a la ambigüedad de Colau

Un visiblemente afectado –“pero fuerte para lo que se nos viene”, ha dicho a este medio—Alfred Bosch (ERC) ha puesto sobre la mesa el momento “difícil para hablar” ante los acontecimientos ocurridos ayer. “Sean dignos”, ha pedido a los partidos que representan al nacionalismo español. “Dejen de esconderse bajo regulaciones y procedimientos legales y hablen de convicciones, de libertades, porque es lo que tenemos sobre la mesa”. Al PSC se ha dirigido para solicitarles que pongan en prática su teoría y, a Barcelona en Comú, que abandone la ambigüedad: “O estás con el reino de España o con la república. No puedes estar en el medio, has de escoger”.

Según Jaume Collboni (PSC), “vivimos en una tragedia política nunca vista. Han tomado la peor decisión”. Ha leído una proposición que no ha entrado a debate en el pleno extraordinario en la que rechaza la decisión judicial; la judicialización de la política catalana; reivindica el diálogo; defiende la pluralidad del catalanismo político y pide que el consistorio sea un espacio institucional estable y de referencia para los barceloneses.

Alberto Fernández (PP) ha reiterado la tristeza que envuelve la situación actual y ha añadido que es precisamente en días así cuando hay que reafirmarse: “Ni los jueces deben hacer política, ni los políticos somos jueces. No hay presos políticos, sino políticos presos”. El líder popular ha criticado a Colau por no haber hecho ninguna referencia a la DUI “que, no olvidemos, es la causa de la situación en la que nos encontramos. Omiten e ignoran que la consecuencia no se hubiera dado si no hubieran ocurrido los actos que han motivado la intervención judicial”.

La CUP ha manifestado su “rabia” por los “diez presos políticos” y ha criticado que algunos partidos que se definen como formaciones de izquierdas estén haciendo electoralismo. “Seamos honestos: lo que ha pasado es una operación orquestada que muestra el estado de su aparato, partidos, tribunales, cuerpos de seguridad y leyes” que, según la concejal Maria Rovira, se utilizan contra quienes ponen en peligro la unidad de España.

El concejal solitario, Gerard Ardanuy, ha criticado que el Estado tiene “un Dios: la unidad de España, y una Biblia: la Constitución. Es indigno estar en la Unión Europea, que incumple con los derechos humanos”. A Puigdemont, le ha dicho: “No te frenes, contiemos hacia delante. Hagámoslo pacífica pero firmemente”.