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Cristina, en una manifestación independentista en Barcelona / CG

Cristina, la exconcejal de CiU que humilló a una camarera por usar el castellano

La 'indepe' que señaló a una mesera hispanohablante en un bar de Lleida advierte de que "no se arrepiente, lo ha hecho y lo volverá a hacer"

03.12.2019 00:00 h.
6 min

Es Cristina Torrent, la exconcejal de CiU en Lleida que humilló en las redes sociales a una camarera por utilizar solo la lengua castellana. La activista independentista, exedil convergente en la capital de provincia, ha indicado a este medio de que "no se arrepiente de lo sucedido [en el bar La Bodegueta]", de que "lo ha hecho anteriormente" y de que "lo volverá a hacer", pues exige "su derecho a utilizar la lengua catalana".

El bar de tapas recuperaba ayer lunes la normalidad tras un fin de semana en el que fue diana en las redes. ¿Por qué? Por una cadena de mensajes de Torrent, que señaló públicamente con textos hirientes a una camarera del establecimiento por dirigirse a ella en castellano. La empleada era de origen brasileño y no entendía el catalán, tal y como explicó el dueño del local. El bodeguero tuvo que presenciar como la secesionista llamaba "trogloditas" a sus clientes en Twitter y afeaba a la trabajadora que "pusiera cara de color oliva arbequina" y "no aprendiera catalán". ¿Cómo estaba ayer el ambiente? "No ha ocurrido nada grave. Nadie ha sido despedido y la situación se ha normalizado", aclaró una empleada, que no quiso añadir más información.

"No me disculparé. Lo volveré a hacer"

En conversación con este medio, la causante de la polémica lamentó "el drama" que había causado su hilo en Twitter, que se viralizó entre el independentismo catalán. "No desprecio ninguna lengua, tampoco el castellano. De hecho, soy profesora de idiomas [es catedrática de francés en la Escuela Oficial de Idiomas de Lleida]. Pero es que ya estoy un poco harta de no poder utilizar el catalán socialmente", argumentó. "No quiero renunciar a mi lengua ni a consumir productos catalanes, son mis dos obsesiones", insistió.

¿Humilló a la trabajadora con sus duras palabras en Twitter? "De ningún modo. Quizá por el uso de la palabra trogloditas, pero es que la utilicé por un motivo concreto. Precisamente, mi condición de profesora provoca que intente ser sensible con la lengua que habla la gente. Trato de pedirles por favor que utilicen la mía", defendió. ¿Se ha dirigido al bar para pedir disculpas o interesarse por la situación? "No. Estoy un poco harta de este asunto. No se trata de supremacismo, sino de usar el catalán socialmente. La semana pasada tuve una conversación similar en una tienda de telefonía y el chico no se movió del castellano. Yo tampoco del catalán. Y hubo cortesía entre ambos. Cada uno en su lengua", esgrimió. Se queja de "haber recibido amenazas" en la red social de los 280 caracteres y subraya que "seguirá haciendo lo mismo" con empleados de comercios.

Expolítica, profesora y columnista

Tras estas palabras está Torrent, exconcejal de CiU en el Ayuntamiento de Lleida (2011-2015) y profesora de francés de la EOI local. La que fuera electa en la capital provincial no solo se limitó a publicar mensajes irónicos contra los clientes del bar La Bodegueta y la camarera que no entendía el catalán, sino que aportó al menos dos veces el nombre y la calle en la que se encuentra el establecimiento. Ello provocó una campaña de boicot independentista en las redes sociales. Otros usuarios constitucionalistas respondieron asegurando que acudirían al local y dejarían una "cuantiosa propina" cuando pararan en Lleida.

Torrent no es para nada una ciudadana anónima en esta urbe. Presidió la Asociación de Profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas de Cataluña, es catedrática de francés en la institución educativa local y presume de 3.000 seguidores en la red de microblogging donde arremetió contra la camarera brasileña. Publica una columna semanal en el diario La Mañana y ha participado en las movilizaciones independentistas, incluyendo la organización del pseudorreferéndum independentista del 9 de noviembre de 2014 y la consulta ilegal del 1 de octubre de 2017.