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Dolors Sabater, exalcaldesa de Badalona, en el pleno municipal ayer miércoles / EFE

Los cinco patinazos de la alcaldesa expulsada de Badalona

La gestión deficiente del día a día 'fulminó' a Dolors Sabater (CUP y comunes) y aupó al socialista Álex Pastor al frente de la cuarta ciudad catalana

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Los cinco patinazos de la exalcaldesa de Badalona. La mala gestión al frente del gobierno municipal fulminó ayer miércoles, 20 de junio, a Dolors Sabater (CUP y comunes) y aupó a la alcaldía de la cuarta mayor ciudad de Cataluña (215.848 habitantes en 2017) al socialista Álex Pastor.

En mitad de un fuerte ruido mediático, en el que se han mezclado claves de política nacional, el debate territorial en Cataluña y el eje populista, vecinos y comerciantes consultados coinciden en que el fondo de la moción de censura que arrebató la vara de mando a Sabater es la "ineficacia política". Los catorce votos de PP, con Xavier Garcia Albiol a la cabeza, el PSC y Ciudadanos desalojaron a la munícipe de Guanyem Badalona en Comú, cuyo mandato estuvo marcado por el simbolismo soberanista y una gestión diaria irregular. Estos son los cinco asuntos que acabaron con la primera edil de la mayor localidad que gobernaban los comunes y la CUP.

Colapso en política social

1. Colapso en los servicios sociales. "Los equipos asistenciales decían en privado que trabajaban mejor con Albiol". Esta es la frase de la portavoz de una asociación vecinal de uno de los distritos menos pudientes de la ciudad en conversación con este medio. En junio de 2017 estalló una crisis con los trabajadores sociales de la ciudad, que denunciaron la "parálisis y falta de inversión" en el servicio. El personal salió a la calle en protesta un año atrás, y en el siguiente pleno municipal, en julio, la oposición en bloque (PP, PSC, PDeCAT-UDC y Ciudadanos) reprobaron a la alcaldesa por esta cuestión.

2. Lentitud en vivienda protegida. El equipo de gobierno de Guanyem, ERC e ICV-EUiA reaccionó tarde y mal con la apremiante cuestión de los desahucios. Presentó el pasado mes de febrero un ambicioso plan para construir un parque de vivienda pública. Contemplaba la inversión de ocho millones de euros y el refuerzo de la Oficina Local de Vivienda (OLH, por sus siglas en catalán) y el equipo de emergencia habitacional. "Demasiado tarde. La PAC y la PAH han tenido que parar un montón de lanzamientos desde que cambió la alcaldía", aseguran las mismas fuentes. No en vano, en invierno de 2017 la Plataforma de Afectados por la Crisis acampó durante 37 días en la plaza del Ayuntamiento por el derecho a la vivienda. Sólo levantó las tiendas cuando el pleno se comprometió a iniciar la oficina de emergencia.

Gestión económica errática

3. Un gran proyecto a regañadientes. La alcaldesa, Dolors Sabater, admitió a regañadientes que debía finalizar las obras del canal del Gorg, situado junto a la Marina de Badalona. El proyecto consta de 17 parcelas con 2.765 pisos. "La sensación es que han hecho poco. No han ganado la zona para la ciudad y el proyecto sigue con algunas inversiones paradas", explican comerciantes de la zona. No ha ayudado a generar confianza sobre el proyecto la división municipal. Guanyem Badalona atribuyó la obra a anteriores administraciones y decidió continuarla ante el ingente coste que suponía detenerla. Los Verdes criticaron esa postura, mientras que ERC, que tenía la cartera de urbanismo, siguió con la misma. Cualquiera que fueran las opiniones divergentes, la zona sigue sin completar su desarrollo ocho años después de la teórica llegada de los 8.000 vecinos que debían ocupar las distintas promociones. A ello se le suma la presencia de imputados en la sociedad mixta Marina Badalona, como Jaume Vendrell o Francesc Josep Bellver.

4. Parálisis en inversiones. Ni las asociaciones de comerciantes más afines al equipo de gobierno, como las de los distritos centrales, hacen una lectura positiva del escenario económico actual en Badalona. Admiten la labor del concejal Álex Mañas (ICV), a quien tildan de "el más experimentado de todos los que formaban el Ejecutivo", pero lamentan que calles tradicionalmente vivas como la calle del Mar "no reciban más grandes marcas". A ello se le suma el embrollo de difícil gestión entre una gran cadena de supermercados y la Fundació Barcelona Capaç. El acuerdo entre ambas abría la puerta a un nuevo centro de la asociación a cambio de abrir una gran superficie en la zona de Turó de l'Enric. Asimismo, la oposición ha denunciado que la "inseguridad jurídica" de la ciudad ha impedido que reciba inversiones como otras ciudades limítrofes de Barcelona, como L'Hospitalet de Llobregat, que se han beneficiado, por ejemplo, de la moratoria hotelera.

'Procés' y más 'procés'

5. Apoyo continuo al proceso secesionista. "Con un apoyo tan débil, Sabater no podía comprometerse de forma tan abierta con el independentismo". Así ve otra asociación de vecinos de Badalona la trayectoria de la ya exalcaldesa. El inquebrantable compromiso de la munícipe de Guanyem Badalona con la secesión le valió una doble reprobación del pleno por apoyar a Artur Mas (2015) y a los investigados por el pseudorreferéndum del 9 de noviembre de 2014 (2017). En el mismo sentido, la coalición entre los comunes y la CUP decidió abrir las dependencias municipales el 12 de octubre, fiesta de la Hispanidad, en 2016 y 2017. El primer año hubo enfrentamientos en la calle.

Asimismo, Sabater mostró su apoyo al referéndum ilegal de secesión del 1 de octubre de 2017 --siendo la mayor ciudad que abiertamente calzó la consulta-- y fue a declarar judicialmente por ello. El 27 de octubre del pasado año, la primera edil de Badalona se "comprometió con el proceso constituyente de una república catalana" tras la declaración unilateral de independencia frustrada aprobada en el Parlamento catalán. Tras ese episodio, Sabater ya no pudo aprobar los presupuestos municipales mediante cuestión de confianza, algo que sí había hecho los dos ejercicios anteriores.