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Personas montando en vehículos de movilidad personal (patinetes) / PIXABAY

El Ayuntamiento de Barcelona propondrá que los patinetes eléctricos tengan matrícula

Albert Batlle advierte a las patrullas de seguridad ciudadana con posibles sanciones administrativas e incluso denuncias judiciales si se da el caso

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El Ayuntamiento de Barcelona quiere poner orden en el parque de patinetes eléctricos de la ciudad proponiendo a la Dirección General de Tráfico (DGT) que sean matriculados y deban tener seguro.

Así lo ha asegurado este miércoles el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, que ha pedido reunirse con el director de la DGT, Pere Navarro, para ver qué nueva normativa "se puede marcar desde la DGT", según ha asegurado en una entrevista a RAC1.

"Estos vehículos deberían ir matriculados, tener seguro, tener unas limitaciones de los espacios que pueden ocupar y se debería tener en cuenta la edad" de quienes los llevan de cara a establecer ciertas limitaciones en el futuro, ha detallado.

Contra las patrullas ciudadanas

Batlle, asimismo, se ha mostrado muy crítico con la labor de las denominadas patrullas ciudadanas de seguridad, grupos de ciudadanos que se dedican a alertar sobre la presencia de presuntos ladrones o carteristas en las calles y en el transporte público. "Lo he hablado con las plataformas, surgidas por gente preocupada por la seguridad", ha admitido, y les ha transmitido su rechazo frontal a que actúen por su cuenta y de forma autoorganizada, "como estos frikis que van con gorra naranja".

El teniente de alcalde, incluso, ha ordenado a la Guardia Urbana que identifique a las personas que participen en dichas patrullas ciudadanas, advirtiéndoles de que "llegado el caso se les podría aplicar una sanción administrativa por realizar una actividad que no tienen regulada ni pueden hacer, o poner una denuncia judicial".

"Vamos muy mal si un servicio de seguridad está en manos de cualquiera. Nadie se puede tomar la justicia por la propia mano", ha abundado.

Falta de efectivos

Batlle ha admitido que el problema es que Barcelona está infradotada de efectivos. Y, en lo relativo a la inseguridad, considera que "ha habido un intento de atacar la reputación" de la ciudad, que a su juicio es, pese a todo, "segura".

Por lo que respecta a la actualidad política catalana, Batlle ha reconocido que su renuncia como director de los Mossos d'Esquadra hace dos años, antes del referéndum ilegal del 1-O, se produjo "porque me sentía con una cierta incomodidad sobre cómo podían evolucionar las cosas y me pareció un acto de lealtad". Y ha defendido a la policía autonómica catalana al considerar que siempre ha cumplido la ley.