Menú Buscar
Jordi Coronas y Alfred Bosch, de Esquerra Republicana de Catalunya en Barcelona, en el Pleno de mayo / CG

Aumenta la presión independentista contra Colau

Alfred Bosch (ERC) podría ser la segunda fuerza del consistorio barcelonés y pactaría con la alcaldesa por el referéndum

3 min

El líder de los republicanos en el Ayuntamiento de Barcelona, Alfred Bosch, podría escalar hasta posicionarse como segunda fuerza municipal si se celebrasen elecciones hoy, según las últimas encuestas publicadas por El Periódico. Un salto que significaría para el dirigente independentista alcanzar los ocho escaños, tres más de los que tiene actualmente.

Alfred Bosch reprobaba hace una semana la política que está llevando a cabo Ada Colau en el ecuador de su mandato. “Hoy no la investiríamos”, dijo, tras asegurar que su Gobierno no funciona y que el clima de decepción es creciente por parte de su grupo y de la ciudadanía.

Posible pacto

Sin embargo, la cosa cambiaría en un escenario de elecciones autonómicas en las que los comunes sellasen un pacto con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Ante esa casuística, Bosch se plantearía abrir las puertas a la opción de formar Gobierno con Barcelona en Comú (BComú).

Así lo ha explicado un portavoz del grupo municipal a Crónica Global: “No hay nadie de ERC que no tenga el referéndum como un bien superior”, ha dicho, y ha aclarado que se trataría de un hecho excepcional.

Bosch y sus concejales no contemplan, por ahora, un escenario de elecciones autonómicas, pero parafrasea a Julio César para evidenciar su posición con la frase “cuando lleguemos a aquel río, cruzaremos aquel puente”.

Alternativa a Colau

De momento, el dirigente republicano no se olvida de que Colau rechazó su oferta de gobernar al alimón y acabó eligiendo un equipo de Gobierno junto al PSC municipal de Jaume Collboni. Una decisión tras la que se escuda para reiterar que, en la gestión municipal, no se plantea volver a mostrar su apoyo a la alcaldesa. “Las cosas están como están y el objetivo, ahora, es ser la alternativa”.

Alfred Bosch no es demasiado amigo de valorar las encuestas, aunque le sean favorables, pero se muestra optimista por los resultados. Confía en que está haciendo un buen trabajo --“se marca una tendencia”-- y se siente apoyado. La ambición, por supuesto, no la aparca. Son buenos resultados, pero podrían ser mejores.