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Oriol Junqueras, vicepresidente económico catalán, en las jornadas económicas que el Cercle d'Economia organiza en Sitges (Barcelona) / EFE

Así seduce Junqueras a los empresarios

El vicepresidente catalán enarbola la bandera de la moderación frente al empuje de formaciones antisistema en Cataluña ante interlocutores ávidos de soluciones

12.01.2017 00:00 h.
3 min

El puente aéreo sienta bien a Oriol Junqueras. Contra todo pronóstico, tratándose del líder de una formación independentista, el vicepresidente de la Generalitat ha sabido seducir a los empresarios españoles haciendo alarde de su talante dialogante. Pero también, azuzando el discurso del miedo. Esto es, el posible advenimiento de un gobierno catalán dominado por dirigentes antisistema pertenecientes a la órbita de Podemos.

Ocurrió semanas atrás, con motivo de un encuentro con directivos del Círculo de Empresarios, el lobby presidido por Javier Vega de Seoane. Junqueras causó una excelente impresión con unas reflexiones que bien podrían titularse España, antes rota que roja, pues según explican fuentes conocedoras de la reunión, el líder de ERC advirtió de la necesidad de propiciar acuerdos sobre el derecho de Cataluña a decidir su futuro para impedir que partidos de la izquierda radical, como los comunes de Ada Colau o Podemos, se hagan con el control de la Generalitat. Es decir, que las fuerzas anticapitalistas se hagan con el poder. Un discurso que agrada doblemente al empresariado español, ávido de reencontrarse con un catalanismo pactista que en su día encarnó CiU y temeroso de fórmulas de gobierno revolucionarias.

Hostilidad de Mas y Puigdemont

Frente a la actitud hostil de los últimos años de Artur Mas como máximo representante catalán y la falta de mano izquierda de su sucesor, Carles Puigdemont, que no irá a la conferencia de presidentes señalada para el día 17, Junqueras opta por convocar a la vicepresidenta española, Soraya Sáenz de Santamaría, y reunirse con ella. Y aunque el referéndum sobre la independencia sigue siendo un escollo insalvable, los gestos del número dos de la Generalitat son bien valorados dentro y fuera de la comunidad catalana.

“A los catalanes siempre hay que escucharles”, explica un empresario que asistió a ese encuentro en Madrid. ¿Autoengaño? Posiblemente. Pero lo cierto es que, sea por el empuje de la CUP, sea por el inmovilismo (y crisis) de PDECat, lo cierto es que, para algunos sectores, ERC representa ahora la moderación que otrora ejerció CiU.

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