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El expresidente de la Generalitat Artur Mas en los desayunos informativos de Fórum Europa, en Madrid / EFE

Mas: "Nuestra voluntad de diálogo va en serio, no es 'postureo'"

El expresidente de la Generalitat reivindica su “sentido de Estado” y asegura que la “tensión” irá en aumento si no hay un acuerdo para Cataluña

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El expresidente de la Generalitat Artur Mas ha ido a Madrid reiterando el discurso de su sucesor en el cargo, Carles Puigdemont, de la necesidad de dialogar y llegar a un entente entre el Estado y la Generalitat para dar cabida a la demanda catalana. 

“Nuestra voluntad de diálogo va en serio, no es postureo”, ha aseverado el ahora presidente del nuevo Partit Demòcrata Europeu Català (PDECat) para decir que la pelota está en el tejado del Gobierno central.  “Estamos en el tramo final de decisiones que van a ser muy decisivas para Cataluña y en este tramo todavía es posible llegar a un diálogo y acuerdo. Pero si sigue siendo un no, entonces no hay alternativa para la gente de Cataluña; pero la oferta de diálogo no tiene que ver ni con el postureo ni con la táctica, va en serio”, ha reiterado.

El expresidente de la Generalitat ha hecho estas declaraciones durante el desayuno informativo de este miércoles de Fórum Europa, acompañado de su equipo. En el público también estaba otro expresidente catalán, el actual senador por el PSC, José Montilla.

“Sentido de Estado”

El expresident ha hecho una retrospectiva de, a su juicio, todos los agravios que ha sufrido Cataluña desde el fallido Estatuto de Autonomía para explicar por qué habían llegado al punto actual. Ha reivindicado su “sentido de Estado”, demostrado, según ha expuesto, en diversas ocasiones en sus más de diez años de carrera política.

“La mitad de la población catalana está fuera de la Constitución”, ha sostenido Mas para instar al Estado a tomar “responsabilidades” sobre lo que sucede en Cataluña. No obstante, ha matizado su compromiso con la legalidad: “Legalmente estamos allí, pero políticamente y emocionalmente, por supuesto que no”.

Con su habitual ironía --hoy mucho menos acusada que en pretéritas ocasiones-- el líder de la antigua Convergència ha lamentado que no haya un proyecto atractivo para Cataluña: “¿El Estado tiene algún proyecto atractivo para Cataluña? Si lo hay, debe ser el secreto mejor guardado del reino”. En esta línea ha añadido que la única respuesta desde el Gobierno fuera montar la Operación Cataluña: “En Cataluña se montó una operación para desprestigiar a los líderes de Cataluña, en lugar de buscar una solución política”.

Tensión

Respecto a la causa abierta contra él por la celebración del proceso político del 9N ha apostillado que “no es una respuesta de altura política”.

Mas ha intentado hacer pedagogía y ha puesto el ejemplo del Reino Unido: “Los escoceses ganaron porque habían votado, y los ingleses ganaron porque ganaron el referéndum”. El expresidente autonómico no ha dudado de que “pase lo que pase, habrá acuerdo”: “Eso no significa que no haya tensión, todo cambio implica tensión. Pero esta tensión se podría evitar si el Estado acepta un posible referéndum".

El expresident ha explicado también los planes futuros de la Generalitat: "En Cataluña, el próximo año se van a tramitar unas leyes de transitoriedad política para lo que tiene que ser la futura creación del Estado catalán, y la segunda decisión importante es un referéndum que tiene que ser el marco definitivo para ver hasta dónde llega la mayoría social a favor del Estado catalán. Esto va a pasar. Tenemos que prepararnos todos para este escenario. A pesar de que haya tenisón, en algun momento del proceso final habrá acuerdos, y serán inevitables”. 

Acuerdos con PSOE y Podemos

En el turno de preguntas, Mas ha reconocido que habrían visto con buenos ojos un acuerdo entre el PSOE y Podemos, que impulsara el cambio frente al inmovilismo de Rajoy. No obstante, ha asegurado que su compromiso con la consulta era irrenunciable. 

Mas ha tenido también palabras para el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Diaz, y ha dicho que "no debería llegar a la semana que viene" en su cargo. 

Finalmente el líder de la derecha catalana se ha despedido y ha insistido en que no van a renunciar al referéndum porque es la única "vía democrática" y "civilizada" para que la gente se exprese.