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Recreación del cartel de la película 'Solo en casa', en este caso con Artur Mas, Marta Pascal y Neus Munté como protagonistas.

Artur Mas, solo en la "casa gran"

El líder convergente no tiene atada la secretaría general, mientras mueve ficha para contentar al poderoso entorno de Josep Rull

María Jesús Cañizares
3 min

“Hace tres semanas, Artur Mas no tenía a nadie que quisiera asumir la Secretaría General”, aseguran fuentes próximas a CDC, un partido que afronta su congreso de refundación sin que todavía se sepa oficialmente quién será el número dos.

Suenan los nombres de Neus Munté, Marta Pascal y Mercè Conesa para formar parte de la nueva ejecutiva, pero ¿por descarte o por necesidad?

Adiós a su guardia pretoriana

Solo Artur Mas tiene en su cabeza el organigrama de la futura CDC, aunque todo apunta a que será muy diferente al que tenía planeado. Fuera de la carrera por la secretaría general quedaron Oriol Pujol --implicado en el caso de las ITV--, Francesc Homs, Francesc Sánchez y Josep Rull --por decisión propia-- y, más recientemente, Jordi Turull, quien a pesar de no postularse demasiado, confesaba en círculos reducidos que aspiraba a ese segundo puesto.

Pero Mas parece haber tomado una decisión salomónica: Ni Turull ni Germà Gordó, exmiembro del núcleo duro de Mas que ahora mantiene el pulso con el aparato de CDC a través de la plataforma Nova Convergència.

Amortizado

Artur Mas sigue siendo el líder, más indiscutido que indiscutible, pues está amortizado, pero solo él puede pilotar la catarsis de una formación sin demasiados traumas. Sin embargo, las concesiones realizadas al sector más socialdemócrata de CDC, representado por Rull, revelan su soledad y la de quienes representaban el ala liberal del partido.

La militancia ha hablado a través del llamado “Torn obert” y ha bendecido las tesis de Rull, cuya sombra comienza a ser muy alargada a pesar de que prefiere seguir al frente de la Consejería de Territorio de la Generalitat. Adiós a la guardia pretoriana de Mas, hola a la nueva generación convergente destinada a lograr lo que parece imposible: resucitar a CDC de sus cenizas electorales y regresar al centrismo.

Cargos incompatibles

Neus Munté, identificada con ese sector de centroizquierda, también se resiste a abandonar el departamento de Presidencia, como también es improbable que Mercè Conesa, alcaldesa de Sant Cugat del Vallès y presidenta de la Diputación de Barcelona, deje esos cargos. Conesa cuenta con el respaldo de Rull para formar parte de la nueva ejecutiva de CDC. Sin embargo, la militancia se ha pronunciado a favor de la incompatibilidad entre cargos de partido y cargos institucionales. De la influencia del consejero de Territorio también da cuenta el hecho de que Gordó haya incluido en su equipo a Miquel Samper, el delfín de Rull en el Ayuntamiento de Terrassa (Barcelona).

Entra en liza Marta Pascal, que también mantiene buenas relaciones con Rull. No obstante, hay quien opina que Pascal o Munté son las tapadas de Artur Mas y que la supuesta pugna entre Turull, Gordó o Carles Campuzano solo pretendía distraer la atención respecto a las verdaderas ungidas por el líder de CDC.