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Artur Mas, en los Jardines del Palau Robert / CG

Artur Mas planta cara a Puigdemont y se queda en el PDECat

Mas justifica su decisión por una apuesta por el acuerdo entre el PDECat y JxCat y refuerza su perfil institucional

8 min

Artur Mas ha roto su silencio. No se va al proyecto de Junts per Catalunya con Carles Puigdemont. Señala que han pasado cosas que no le pueden dejar indiferente. La primera, que el expresidente Puigdemont y otros dirigentes han dejado el PDECat y han apostado claramente por JxCat. La segunda, la remodelación del Govern que, por decisión de Quim Torra, ha dejado fuera al PDECat al apartar a la hasta ahora responsable de Empresa, Àngels Chacón. Todo ello le ha llevado a tomar una decisión. Planta cara a Waterloo y no se integra en JxCat. Su argumento es que, tras una reflexión profunda y una carrera política larga --de 30 años, que empezó como concejal en el Ayuntamiento de Barcelona--, no puede acabar en un proyecto político que "puede acabar en la separación" de los herederos de Convergència. 

 

 

Artur Mas, en el anuncio en el Palau Robert, de que se queda en el PDECat / CG

Mas ha justificado el silencio que ha mantenido hasta la fecha "por el intento de que el PDECat y Junts per Catalunya llegaran a un acuerdo". Ha admitido que ya no puede ser un referente al no tomar ninguna decisión en este espacio político. Con todo, asegura que era necesario explicarse de forma pública para evitar "que otros" hablaran por él, para acabar con interpretaciones. 

Ejercer de "expresidente"

Mas se queda en el PDECat, porque, a su juicio, lo que hace Puigdemont "es dividir" una fuerza política que proviene de Convergència, donde él ha hecho toda su carrera politica. Pero el expresidente, que designó a Puigdemont, no quiere formar parte de ningún proyecto político a partir de ahora. Se queda y apuesta por "reforzar el perfil institucional" como expresidente, con la idea de potenciar esa figura. 

Tampoco luchará contra Puigdemont. Habla de "respeto" a las decisiones de todos aquellos que han decidido engrosar las filas de JxCat y, aunque no comparte la idea del expresidente fugado, tampoco irá en contra de él. 

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Artur Mas, en el anuncio en el Palau Robert, de que se queda en el PDECat / CG

La división soberanista

Sí ha mostrado su "cabreo" por la división interna en el seno del soberanismo. "Triste, cabreado y decepcionado", ha asegurado, con la idea ahora de trabajar por la "unión" de ese espacio, como expresidente, y con la advertencia de que sin esa unidad "nadie se tomará en serio lo que se intenta hacer". A su juicio, aunque ahora no se pueda hablar de plataformas conjuntas ni de candidaturas de todo el independentismo, sí se puede buscar un "entendimiento" a medio plazo. La fórmula que les mantendría en el poder ante el ascenso de ERC en las encuestas

 

 

 

Artur Mas, en el anuncio en el Palau Robert, de que se queda en el PDECat / TWITTER

 

Mas no se ha arrepentido ni de refundar Convergència, a partir del PDECat, ni de la designación de Puigdemont como presidente de la Generalitat como demanda de la CUP. Ha recordado que fueron los militantes de Convergència los que optaron por fundar el PDECat. Respecto a Puigdemont, ha señalado que fue "una buena elección", hasta 2017, y ha lamentado que no sepa ni él ni el resto de dirigentes, mantener la unión. Otro correctivo a la estrategia que se diseña desde Waterloo.

Sin embargo, la posición es clara. Mas avala la idea de confrontación inteligente de Puigdemont "si es inteligente y permite ganar".

El expresidente de la Generalitat Artur Mas / EP
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Sin cargos en el PDECat

Mas defiende a capa y espada una "coalición entre el PDECat y Junts per Catalunya", para poder ir juntos a las elecciones. Reconoce que ahora resulta "imposible", pero advierte de que aún existe margen para llegar al ansiado pacto. 

Ha relatado que se comunicó con Puigdemont hace unos días para explicarle su decisión y ha insistido en que no quiere decantarse por nadie "de forma explícita", pero sí a través de "ideas y proyectos". En la práctica, sin embargo, el expresidente que inició el procés ha constatado que no desea la aventura de Puigdemont. Sin aspirar a tener "ninguna responsabilidad o cargo" en PDECat, su decisión supone un balón de oxígeno claro a la formación de David Bonvehí.

Prudencia

Artur Mas asegura que ha querido mantener el perfil bajo en las últimas semanas aunque esta producencia se haya interpretado desde PDECat como un apoyo a sus tesis. El dilema es grande. Fue él quien eligió a Carles Puigdemont como sucesor, aunque también le aconsejó que debía convocar elecciones en el otoño de 2017 y ha sido crítico con la voluntad del expresident de mantener la confrontación con el Estado. Es el padre político de las dos formaciones que ahora están a la greña. 

El PDECat necesita algún aval para poder presentar una candidatura a las elecciones. Y ha tenido una importante en la figura del exconsejero de Economía, Andreu Mas-Colell, que, en un artículo en el diario Ara, ha dejado claro que la apuesta por la independencia unilateral y la presión constante sobre un referéndum no tiene sentido ni será apoyada por la Unión Europea a corto, medio y largo plazo.

El exconsejero de Economía también ha sido uno de los apoyos de Mas. Ha indicado que se reunió con él hace unas semanas y reconoce que se mantiene cercano a la que fue una figura clave de su gobierno, entre 2010 y 2015. Con todo, los equilibrios que pretende mantener. En su comparecencia pública, ha intentado no desmarcarse completamente de Puigdemont. Le planta cara en un intento de mantener la unión de los independentistas con la vista puesta a las próximas elecciones catalanas.