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Artur Mas, durante su comparecencia parlamentaria, junto al presidente de la Comisión de Asuntos Institucionales, Jean Castel / PARLAMENT

Los cinco errores que cometió Artur Mas en su declaración en el Parlament

El 'expresident' aseguró seis veces que la fiscalía no investiga la obra pública, recurrió a un victimismo que no convence ni a la CUP y puso la mano en el fuego por dirigentes de CDC bajo sospecha

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Artur Mas habló mucho y bien, pues nadie cuestiona su oratoria. Pero asumió muchos riesgos en sus explicaciones sobre el caso 3%, que salpica a CDC y que motivó su comparecencia ayer en el Parlamento catalán. Estos son los cinco errores principales que cometió el expresidente catalán en su intervención:

1. La fiscalía no investiga los contratos públicos. No una, sino seis veces aseguró Artur Mas en su comparecencia que el ministerio fiscal no investiga la contratación de obra pública porque, según asegura, siempre ha sido impecable. Tal como explicó Crónica Global, el líder del PDECat se equivoca, pues la fiscalía sí que investiga esos concursos. Concretamente, indaga desde hace meses si los empresarios pagaron por obtener información confidencial y si se alteraron puntuaciones para que las adjudicaciones quedaran, efectivamente, impecables.

2. Poner la mano en el fuego por determinados dirigentes del partido. Las investigaciones sobre la corrupción que afecta a CDC van más allá del caso Palau. Es decir, que la instrucción del supuesto cobro de comisiones del 3% por adjudicación de obra pública durante el Gobierno de Jordi Pujol sigue su curso y no se descartan nuevas inculpaciones, por lo que resulta temerario aseverar de forma tan contundente que no hubo corrupción dentro de su partido.

3. Reconocer que el PDECat nació para crear un nuevo partido sin sombra de sospecha. Una reflexión contradictoria respecto a las afirmaciones realizadas sobre la inocencia de los dirigentes de CDC. Artur Mas aseguró que los convergentes “tenían derecho” a crear un nuevo partido para partir de cero.

4. Encomendar al PDECat la decisión sobre si debe dimitir. Artur Mas hace un flaco favor a su propio partido al dejar en sus manos la decisión de si debe dimitir como responsable político del 3%. Se trata de un farol, ya que el expresidente catalán mantiene una gran influencia en el partido. Se resiste a pasar página y dejar que el PDECat vuele solo, sin asumir hipotecas del pasado.

5. Abusar del victimismo independentista frente a las “cloacas” del Estado. Esconderse tras la bandera del independentismo ya no cuela. Incluso la CUP, socia de Junts pel Sí en esta legislatura, no acepta ese discurso victimista que Mas ha utilizado en diversas ocasiones, adobado de referencias a las “cloacas del Estado” y a la “persecución” de quienes defienden la ideología secesionista.