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El vicepresidente de la Generalitat y dirigente de ERC, Pere Aragonès, en el Círculo de Economía / EP

El mundo económico marca de cerca los pasos de Aragonès

Los empresarios buscan la complicidad del vicepresidente de la Generalitat para que ofrezca estabilidad y "previsibilidad", aunque asumen que elevará el tono soberanista para competir con JxCat

8 min

¿Será el interlocutor? Pere Aragonès ya ejerce de intermediario entre el mundo económico y el Govern, como consejero de Economía, un papel que comparte con la consellera de Empresa, Àngels Chacón. Pero Aragonès está más cerca de llegar a la cima, la presidencia de la Generalitat, si ERC gana las elecciones, como pronostican todas las encuestas en los últimos meses. Consciente de que los republicanos se la juegan, Aragonès no quiere cometer ningún error y se muestra cauto y prudente ante los empresarios, aunque saca el colmillo soberanista cuando lo cree oportuno. Sin embargo, el mundo económico marca de cerca sus pasos y le reclama que favorezca toda la “estabilidad y previsibilidad posible” para que Cataluña olvide sus últimos años convulsos.

La pandemia del Covid lo podría cambiar todo, pese a que ERC no puede olvidar de la noche a la mañana sus compromisos. Esa relación de complicidad y la voluntad de trabajar juntos se manifestó este martes en el Círculo de Economía. El presidente del lobby empresarial, Javier Faus, reclamó a Aragonès que fuera consciente del papel de “la empresa privada”, que crea riqueza, y de que será más urgente que nunca que la Generalitat aporte seguridad.

Aragonès exige participar en el reparto de fondos europeos
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"Responsabilidad" frente a la crisis

En las preguntas del auditorio, todas se refirieron la situación económica y a la relación con el Gobierno español. Aragonès no abandonó los postulados de ERC, pero encaró el diálogo desde la “responsabilidad” para hacer frente a la crisis económica, con un horizonte claro: aprovechar la coyuntura, con los recursos que puedan llegar de la Unión Europea, para “rehacer el modelo productivo”.

Las apuestas de Aragonès, que son las de ERC, se centran en tres ejes: la inversión en el ámbito sanitario y en los servicios sociales; la transformación digital; y el cambio energético hacia un modelo sostenible para hacer frente al cambio climático. Es lo mismo que plantea el Círculo de Economía y que ha defendido también Foment del Treball.

Empresas más grandes

El consejero de Economía, que será el candidato de ERC a la Generalitat aunque la lista la pueda encabezar simbólicamente Oriol Junqueras --está inhabilitado para cargo público tras la sentencia condenatoria del Tribunal Supremo-- promovió también otras tesis empresariales: “El problema es que hay que potenciar el sector exportador, pensando a medio plazo, y el tamaño de nuestras empresas sigue siendo pequeño”.  Y aportó datos al señalar que una pyme catalana dedicada a la exportación puede tener 40 trabajadores, cuando una pyme alemana tiene de media unos 1.000 trabajadores.

La conexión con el empresariado catalán llega también cuando se aborda la cuestión fiscal. Con mayor razón o no, se ha instalado la percepción de que Madrid es desleal con el resto de autonomías y que practica el “dumping fiscal”. A eso se añade que se estima --aunque ya no se habla de “robo”-- que la Generalitat no está bien financiada. Eso lo comparte la mayoría del tejido empresarial catalán, más allá de la adscripción o no al independentismo. Y Aragonès lo sabe.

¿Formar Gobierno?

Pero, y esa es la paradoja, el mundo económico le pide a Aragonès y a ERC --al dar ya por perdido cualquier intento de aproximación con las formaciones políticas de obediencia a Puigdemont-- que no vaya más allá. Que se limite a esas reivindicaciones y no se vuelva al camino de la unilateralidad.

ERC está por la labor, pero deberá utilizar una retórica distinta si quiere ganar las elecciones y no verse arrastrada por Puigdemont. Y el empresariado también lo sabe. “Sabemos que subirá el tono y veremos cómo avanza la campaña electoral, pero lo importante es ver cómo y con quién ERC podrá formar Gobierno, y estaremos atentos”, formula un asistente a la conferencia de Aragonès en el Círculo de Economía.

La defensa de la mesa de diálogo

La patronal Foment del Treball ha mantenido sus aproximaciones y su distanciamiento con Aragonès. La posición de su presidente, Josep Sánchez Llibre, fue elocuente en contra de la subida de impuestos de la Generalitat, pero los puentes se mantienen. Para el tejido económico, Aragonès puede ser el hombre para iniciar una nueva etapa, que estará marcada ahora por la reconstrucción económica. Y Aragonès necesita esa complicidad, con proyectos “público-privados, porque nos necesitamos todos”.

El dirigente de ERC sí fue claro frente a las peticiones estrictamente políticas. “La mesa de diálogo con el Gobierno se deberá poner en marcha, de cara a la negociación de los presupuestos, porque cuando ERC avaló la investidura de Pedro Sánchez se acordó que el conflicto político, que existe, debía tener una salida política, y no podemos dejar de lado los problemas políticos”, señaló en el Círculo de Economía.

Marcar el paso

Pero por la misma razón, y tras la pregunta de uno de los asistentes, Aragonès no quiso minusvalorar la salida de las sedes sociales de grandes empresas de Cataluña --muchas de ellas se registraron en Madrid-- al considerar que “han tenido y tienen su efecto, y son decisiones empresariales”. Sin criticar esas “decisiones”, añadió de inmediato que pueden contar con la Generalitat si quieren regresar.

¿Pero surgirá otro Aragonès y otra ERC a medida que se acerquen las elecciones? Con toda seguridad, pero el empresariado catalán ya cuenta con ello. Con lo que no cuenta, y por ello marca ya de cerca al dirigente republicano, es con repetir escenas del pasado, máxime cuando ahora toda la prioridad --y durará años-- será reconstruir la sociedad catalana, desde el punto de vista económico y luego social y político.