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El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, durante el Consell Executiu / GOVERN

Aragonès deja fuera de la mesa de diálogo a JxCat y les exige lealtad

El presidente catalán mantiene abierta la puerta a que sus socios decidan a sus representantes: "No pienso perder esta oportunidad histórica"

4 min

Pere Aragonès ha dejado fuera a Junts per Catalunya (JxCat) de la delegación catalana que estará presente en la mesa de diálogo mañana. "No pienso perder esta oportunidad histórica", ha dicho de forma contundente, ante el temor de que sus socios pretendan reventar ese espacio de negociación al que asistirá el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Asimismo, les ha exigido "lealtad" para encauzar una negociación que requiere de "nuevas complicidades" y "unidad", así como dejar fuera "motivaciones personales".

"No es aceptable que conozca una propuesta a través de los medios", ha dicho en referencia al comunicado de JxCat en el que anunciaba los nombres propuestos para la delegación.

Solo miembros del Govern

Por ello, ha dejado abierta la puerta a que JxCat se incorpore a la mesa, que se celebrará mañana por la tarde en el Palau de la Generalitat. De momento, ha firmado un acuerdo sobre los representantes de la Generalitat, en el que solo figuran Aragonès, el consejero de Empresa, Roger Torrent, y la consejera de Presidencia, Laura Vilagrà. En este sentido, el republicano insiste en que sean miembros del Govern quienes acudan a la cumbre entre ambos gobiernos.

Aragonès ha ofrecido al vicepresidente Jordi Puigneró que se sume a la comitiva, pero el máximo representante de JxCat en el Ejecutivo catalán ha preferido esperar directrices de su partido. Por parte de la delegación española, está prevista la asistencia de siete miembros del Consejo de Ministros, incluido el propio Sánchez.

Circunstancias excepcionales

La pretensión de JxCat de que dos indultados –Jordi Sànchez y Jordi Turull— y la líder de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, acudieran al encuentro con el Gobierno ha obligado a Aragonès a suspender la reunión del Consell Executiu. El nuevo cisma, que se suma a las críticas constantes del partido de Carles Puigdemont a la estrategia de diálogo de Aragonès, tiene lugar después de que el presidente español confirmara su presencia en el encuentro. 

Aragonès ha calificado de "excepcional" su comparecencia ante los medios porque se inicia  "una negociación excepcional" a la que "solo" se puede "ir de forma unida, con un mensaje único". Tras felicitarse por "haber conseguido que venga Pedro Sánchez y se acepte una mesa de negociación", ha asegurado que en la reunión se hablará de "amnistía y autodeterminación".

"Oportunidad histórica"

"No pienso perder esta oportunidad histórica", ha dicho, tras recordar que su apuesta por el diálogo es conocida desde que ERC y JxCat firmaron el acuerdo de investidura. Este acuerdo, ha dicho, exige "lealtad por parte de ambas partes". El president ha declinado explicar la profundidad de este nuevo cisma entre los socios, prolongación de las fuertes discrepancias que caracterizaron el anterior mandato. "Hay mucho trabajo por hacer: los mecanismos de lealtad son de ida y vuelta", ha dicho.