Menú Buscar
Pablo Casado y Soraya Saenz de Santamaría, en una imagen en el Congreso

El apoyo de Rajoy lleva a Sáenz de Santamaría a igualar el pulso con Casado

La exvicepresidenta se aprovecha de los indecisos y de afines a Cospedal para buscar la victoria en el congreso del PP

4 min

La contienda se igualada después de un fulgurante ascenso de Pablo Casado. Los compromisarios del PP han comenzado a calibrar todas las consecuencias del congreso de este fin de semana, y la figura de Soraya Sáenz de Santamaría ha ganado enteros, hasta igualar la batalla a sólo cuatro días de la decisiva votación para liderar el Partido Popular. En ello ha tenido un papel especial el apoyo de Mariano Rajoy, que ha entrado en la recta final para buscar acuerdos e intentar una cierta continuidad en el tipo de liderazgo que, a su juicio, necesita el partido conservador.

Sáenz de Santamaría lo intentó personalmente este martes, tras celebrar un encuentro con Pablo Casado. Se entrevistaron durante unos 40 minutos en la sede del PP, en la calle Génova de Madrid. Sin tener sobre la mesa una posible integración de las dos candidaturas, la exvicepresidenta sí quiso explorar el terreno para medir fuerzas. Los dos aseguran que cuentan con la mayoría de los votos de los compromisarios, pero las fuentes de los dos candidatos admiten que el resultado no se puede prever y que “se llega, realmente, con cierta igualdad”.

Los afines de Cospedal

¿Qué ha ido sucediendo? Sin dejar de lado, en ningún momento, la evolución de esas primarias internas, Rajoy sí se ha esforzado en los últimos días. Las conversaciones y la necesidad de que el partido no sufra una división real y traumática una vez transcurra el congreso, con claros ganadores y derrotados, las posiciones se han suavizado.

Prueba de ello es que algunos compromisarios de Castilla-La Mancha han comenzado a ofrecer su apoyo, públicamente, a Sáenz de Santamaría, a pesar de que María Dolores de Cospedal, que domina el territorio, y es secretaria general del partido, lo ha hecho por Casado.

En contra de una ruptura

La batalla por cada uno de los 3.092 compromisarios del PP es enorme, sin cuartel. Pero los dos candidatos han entendido que no se puede producir una ruptura, que el partido no se puede “desangrar”, una vez transcurra el congreso, y la bronca ha bajado en intensidad, a medida que se han incrementado las expectativas de victoria de la exvicepresidenta del Gobierno.

La consigna está clara. Pese a las discrepancias, al margen de las diferencias personales y de proyecto político, los afines a Cospedal no votarán en bloque a favor de Casado, y eso también lo ha comenzado a entender, según las fuentes consultadas, el vicesecretario general del partido.

Sin acuerdos previos

En todo el proceso, y sin una voluntad clara de influir, pero tampoco de permanecer en silencio cuando las cosas se han complicado, aparece la figura de Mariano Rajoy, que se dirigirá el viernes a los compromisarios con un discurso que se prevé decisivo.

Ahora bien, si el clima ha cambiado, eso no implica que cada candidato se pueda batir el cobre. "No habrá acuerdos antes de la votación, otra cosa es ver qué pasará luego y qué opciones tendrá cada uno para trabajar de forma conjunta por el partido", se asegura, con ganas ya de iniciar las labores de oposición frente al Gobierno de Pedro Sánchez.