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Anna Gabriel, en el pleno de investidura del presidente d ela Generalitat.

Anna Gabriel se toma su revancha contra Artur Mas

La nueva portavoz de la CUP carga contra el tono del presidente saliente en la última semana contra la formación y anuncia ocho votos a favor de Puigdemont y dos abstenciones

10.01.2016 20:50 h.
4 min

La presión sobre la CUP para cerrar el pacto con Junts pel Sí ha sido extrema las últimas semanas. Especialmente contra Anna Gabriel, una de las voces que se opuso con más fuerza a facilitar la investidura de Artur Mas que se convirtió en blanco de la crítica de CDC incluso en el plano personal. Una semana después, tuvo su momento de revancha ante el atril del Parlament.

Gabriel fue muy dura con el presidente saliente. Agradeció la “sana diferencia” entre el discurso de investidura de Carles Puigdemont (a pesar de dosificar sus aplausos) y las intervenciones de las últimas semanas de su predecesor en el cargo, cuando “puso en cuestión los resultados del 27S y manifestó que el acuerdo de última hora era algo parecido a poner precio a su cabeza”. La actitud de Mas disgustó al ala dura de la CUP, quien le acusa “tras tres meses de negociación de hacer una lectura más partidista que de voluntad de seguir adelante”.

“No se trata de un acuerdo de vencedores y vencidos”, indicó.

Consecuencias de la presión

La nueva portavoz de la formación antisistema tuvo su momento, pero las consecuencias de los tres meses de diálogo con CDC han hecho mella. Tanta, que Gabriel pudo salir al atril por la renuncia del candidato del 27S, Antonio Baños (entregará su acta de diputado tras el pleno) y saliendo victoriosa de la presión del entorno de Mas para que fuera ella quien entregara el acta de diputada.

La portavoz intentó sacar hierro a los “relevos” que deberá hacer frente la formación porque los afectados regresan “donde mejor nos sentimos, en la calle”. Baños se irá porque quiere, pero Josep Manel Busqueta y Julià de Jódar deberán pasar el testigo a Mireia Vehí y Joan Garriga porque así se pactó con Junts pel Sí.

Ocho votos a favor y dos abstenciones

La complejidad interna de los anticapitalistas se transforma en ocho votos a favor de la investidura de Puigdemont y dos abstenciones en la investidura. Un símbolo de la “sana diferencia” en el partido, tal y como lo definió la portavoz. 

La CUP no sólo da un toque de atención a Junts pel Sí en la investidura. Gabriel remarcó en su intervención que se hacía un “gesto de confianza” para “poner las bases de la república”. Pero que ello no significaba que ni el presidente ni el Gobierno sean los preferidos por la CUP. “Tampoco lo pretendíamos”, indicó la portavoz.

18 meses para la independencia

Los antisistema insistieron en que facilitar que Puigdemont sea presidente es debido a lo “extraordinaria” que es la legislatura que se acaba de iniciar. Consideraron que se ha elegido a la persona que deberá declarar la independencia catalana en 18 meses, ni uno más, y convocar unas nuevas elecciones tras ese periodo de tiempo.

Además de la ruptura con España, la CUP alertó de que se debe trabar para ampliar la base social que la defiende. “Una gran mayoría de personas deben entender que república es sinónimo de esperanza”, manifestó Gabriel.

Deberes para ‘Carles’

La líder antisistema puso deberes a Puigdemont, a quién interpeló por su nombre de pila, Carles, como signo de la renovación y el cambio que quiere representar la CUP. “Tienes la enromísima responsabilidad de ser el presidente de la transición a la república, de iniciar el proceso constituyente y abrir la base social para que sea más plural y transversal”.

Todo ello, sin demoras. Gabriel, que votó a favor de Mas, fue la única portavoz de un grupo parlamentario que renunció a intervenir en la réplica a la intervención de Puigdemont.