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El cartel de la Fiesta Mayor de Gracia 2018 tapada por la camiseta de la ANC para la Diada del mismo año / FOTOMONTAJE CG

La ANC quiere convertir las fiestas de Gracia en la ‘precuela’ de la Diada

La organización prepara un ensayo de la ‘performance’ con la que pretenden llenar la Diagonal el 11 de septiembre

07.08.2018 13:39 h.
3 min

La Assemblea Nacional Catalana (ANC) ensayará la manifestación de la Diada durante la fiesta mayor del barrio de Gracia de Barcelona, que se celebra entre el 15 y el 21 de agosto.

De hecho, la organización independentista quiere protagonizar el fin de esta conocida fiesta popular, por lo que se ha reservado hasta el último día de celebración para recrear la performance que se llevará a cabo el 11 de septiembre, según ha anunciado a través de las redes sociales.

Sexto año consecutivo

Este verano se convertirá en el sexto en el que la ANC organiza esta especie de ensayo general de la Diada, siempre coincidiendo con las fiestas de un barrio caracterizado por atraer al turismo tanto interno como internacional.  

El primer año que se organizó fue 2013, el año en el que una cadena humana debía unir los municipios de Le Perthus (Francia) y Alcanar (Tarragona). El ensayo en el barrio barcelonés unía las principales plazas del enclave.

Silencio y una ‘ola’

Este año, la Diada se centrará en realizar una concentración silenciosa hasta que, a las 17.14 horas, una ola recorra la Diagonal. En Gràcia, el ensayo comenzará a las 19.30 horas y se localizará en la calle Pi i Margall --quien, por cierto, era partidario de un modelo republicano federal--, una calle de unos 750 metros que une la plaza Alfons X y la plaza Joanic.

La ANC ha creado todo un repertorio de actividades tras esta precuela: durante la mañana se realizará un taller de zumba, juegos de agua y un vermut popular. La tarde la reservan para impulsar la parte más “política” del evento ya que, además del ensayo, organizan una tertulia entre la presidenta de la entidad, Elisenda Paluzie, y representantes de fuerzas políticas y, más tarde, una “cena amarilla” en la que participarán familiares de los políticos catalanes fugados y presos por su relación con la votación ilegal del 1-O.