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La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, junto a su vicepresidente, David Fernández, la secretaria de la entidad, Patricia Sierra, y el tesorero, Carles Xavier Gómez / ANC

Un exdirigente de la ANC destapa el sectarismo de Paluzie

Salvador Vergés, miembro del secretariado, dimite al comprobar que Paluzie había “precocinado un acuerdo entre los oficialistas”

6 min

El movimiento independentista vive días muy complicados. Los recelos y los reproches cruzados son una constante. Y nadie se fía de nadie, al entender que todos tienen intereses políticos. Esas contradicciones y enfrentamientos se han constatado en la ANC, tras la elección del secretariado, y, posteriormente, de la cúpula de la entidad, con Elisenda Paluzie, de nuevo, en la presidencia. Un miembro de ese secretariado, Salvador Vergés, que se había presentado a la vicepresidencia de la entidad, ha presentado su dimisión, con una carta en la que expresa los “tics sectarios” de la propia Paluzie y de los mecanismos internos que se han impuesto en la entidad.

Vergés, elegido en las elecciones al secretariado nacional de la ANC en representación de la Región de las comarcas del nordeste, quiso presentarse a la vicepresidencia de la entidad como una prueba para conocer el alcance real de la democracia interna de la que se vanagloria la asociación independentista. “En los días previos –a las elecciones de los principales cargos—supe que se estaeba precocinando un acuerdo entre los oficialistas para presentar una sola persona de su consenso en cada una de las funciones que se elegían” (presidencia, vicepresidencia, secretaría y tesorería). Vergés prosigue en su carta de dimisión a la que ha tenido acceso Crónica Global: “A mí eso me pareció muy lamentable y alejado de lo que debe ser una entidad de espíritu plural, abierto y transversal, y decidí postularme a la vicepresidencia para, por lo menos, democratizar un poco las elecciones y que pudiera haber un cierto debate y una alternativa al candidato oficial”.

El pecado de Vergés

El activista participó en el plenario para elegir a esos cuatro cargos, y defendió su candidatura, con preguntas, a su juicio, impertinentes y con formas “vengativas” por parte de la propia Paluzie. ¿El motivo? Vergés lideró la Crida Nacional per la República en la Garrotxa, el partido que impulsó Carles Puigdemont. Lo hizo mientras fue una asociación. Le habían propuesto ser el coordinador general, pero ese cargo nunca llegó a materializarse. La Junta Electoral que hizo de filtro para las elecciones de la ANC no vio ningún problema en esa anterior experiencia política de Vergés. Pero la propia Paluzie, en el plenario, le preguntó sobre esa circunstancia, con la idea de que los dirigentes de la ANC no deben tener una vinculación política. Ella misma, sin embargo, militó en Esquerra Republicana, y, como apuntan fuentes de la ANC, apoyó las candidaturas de Primàries, que puso en marcha Jordi Graupera en las elecciones municipales.

El caso es que Vergés comprobó, como señala en su carta, que los cuatro cargos principales de la ANC forman parte de la misma candidatura de Paluzie, con David Fernández, del Cercle Català de Negocis, como vicepresidente; Carles Xavier Gómez como tesorero y Patricia Sierra, como secretaria. Los dos ya eran miembros del secretariado de la ANC.

Elisenda Paluzie, presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), atiende a los medios / EP
Elisenda Paluzie, presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), atiende a los medios / EP

Una entidad con "tics sectarios"

Con Paluzie ya elegida presidenta, --el pasado fin de semana— se produjo su intervención: “Considero que como presidenta debía haber mantenido una posición elegante (e, incluso, creo que para ser fiel a los estatutos, pero eso me da igual), al margen de cualquier posición al respecto, votando, claro, a quien considerara mejor pero, en ningún caso, queriendo influir explícitamente en el voto del resto de compañeras y compañeros”.

Vergés se siente decepcionado, como buena parte del movimiento de base del independentismo que no sabe qué carta jugar. Y lo explica con claridad, respecto a la ANC, que durante todos estos años ha querido presentarse como la entidad que guarda las esencias. “Mis discrepancias ante lo que considero un proceso electoral a cargos orgánicos, hermético y ficticio, que es el reflejo de una entidad con tics sectarios, me motivaba a quedarme para intentar luchar y revertir la situación desde dentro. Pero que la propia presidenta, ya oficialmente renovada como presidenta, se manifestara de forma vehemente en sesión plenaria y ante todo el mundo en mi contra y a favor de otro compañero, creo que lleva a cualquiera de deducir que no se puede tener ninguna predisposición a trabajar en equipo con personas como yo, que le hemos exteriorizado ciertas divergencias".

Dimisión

"Por tanto, con pena y con pesadumbre --continúa el independentista--, porque estaba relamente ilusionado y dispuesto a centrar mis esfuerzos de país exclusivamente en este frente y dando las gracias a todas las personas de mi territorial que me apoyaron y a las que me votaron en el plenario –obtuvo un 17,6% de los votos-- he tomado la decisión de abandonar el cargo y seguir ayudando a la ANC como simple asociado”.

Se trata de una decepción personal, pero que ilustra el ambiente en el movimiento independentista, con Paluzie empeñada, de nuevo, en marcar la agenda política.