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La alcaldesa de Tortosa, Meritxell Roigé, celebra con su equipo el triunfo electoral de JxCat en las municipales / JUNTS PER TORTOSA

Los alcaldes que aguantaron la debacle electoral quieren peso en JxCat

Los candidatos municipales pretenden ganar posiciones en el futuro partido que se reconfigurará tras la muerte del PDeCAT

03.06.2019 08:39 h.
3 min

Junts per Catalunya se prepara para ser un partido político que pueda competir en las elecciones autonómicas y hacer frente a ERC​. Tras un año y medio de turbulencias con el PDeCAT y con la fundación Crida Nacional, ahora congelada, la nueva formación tomará forma. Por eso, los cuadros locales que resistieron la debacle electoral –e incluso mejoraron resultados– el 26M se preparan para ganar posiciones. 

Según publica el diario Ara, uno de los pilares que consiguió mantener la formación fueron las alcaldías conquistadas por Convergència i Unió en 2015. Es el caso de Anna Erra en Vic (Barcelona), Marc Castells en Igualada (Barcelona), Meritxell Roigé en Tortosa (Tarragona) o Xavier Fonollosa en Martorell (Barcelona)

Imagen de Puigdemont

El diario recoge que en la reunión entre Puigdemont y David Bonvehí en Waterloo se abordó el peso de los alcaldes en la futura formación. Dirigentes del PDeCAT aseguraron al mencionado diario que "los activos se deben alinear con el nuevo proyecto", puesto que los alcaldables más afines al expresident han sufrido de forma más acusada la debacle electoral. Míriam Nogueras cayó hasta los dos concejales en Mataró, el candidato de l'Hospitalet, Jordi Monrós, quedó fuera del ayuntamiento y la alcaldía de Molins de Rei se escapó de las manos de JxCat. 

Puigdemont se prepara matar el PDeCAT de una vez, como ya avanzó Crónica Global. Por eso, el expresidente se plantea cómo se articulará este espacio político, aunque él se erigirá como líder desde el "exilio". El fugado a Waterloo, conjuntamente con Artur Mas, son los que pilotarán este nuevo proyecto político con ese contrapunto entre dos almas: una más irredenta y la otra más cercana a las tesis del independentismo moderado. La incógnita se cierne sobre aquellos líderes que poco quieren saber de Puigdemont, como Marta Pascal o Carles Campuzano