Menú Buscar
Alberto Fernández Díaz (i), con Manuel-Fernando Bauzà, presidente de la comisión de abogados seniors del Icab / CG

Los cinco deberes de Alberto Fernández Díaz para el ayuntamiento que deja

El presidente del grupo municipal del PP en Barcelona y concejal más activo desgrana su modelo de urbe al cierre de su etapa en el consistorio

5 min

Es la agenda de Alberto Fernández Díaz para el ayuntamiento que deja. El presidente del grupo municipal del PP, el partido más activo en iniciativas y propuestas en el segundo mayor consistorio de España, ha desgranado en cinco puntos su modelo de ciudad antes de zanjar su etapa política, que concluye con 40 años de experiencia.

El electo popular se ha sincerado hoy jueves en un acto de la Comisión de Abogados Séniors del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (Icab), ente colegial al que se reincorpora tras su paso por la política. "Desde la distancia, veo que el Ayuntamiento de Barcelona debe gestionarse con principios ideológicos sólidos" ha avisado. ¿Cuáles son los suyos? "La libertad de elección de servicios; la defensa de la autoridad y la propiedad privada; el respaldo a los necesitados y las clases medias; la colaboración público-privada y la exigencia de derechos y deberes de todos", ha enumerado.

"Barcelona debe cuidar"

En opinión del edil popular, la ciudad se ha degradado en los últimos mandatos. Atribuye este hecho a varios motivos. "Está arraigando una ciudad fuera de la ley. Barcelona no es la capital del delito, pero en Barcelona el delito es capital", ha lamentado el concejal saliente. Por ello se impone una "hoja de ruta dibujada entre todos los partidos" para atajar el repunte del crimen y el incivismo en la calle. Hay más. "Barcelona es diversa y acogedora, pero urge pedir derechos y deberes para todos", ha señalado.

En materia social, el veterano electo ha recordado que "Barcelona es ciutat vella, pero por envejecida: más de 300.000 vecinos tienen más de 65 años. Unos 200.000, el equivalente a un distrito, el doble de la población de Les Corts, tienen más de 75 años. La ciudad debe cuidar a estas personas. Quiero escucharlas", ha aseverado el también exdiputado en el Parlamento catalán. Esta acción social se extiende a la vivienda, uno de los problemas acuciantes de los barceloneses. "Barcelona no tiene espacio para crecer, pero es que hay 100 solares sin desarrollar en la ciudad, con capacidad para 6.000 pisos sociales. ¿A qué esperamos para empezar a construir?", ha lamentado el edil.

"Hay demasiado 'postureo' en la nueva política"

El aún líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona ha aportado su opinión sobre la nueva política, el fenómeno de confluencias de izquierdas que salió del 15M. "Ni lo nuevo es bueno de por sí, ni lo viejo es malo. Yo prefiero quedarme con lo mejor de cada época", ha valorado. Bajo su punto de vista, algunos partidos "se refugian en el regate corto, la palabrería más que palabra y la falta de luces para el diálogo". "Hay demasiado postureo en la nueva política. Gesticulación y populismo. Cuando lo que se impone es diálogo visto no como rendición, sino como transacción. Que es lo que hizo posible la Transicion".

En su reincorporación como letrado en el Icab, el expresidente del PP catalán ha puesto como ejemplo su gestión en el segundo mayor consistorio de España. "Yo no compartía el modelo de ciudad con Pasqual Maragall, pero pactamos para hacer posibles las Rondas, el Port Vell, la vivienda. Ello hizo posibles los Juegos Olímpicos de 1992", ha recordado.

Todo ello se podría repetir. Fernández Díaz cree que "Barcelona retornará", en referencia al empuje económico y cívico de la ciudad. Cuenta la urbe con mimbres para ello, incluyendo una "sociedad civil potente". A ello se le unen los factores exógenos. "El paro se ha situado a niveles del 50% que dejó la crisis económica. Hay que seguir trabajando, claro, pero convendrán que es mejor 70.000 desocupados que casi el doble. Los inscritos en la Seguridad Social llegan a 1,1 millones", se ha congratulado.