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Alberto Fernández, líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, en su despacho / CG

Alberto Fernández: “Ada Colau gobierna por decreto y contra la mayoría”

El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona cree que la posibilidad de un acuerdo de la oposición para desbancar a la alcaldesa es remota

10 min

Inquietud en los pasillos del Ayuntamiento de Barcelona. Ada Colau anunció esta semana que llevará los Presupuestos de 2017 al pleno del 23 de diciembre y, si no se aprueban entonces, se someterá sin miedo a una moción de confianza. Mientras tanto, los partidos de la oposición buscan soluciones para poner en jaque a la alcaldesa. Algo que, según Alberto Fernández, líder del Partido Popular en el consistorio barcelonés, es prácticamente imposible, al menos, por ahora.

- El PP no aprueba los presupuestos de Ada Colau. ¿Por qué?

- Los presupuestos son la herramienta política más importante de un gobierno. Nosotros estamos en las antípodas ideológicas del equipo de Ada Colau y no coincidimos ni en sus prioridades ni en las herramientas que utiliza. Puedo coincidir en que el empleo ha de ser prioridad, pero ella actúa mediante el intervencionismo y la traba a los emprendedores. Nosotros estamos a favor de la libertad y las facilidades a los emprendedores, porque así es como se crea empleo. Colau, además, pretende financiar actuaciones que corresponden a la Generalitat, como el traslado de la cárcel Modelo, la línea 9 de metro o los equipamientos sociales, educativos y sanitarios.

- La alcaldesa se quejaba de que se discuten los presupuestos en sí, pero nadie habla del contenido de los mismos. ¿Es así?

- Bueno, te acabo de poner varios ejemplos: nosotros discrepamos de que incluyan partidas como el tranvía, que se contemple la financiación de servicios e inversiones que corresponden a la Generalitat, como la línea 9 del metro o el traslado de la Modelo. También cuestiones como el no dotar a Barcelona de un parque de vivienda social. Seguimos sin tener un plan de vivienda todavía, 18 meses después de que Ada Colau sea alcaldesa. Sigue sin posicionarse en cuestiones estratégicas como la cobertura de la Ronda de Dalt o el inicio de la segunda fase de los túneles de Glòries.

- Ante una posible cuestión de confianza a la alcaldesa, ¿cuál es la fórmula que defiende el PP?

- Hay muchas opciones. Puede haber una mayoría de gobierno alternativa o puede haber una minoría alternativa de gobierno pero con una mayoría de gobernabilidad, que es lo que no tiene la alcaldesa en estos momentos. Pero yo creo que, lamentablemente, la posibilidad de que haya un acuerdo de la oposición para desbancar a Colau es remota a corto plazo y posible a medio plazo. Pero sí que podría ser inminente el promover acuerdos ante los distintos grupos. Algunos deciden apostar por una posible independencia que separa antes que por una Barcelona que une. Lo importante es que, incluso estando en las antípodas ideológicas, hay mayoría de grupos que coinciden en que hasta aquí hemos llegado.

Ada Colau y Jaume Collboni / EFE

- Un escenario de pacto con el PSC significaría que Collboni rompería su acuerdo con Colau. ¿Es factible?

- A Collboni le puede costar hoy romper un acuerdo con Colau, no porque no haya motivo, sino porque ha firmado hace solo seis meses. Pero creo que, en el medio plazo, los motivos persistirán, se habrán agravado y la lejanía del plazo de la firma del acuerdo facilitarían una posibilidad para la ruptura.

- Pero no hay tiempo, los presupuestos irán al pleno del 23 de diciembre…

- Por eso, igual esta moción de censura ahora la supera, pero más adelante… Lo que está claro es que hoy Colau está gobernando por decreto y contra la mayoría. La misma persona que abanderaba el diálogo y la participación.

- Otro escenario posible sería pactar con Convergència y que gobernara Trias, un alcalde independentista. ¿Prosperaría?

- Ni Barcelona es Cataluña ni el ayuntamiento reproduce la aritmética política del Parlamento de Cataluña. Porque Convergència, ERC y la CUP tienen mayoría en el Parlamento, pero no en Barcelona. Eso debe descartar cualquier opción de que el epicentro de un nuevo gobierno en la ciudad sea independentista por orden de la Generalitat, ya que su epicentro debe ser exclusivamente Barcelona, al margen de las tensiones soberanistas. A partir de aquí, vamos a ver qué quieren hacer otros, hay muchas opciones.

- Una de ellas: ERC, CUP y Convergència.

- Vuelvo a repetir: ni Barcelona es Cataluña ni la aritmética del ayuntamiento es la del Parlamento en la que estos tres grupos tienen mayoría. Si creen que pueden trasladar unas mayorías del Parlamento al ayuntamiento y que para hacerlo tiene que haber pacto con el PP, les digo que eso es inviable. La posibilidad de que el PP pacte un acuerdo de gobierno con Convergència y ERC es cero.

- Hablemos de seguridad. ¿Qué apoyo da el ayuntamiento a su policía?

- Colau no apoya a su policía, lo que ha hecho ha sido atemorizar a la Guardia Urbana. Tuvo el gesto de asumir las competencias de seguridad para luego no ejercerlas a la hora de defender a los agentes. Evidentemente, si ha habido una mala praxis debe corregirse, pero la Guardia Urbana debe sentirse apoyada por la alcaldesa. En estos momentos, hay una Policía Local atemorizada con parte del Gobierno de Colau sabedora de que, en más de dos ocasiones, parten de la certeza de culpabilidad y no de la presunción de inocencia. Sobre todo por algunos miembros del Gobierno municipal que se han caracterizado por su acoso y hostigamiento a los agentes en el pasado.

Efectivos de los Mossos d'Esquadra ante el Banc Expropiat / EFE

- ¿Cuál es el papel del ayuntamiento ante la okupación?

- De permisividad absoluta con los okupas. Han pasado de la permisividad y complejo de Trias por temor a incidentes, al compañerismo. Los okupas son los colegas de Colau y a esos colegas siempre está dispuesta a ayudarlos: les paga la luz; les ha pagado igual que Trias el alquiler a los del Banco Expropiado; les ha pagado la conexión eléctrica para que puedan hacer sus fiestas, y a los okupas de Can Vies, reconocen que no entran los inspectores porque no les dejan. La alcaldesa envía a los inspectores al Centro de Internamiento de Extranjeros cuando no tiene competencias y, en cambio, es incapaz de ejercer las suyas en la inspección de obras y actividades de un edificio municipal que ha sido okupado ilegalmente.

- Sobre la polémica de las terrazas, ustedes acaban de desvelar que el informe por el que cerraron las de la Boquería no existe.

- Simple y llanamente: han mentido para justificar una decisión de gobierno y eso es gravísimo. Han pasado de la demagogia a la mentira. Colau inició su mandato con terrazafobia, ha construido un discurso desde la fobia a los emprendedores, a la iniciativa privada, a la autoridad y a las terrazas. Se centran más en cerrar terrazas que en garantizar su continuidad como generadoras de empleo y en convivencia con los barrios. Para gobernar mejor debería ir en contra de todas las políticas que ella propugnó y que le permitieron ser alcaldesa. Eso es difícil de digerir.

- ¿Se puede atribuir esa misma fobia hacia el turismo?

- Sí, es una más. El turismo es una oportunidad y hay que impedir que se convierta en un problema por una mala gestión del mismo. Lo que hay que hacer es una buena gestión para que vuelva a ser la oportunidad de empleo que es para Barcelona y no un problema para los vecinos y los barrios.

- ¿Hay algo que, en su opinión, esté haciendo bien el ayuntamiento?

- El tema de las bibliotecas. El ayuntamiento ha continuado con una buena gestión y creo que ha sido el punto más favorable. Lo mejor que ha hecho Colau, sin duda, han sido las declaraciones de intenciones y, lo peor, que nunca las ha materializado.

- ¿Acabará Ada Colau en la Generalitat?

- Ella dice que no, pero también dijo que no entraría en política y a los pocos meses era candidata de alcaldía. Por lo tanto, yo creo que sí.