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Trabajo de agricultores con fertilizantes en un cultivo / EP

Los agricultores aprietan al Govern con los créditos al sector: "Vamos dos semanas tarde"

Acción Climática y Economía dan forma a una línea de préstamos respaldados por el ICF o entidades bancarias para inyectar liquidez a los productores

5 min

La guerra de Ucrania ha desbaratado la senda de recuperación de la economía catalana. También los agricultores han encajado el impacto del conflicto en forma tanto de dificultades para acceder a materias primas como del encarecimiento de su factura energética. De resultas, muchos pequeños empresarios y autónomos --actualmente, el 77% de los cultivos tienen menos de 20 hectáreas-- se están ahogando por las consecuencias económicas de la crisis en el este.

Por ello, las principales organizaciones del agro catalán, Unió de Pagesos y JARC, han solicitado a la Generalitat que active una línea de préstamos públicos para muscular la financiación del sector. La preocupación cunde entre los afectados. "Vamos con dos semanas de retraso. Para nosotros es un tema prioritario abordar la liquidez necesaria para afrontar la próxima campaña", explica Joan Carles Massot, presidente de JARC.

Coordinación interna del Govern

Según las fuentes consultadas por Crónica Global, la aprobación de los préstamos exige la necesaria coordinación entre Acción Climática y Economía. Mientras que la primera consejería debe activar la convocatoria, la segunda debe autorizar la movilización presupuestaria. "Al ser préstamos, Madrid da el visto bueno cuando todas las consejerías van a uno. En este momento se está haciendo el papeleo y esperamos que los créditos se materialicen pronto", afirma Joan Caball, coordinador nacional de Unió de Pagesos.

En la reunión del pasado viernes de la Mesa Agraria, la titular de la cartera de agriculturaTeresa Jordà, se limitó a anunciar que se estudiaban líneas de crédito respaldadas por el Instituto Catalán de Finanzas (ICF) para las explotaciones agrícolas. Esta no es la opción predilecta de muchos productores, que preferirían cerrar convenios con entidades bancarias especializadas en la financiación del mundo rural.

La 'consellera' de Acción Climática, Teresa Jordà, y la campaña del agua / EP

 

La 'consellera' de Acción Climática, Teresa Jordà / EP

A la espera de los créditos

Por su parte, un portavoz del Departamento consultado por este medio ha señalado que la definición de estos créditos está en marcha, aunque no ha aportado una fecha para su lanzamiento.

No es la única medida que los agricultores trasladan al Govern. Pese a que coinciden en exigir al Gobierno que tome cartas en el asunto, a través de la flexibilización de la PAC y otras medidas como las rebajas fiscales, también piden a la Generalitat que en el marco de sus competencias acomode la normativa autonómica a las urgencias del campo. Caball menciona ejemplos vinculados con el uso de fertilizantes, pero también pide que el Govern vaya a una para modificar determinados aspectos de decretos nacionales --como la regulación para el acceso a las ayudas públicas para la instalación de placas solares, que al no incluir a las personas físicas desatiende la realidad del sector primario--.

¿Paz social en Cataluña?

"Pedimos a cada Administración que, en el marco de sus competencias, haga todo lo posible para favorecer medidas que ayuden al sector", resume Massot. Y aunque la gravedad de la situación es palpable, los productores hacen una llamada a la calma. "No hay que crear alarmismo ni dar información sesgada", apunta Caball.

Una posición centrada que contrasta con las movilizaciones de productores, transportistas, cazadores y otros agentes económicos del mundo rural que el pasado domingo colapsaron Madrid. El líder de Unió de Pagesos no renuncia a entablar conversaciones con otros ámbitos afectados por la subida del carburante y de los costes energéticos, pero reclama autonomía para cada sector. El próximo sábado, esta organización se manifestará frente a las grandes superficies para reivindicar "precios justos" para los productos, como afirma la entidad. La paz social en el campo se mantiene en Cataluña. Por ahora.