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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, en el acto 'Alcaldesa Respon' en el Colegio de Periodistas de Cataluña / CG

'Masaje' a Ada Colau en el Colegio de Periodistas

El vicedecano, Joan Maria Morros, ofrece un trato exquisito a la alcaldesa de Barcelona en un suave tercer grado del que salió airosa

7 min

La alcaldesa de Barcelona responde, sí, pero poco. Ada Colau se ha sometido a una suave entrevista en el Colegio de Periodistas de Cataluña en Barcelona este jueves. El vicedecano de la institución, Joan Maria Morros, a la sazón jefe de informativos de RAC1, dispensó un trato exquisito a la primera edil en la edición de este año del acto #AlcaldessaRespon.

Pese a un pequeño escrache inicial protagonizado por un grupo de antisistemas en la puerta del edificio, salió airosa de un tercer grado con guante de seda al que se sometió en la sede del organismo colegial. Colau se sintió cómoda, presentó sus propuestas estrella entre las que destacan la reducción de velocidad en 200 calles o el corte mensual de 10 de ellas, dos nuevas medidas contra la contaminación. Solo se puso ligeramente nerviosa al acertar solo en parte una pregunta de este medio sobre los precios de las nuevas T-Usual, T-Casual y T-Grupo.

Reducción de velocidad y cortes de calle

Ante una batería de preguntas ligadas a los temas de actualidad, pero poco espinosas, Colau pudo colocar los mensajes que llevaba preparados y a los que su equipo de comunicación se encargó de dar eco. Anunció que a lo largo de este año se reducirá la velocidad de 100 calles de la capital catalana de 50 kilómetros por hora a 30 km/h. ¿Con qué objetivo? "Rebajar la contaminación y la mortalidad al volante, que aumenta al mismo ritmo que la velocidad permitida", avisó la también líder de Catalunya-En Comú Podem.

Otra de las propuestas estrella que presentó Colau la ha importado de su amiga Anne Hidalgo, la alcaldesa socialista de París. Serán los cortes de calle, 10 cada mes, con el objetivo de pacificarlas. Es decir, darles un "uso ciudadano". ¿Qué vías quedarán afectadas? "La Vía Laietana, que será la primera arteria que cortaremos a principios de febrero"; las calles de Sants y Creu Coberta --una "vieja reivindicación vecinal", ha subrayado la primera edil--; y "la calle Aragón entre Meridiana y la avenida Diagonal", enumeró. Los bloqueos para peatones serán rotativos, 10 cada vez, y buscarán también recortar la polución. Preguntada sobre la afectación sobre los conductores, la alcaldesa ha avanzado que éstos "se sabrán organizar" tal y como han hecho, según ella, con la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).

Esquiva la economía y la inseguridad

Con las porterías colocadas para que la líder de Barcelona en Comú (BComú) se sintiera cómoda, con el marco fijado en la contaminación --un tema bandera de los comunes este mandato--, los otros asuntos de ciudad han cobrado menos importancia. Es el caso de la inseguridad, la mayor preocupación de los barceloneses desde hace diversos barómetros semestrales de opinión. Respecto al repunte de la criminalidad en la segunda mayor ciudad española, Colau ha defendido que "hubo [en 2019] solo un pequeño incremento de robos y hurtos", obviando, por ejemplo, el alza de los homicidios dolosos. Ante ello, ha propuesto la primera edil una "respuesta multinivel" que hasta ahora no se ha podido desplegar del todo por la "prórroga de presupuestos en todas las Administraciones, el marco normativo y el contexto político".

En lo que respecta a la economía, la alcaldesa ha negado que la ciudad haya perdido prestigio. Se ha referido a los rankings de ciudades inseguras, en las que Barcelona "sale muy bien parada, como una de las urbes más seguras del mundo", y también a la atracción de congresos. Ha soslayado, no obstante, la caída de la capital catalana por detrás de Madrid en la prestigiosa clasificación ICCA, el benchmark del sector. ¿Y el turismo? La electa ha indicado que "claro que Barcelona quiere visitantes, yo creo en la libertad de movimientos, pero lo que no puede ser es un descontrol con los hoteles y los apartamentos turísticos. También estaremos de acuerdo en que no queremos el turismo de borrachera".

Periodistas a oscuras

En un interrogatorio benévolo con la alcaldesa, no podían faltar preguntas sobre el procés, el tema que ha dominado la agenda política catalana en los últimos años. En relación a este asunto, Colau ha indicado que "la situación catalana se resolverá votando, y eso que no soy ni nacionalista ni independentista, aunque sí demócrata". Ha mostrado también "esperanza" por el nuevo Gobierno que forman PSOE y Unidas Podemos, un Ejecutivo que "ayudará a resolver un problema del que estamos hartos todas las partes. Existe el derecho a movilizarse, que cada uno diga lo que piensa, pero hay que gestionar también". Se ha pegado, pues, al gaseoso derecho a decidir.

Estas reflexiones las han escuchado todo el equipo de Colau, presente en el acto, además de líderes de la oposición como Elsa Artadi y Jordi Martí (Junts per Catalunya) o Elisenda Alamany (ERC). En esta ocasión, y a diferencia de otros años, el equipo de comunicación no ha enviado la información embargada a los periodistas para que pudieran formular preguntas sobre las novedades anunciadas. Asimismo, la mayor parte del tiempo la han copado las preguntas de Morros y activistas próximos a BComú --como miembros del colectivo Eixample Respira--, dejando solo un pequeño espacio de tiempo para interpelaciones finales de los colegiados.

El acto en el Colegio ha comenzado con unas palabras de recuerdo al periodista y profesor universitario David Caminada, que falleció ayer miércoles tras las heridas sufridas durante un apuñalamiento en la plaza de Sant Jaume el lunes.