Ada Colau se hace 'youtuber'

La alcaldesa de Barcelona Ada Colau en su faceta de 'youtuber' / YOUTUBE
15.04.2019 11:59 h.
7 min

Ada Colau ha sorprendido a muchos haciéndose youtuber. Hace unas semanas la alcaldesa abrió una cuenta de Youtube para realizar la campaña #10 semanas, una alusión al tiempo que faltaba para las elecciones municipales cuando se lanzó la campaña. En episodios de unos cuatro-cinco minutos, hasta llegar al día 26 de mayo, Colau comenta cada semana anécdotas, iniciativas, contratiempos, alegrías y un sinfín de cosas sobre la campaña. Se ha criticado el tono infantiloide y de superguay que utiliza en los videos, incluso ha sido considerado por algunos como impropio de una alcaldesa de Barcelona. Pero Colau se dirige a los suyos, insuflándoles optimismo y tildando de malos a los adversarios políticos. Aparentemente es esta una acción de campaña como muchas otras, con la alcaldesa comportándose de manera peculiar. Sin embargo, esta vez hay algo más: en todos los videos Colau habla en castellano.

Es tan curioso este hecho. Colau se ha distinguido por muchas cosas y una de ellas, sin duda, es por haber sido totalmente monolingüe en catalán durante todo su mandato. Sólo ha hablado en español en actos públicos por necesidad, cuando había invitados ilustres que no comprendían el catalán. Pero cuando ha tenido que dirigirse a la ciudadanía durante estos cuatro años, siempre lo ha hecho solo en catalán. De la misma manera, la comunicación institucional y los anuncios públicos del ayuntamiento son inflexiblemente monolingües. La correspondencia municipal que los ciudadanos recibimos es invariablemente solo en catalán, con algunas honrosas excepciones. El teléfono de información del ayuntamiento, el 010, no da opción a escoger entre 1-catalán y 2-español, como sí lo permiten los teléfonos de atención al público de, por ejemplo, La Caixa o El Corte Inglés, sino que toda la información grabada está exclusivamente en catalán. Ada Colau y su equipo han seguido tozuda y acríticamente la política lingüística nacionalista y, además, han protagonizado varios episodios de intransigencia lingüística dignos de los más acérrimos nacionalistas.

Un ejemplo de esta intransigencia lingüística fue el tristemente célebre episodio de los preparativos para celebrar el Día de la lengua materna el pasado febrero. Los carteles informativos de la Commemoració del Dia Internacional de la Llengua Materna estaban escritos en catalán, urdu y tagalo, pero no en castellano. Parece ser que cuando la lengua materna de uno es el español, entonces no hay nada a conmemorar. Y cuando el español sí está presente, como en algunas páginas web de institutos municipales, entonces está presente junto con el catalán, el inglés y el francés. Lo que escasea son webs, folletos o documentación municipal bilingüe. La práctica administrativa más frecuente es que cuando sí se usa el español, este se encuentre invariablemente desdibujado dentro de un conjunto amplio de lenguas. Plurilingüismo en Barcelona, aún; bilingüismo, no.

Así, una alcaldesa tozudamente monolingüe en catalán decide repentinamente cambiar de lengua y hablar sólo en castellano en la campaña de Youtube.  No es de extrañar que varios medios preguntaran al equipo de campaña por la súbita transformación lingüística de Colau, recibiendo la respuesta de que, de esta manera, la alcaldesa consigue llegar a un público más amplio.

¿A un público más amplio? Los videos de Youtube son parte de la campaña electoral dirigida a los votantes, es decir, los residentes en Barcelona. Este público -los residentes en la ciudad- es exactamente el mismo que hace un mes. No existe un público “más amplio”. Siempre somos los mismos. Pero antes de las elecciones, a Ada Colau le daba igual que muchos ciudadanos castellanohablantes no se sintieran reflejados en su identidad lingüística en las instituciones municipales. También le resultaba indiferente la vulneración de derechos lingüísticos de los ciudadanos y ciudadanas por parte de la administración municipal.

Sin embargo, llega la campaña y Colau quiere contentar a todos. Ahora resulta que sí, que la lengua materna es importante y que a los muchos barceloneses cuya lengua materna o lengua de preferencia es el español les gusta que la alcaldesa también les hable en su lengua. No obstante, no hay duda de que, acabadas las diez semanas, tanto si ha ganado como si ha perdido, volveremos a escuchar a Ada la monolingüe en catalán. Por eso, difícilmente engaña a nadie este súbito cambio lingüístico.

Lo que queremos muchos no son maniobras electoralistas. Lo que queremos es un ayuntamiento bilingüe, respetuoso con los derechos lingüísticos de los hablantes de las dos lenguas oficiales e inclusivo con las demás lenguas habladas en la ciudad, como el inglés, el tagalo y el árabe. Queremos un ayuntamiento que refleje el bilingüismo social mayoritario y que no escoja la lengua por nosotros. Queremos, en fin, todo aquello que Ada Colau no puede ofrecernos por más transformaciones que lleve a cabo. Porque la acción municipal necesaria y clave es ser capaz de grabar un video, realizar un discurso o celebrar un acto utilizando ambas lenguas oficiales, el catalán y el castellano. Esto es lo que Colau no puede hacer. En su mandato nos ha demostrado con creces que el bilingüismo no va con ella.

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leborgne 15/04/2019 - 13:22h
Bienvenido sea este artículo de la profesora Vilarrubias que pone al descubierto el oportunismo (por no decir el cinismo) de la actual alcaldesa sra Colau. Aprovecho la ocasión para recomendar a los lectores de Crónica Global el excelente y recentísimo libro de Vilarrubias "Por una Ley de Lenguas" (Deusto, 2019), sin olvidar (para quienes aún no lo hayan leído)su libro anterior "Sumar y no restar. Razones para introducir una educación bilingüe en Cataluña" (Montesinos, 2012).
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