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Colegio electoral formado en la biblioteca Joan Miró / LENA PRIETO (CG)

14F: La lluvia se alía con el Covid en las elecciones catalanas más insólitas

La jornada ha arrancado con incidencias puntuales en las mesas electorales y bajo la amenaza de una abstención histórica

7 min

Lluvia, coronavirus y nerviosismo. Las elecciones catalanas han arrancado a primera hora de la mañana bajo un cielo encapotado y con más ajetreo de lo habitual en los colegios electorales. A la amenaza vírica se ha sumado el miedo a que los ciudadanos designados por las juntas electorales se escaquearan del 14F. Finalmente, la responsabilidad (y el miedo a las multas) ha cundido en el ánimo de los convocados.

Pese a que se han registrado incidencias puntuales, el consejero de Acción Exterior, Relaciones Institucionales y Transparencia, Bernat Solé, ha informado a las diez de la mañana de que se habían cumplido los pronósticos del Govern. "Disponemos de los suficientes titulares, suplentes y vocales para constituir todas las mesas", ha declarado. Solo un 3% de mesas no habían podido cubrirse a esa hora, cifra que no desentona con la registrada en años anteriores. La provincia de Barcelona ha sido la más problemática, aunque el conseller ha asegurado que los problemas ocasionales no impedirán que el proceso transcurra con "normalidad".

Dos señoras hacen cola en el Mercat d'Hostafrancs votar durante el arranque de la jornada electoral del 14 F / CG
Dos señoras hacen cola en el Mercat d'Hostafrancs votar durante el arranque de la jornada electoral del 14 F / CG

 

A votar con paraguas

En estos comicios, la Generalitat ha habilitado un total de 2.763 puntos de votación, algunos de ellos en emplazamientos poco habituales como iglesias o polideportivos, para esponjar la asistencia de los votantes en una jornada que se prevé marcada por una escasa participación. Pero lo cierto es que, pese a un parte meteorológico adverso, los votantes más tempraneros se han ido acercando a los centros de votación con afluencia regular. Todos ellos armados de paraguas y mascarilla para conjurar el fantasma de la abstención.

En el mercado de Hostafrancs, la cola de electores zigzagueaba entorno al recinto hacia las diez de la mañana. Ni rastro de miedo al Covid entre los presentes. "Lo tenía clarísimo desde el primer momento. Me planteé votar por correo, pero lo descarté en seguida porque prefería venir", expresaba Teresina Fons. Unos metros más allá, Francisco Tarrega hacía la siguiente reflexión: "¿Si salimos a comprar, salimos a buscar el diario, por qué no votar? Si el pueblo no vota, los políticos siguen". Nuria Arias también lo tiene claro: "Yo aunque haya un metro de nieve vengo. Estoy harta ya".

 

 

Votantes y organizadores opinan sobre cómo irá la jornada electoral / CG

Colas de suplentes

Entre las nueve y las doce de la mañana, está previsto que acudan a votar los colectivos más vulnerables. Sin embargo, también les ha tocado madrugar a los suplentes convocados por las autoridades. En la biblioteca Joan Miró, ubicada en el distrito del Eixample, los sustitutos se arracimaban bajo el tejadillo del centro cultural a la espera de elegir su papeleta, regresar a sus casas o quedarse toda la jornada si fuese necesario.

Colas de suplentes de la mesa electoral a primera hora de la mañana en el colegio formado en la biblioteca Joan Miró / CG

 

Colas de suplentes de mesa electoral a primera hora de la mañana en el colegio electoral de la biblioteca Joan Miró / CG

Hay que recordar que las juntas electorales han recibido hasta 34.000 alegaciones de personas que no querían colaborar en el 14F. De estas, unas 22.000 de las cuales han sido aceptadas. Pese a las dudas que habían planeado durante las últimas semanas, la incógnita del plantón masivo se ha despejado tan pronto como se ha comprobado que la ciudadanía había cumplido con su deber de forma generalizada. De hecho, a las once de la mañana el 100% de las mesas habían sido constituidasIsmael Peña-López, director de procesos electorales de la Generalitat, ha confirmado que las votaciones se están llevando a cabo sin contratiempos en todo el territorio.

En todos los rincones de Cataluña, los organizadores han instruido a los miembros de las mesas sobre las particularidades de esta jornada electoral. "Mantener las distancias de seguridad, confirmar la identidad de la persona y no tocar el DNI", explicaba un responsable. Hablar lo justo, usar el gel desinfectante y evitar una estancia prolongada en el interior de los equipamientos son otros consejos de las juntas. Si se extrema el celo, no habrá problemas. Ese es el mensaje.

Responsabilidad ante todo

De ahí que una vocal que cumple con su obligación por quinta vez llame a respetar las franjas horarias de votación. Otra responsable sugiere echar mano de la app Eleccions 14F. La Administración autonómica ha lanzado esta aplicación móvil para seguir en tiempo real la ocupación de los colegios electorales. Con esta herramienta, los catalanes lo tendrán más fácil para no colapsar los espacios de votación.

 

 

 

Las impresiones de una vocal de la mesa electoral en la Biblioteca Joan Miró / CG

Orientaciones interiorizadas por los propios ciudadanos. A las afueras de la biblioteca Joan Miró, al igual que en otros miles de puntos de votación, los congregados se colocan ordenadamente manteniendo entre sí los preceptivos metros de distancia. Lo hacen de forma natural, sin que un binomio de Mossos d'Esquadra que vigila sosegadamente la escena deba intervenir para controlar la situación. Tras once meses de semireclusión, ir a votar es casi como una liberación. Aunque sea con mascarilla.