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Vuelta al cole sin los deberes hechos

Cristina Farrés
4 min

La vuelta al cole en España es, a tres semanas vista, un caos. La falta de directrices claras desde el Gobierno y unos ejecutivos autonómicos ensimismados en sus propias agendas dejan poco margen a los responsables de centros educativos para planificar el regreso a las aulas. Ante este desbarajuste, las escuelas avanzan con el único recurso de las medidas que les han sido útiles en los casales de verano. No han ido mal desde el punto de vista de los contagios, pero no son equiparables a lo que ocurrirá cuando los niños entren en las aulas, espacios cerrados.

A estas alturas de agosto, y a pesar de los esfuerzos de las instituciones en indicar lo contrario, cobra fuerza la idea de que la planificación no avanza sencillamente porque nadie sabe qué hacer. No hay consenso en si retomar las clases presenciales es la mejor opción y cómo proceder con las mascarillas en clase, entre otras cuestiones. Debates que esconden el verdadero drama de la vuelta al cole en España: la falta de recursos para aplicar las medidas más sensatas en pleno rebrote de la pandemia mundial.

En Cataluña, el propio consejero Bargalló ha reconocido esta semana que será casi imposible comprar los 300.000 portátiles comprometidos para los alumnos con menos recursos porque la partida económica prevista para ello es insuficiente. El republicano ha admitido que los precios para adquirir los dispositivos se han disparado en las últimas semanas por el inminente inicio de las clases. El giro de la ley de la oferta y la demanda deja en simples intenciones el plan de la Generalitat.

La comunidad educativa se ha revuelto por enésima vez desde el inicio de la pandemia contra la consejería por este motivo. Profesores y padres reprochan de nuevo al departamento falta de reflejos. Los mismos que les llevaron a organizar los exámenes de selectividad sin ni siquiera atinar a repartir mascarillas para los profesores de los tribunales. ¿Tan complicado era? ¿Volverán a olvidarse de la protección de los maestros?

Los niños regresarán a clase el 14 de septiembre aunque los rebrotes vayan a más, ya que no se ha trabajado en otro plan que indique lo contrario. Que los centros se mantengan abiertos un mes después es un misterio y crece el consenso en el sector educativo de que será imposible garantizar que todos los colegios impartan el temario básico de cada curso, ya que las clases on line serán de nuevo necesarias.

Más allá de los problemas que esto generará en los hogares, donde los abuelos volverán a convertirse en cuidadores (el escenario perfecto para los rebrotes en colectivos vulnerables), el caos en planificar la vuelta al cole se lleva por delante la necesaria igualdad de oportunidades que brinda una educación de calidad y gratuita a todos los alumnos del país. Al final, las carencias en la gestión harán realidad el triste escenario descrito en la última publicidad de la Grossa. ¿Dejaremos en manos del juego la única posibilidad de prosperar?

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¿Quién es... Cristina Farrés?
Cristina Farrés

Periodista. Especialista en economía. Directora de Crónica Global desde el 1 de enero de 2020.