Menú Buscar
Pásate al modo ahorro

Volem votar!

Gerard Mateo
6 min

Volem votar! ("¡queremos votar!") fue el grito que utilizaron los ultras independentistas para defender el mal llamado derecho de autodeterminación de Cataluña en la fatídica fecha del 1 de octubre del 2017. Desde entonces, quienes moran el Palau de la Generalitat, los descubridores de la democracia, no han hecho más que poner trabas a los procesos electorales. Utilizan subterfugios cuando no se sacan un conejo de la chistera. Pero, como a los malos magos, se les ve el truco, aunque muchos siguen picando. Por lo tanto, el 14F no hay nada hoy por hoy que impida a los catalanes acudir a su cita con las urnas.

El Govern del “si Cataluña fuera independiente tendría menos muertos por coronavirus” rezuma incapacidad de organizar unas elecciones que Quim Torra convocó en diferido hace ¡un año! Después llegó la pandemia --y la inhabilitación del expresidente, que lo aceleró todo--, y a ella se aferran ahora sus sucesores en la Generalitat para ganar tiempo. O eso han dado a entender en los últimos días. Decidan lo que decidan, el gobierno autonómico ha demostrado una vez más que no está capacitado para su cometido. Cuanto antes lleguen los aires nuevos, mejor. Y eso debe ser el 14 de febrero, como estaba acordado.

La Generalitat siempre se ha guardado un as bajo la manga en el asunto electoral: cabía la opción de aplazar los comicios si hubiera un confinamiento. No es el caso (de momento). Es más, Salud informó ayer de que, por ahora, solo alarga las restricciones actuales otra semana (cierre de los municipios, reuniones de hasta seis personas y límites a la restauración, entre otros), porque los datos epidemiológicos, aunque van al alza, no se consideran disparados. Asimismo, el Govern publicitó el protocolo del 14F en el pico de la pandemia en Cataluña. Entonces ¿a qué vienen las dudas sobre la fecha de las elecciones?

La cuestión es que no hay dudas o, al menos, no las hay por cuestiones sanitarias. Si se puede acudir al puesto de trabajo e ir en metro, se puede votar. Es más, votar es mucho más seguro que todo lo que se nos permite hacer ahora: se supone que todo el mundo irá con mascarilla, que habrá franjas de votación, que se respetarán las distancias, que habrá ventilación, y que nadie en su sano juicio estará más de dos minutos ante la urna. El riesgo es muy bajo, y algo superior para los componentes de las mesas. Pero basta con que respeten las medidas y se les haga un PCR antes de la jornada, si es que el virus se transmite como se nos ha dicho… Si se quiere, se puede.

El asunto del momento de poner las urnas, pues, se debe en un elevado porcentaje a una estrategia de los partidos. De todos. Desde ERC hasta Ciudadanos; del PSC a JxCat. Nadie se libra. Quienes apuestan por retrasar las elecciones son quienes peor van en las encuestas. Y lo mismo al contrario. De hecho, los socialistas son los más interesados en los comicios (aunque aceptan retrasarlos a marzo), convencidos de que el efecto Illa tendrá más impacto ahora que en mayo. 

En la misma línea, carece de toda lógica que el Govern, el mismo que lleva años menospreciando a más de la mitad de la población de Cataluña, deslice que hay que asegurar el derecho a voto de unas 200.000 personas que no podrían acudir a las urnas el 14F por distintos motivos, ya sea por miedo o sanitarios. A otros con estos cuentos. ¿Por qué no quieren potenciar el voto por correo como ha ocurrido en Estados Unidos? Han tenido un año para prepararlo. Parecen más interesados en impulsar el telemático… ellos sabrán por qué.

El 14F se tienen que celebrar elecciones en Cataluña, por mal que las haya preparado el Govern ante la situación de pandemia. No hay motivo para atrasar los comicios, si bien es cierto que no vendría de tres meses más sin gobierno; ya son varios años sin él. Pero que no se llenen la boca con la palabra democracia si las aplazan, porque no lo es. Ahora, más que nunca, volem votar! (¿dónde están aquellos que lo gritaban con motivo del referéndum ilegal?).

Artículos anteriores
¿Quién es... Gerard Mateo?
Gerard Mateo

Barcelona, 1990. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Comenzó su camino profesional como colaborador en las publicaciones deportivas digitales Madrid-Barcelona y Defensacentral, antes de dar el salto al Diario Gol. Con posterioridad, y tras casi cinco años, aterrizó en Crónica Global, donde hoy por hoy ejerce de redactor jefe de actualidad y edición. Buscando explicación a todo.