Menú Buscar
4 min

La judicatura le planta, después le hace un feo al Rey y ahora se convierte en el enemigo número 1 de los empresarios alemanes​. Sea por inexperiencia, sea por su alergia a la neutralidad que le exige su cargo, lo cierto es que Roger Torrent tiene visos de batir el récord de confrontación institucional.

Lo de "coser Cataluña", palabras claves del discurso de investidura de Torrent como presidente del Parlament, había levantado grandes expectativas entre sectores sociales y empresariales ávidos de recuperar la senda de la estabilidad. Son los mismos sectores que un día creyeron que Oriol Junqueras, el líder del partido de Torrent, era la única persona capaz de parar el choque de trenes entre el Gobierno y la Generalitat. Se equivocaron. Hoy, Junqueras está en prisión porque no supo o no quiso frenar la locura secesionista de Carles Puigdemont, mientras que a su heredero político le desean el mismo destino carcelario por engañar a los catalanes con su proyecto independentista.

"Yo voto por que todos ustedes vayan a la cárcel", exclamó Karl Jacobi, socio del Círculo de Directivos de Habla Alemana, quien ayer dijo en voz alta lo que muchas veces había dicho en privado. A saber, que el secesionismo supone una amenaza para la economía y la sociedad catalana. Jacobi fue aplaudido por el resto de asistentes a ese almuerzo-conferencia, lo que elevó a la categoría de protesta colectiva lo que pudo quedarse en una opinión particular. Para abundar en la embestida, otra empresaria reprochó a Torrent que luciera un lazo amarillo, símbolo de protesta por los dirigentes encarcelados. "Es una provocación, un insulto", dijo.

Lo de "coser Cataluña" había levantado grandes expectativas entre sectores empresariales ávidos de recuperar la senda de la estabilidad

Las palabras de Jacobi, bizarro homenaje a Berlanga y su magnífica película Todos a la cárcel, pueden resultar desagradables. Irrespetuosas, incluso. Pero en ese arranque temperamental hubo algo de orgullo herido por el insulto a la inteligencia que supone este último tramo de enloquecida carrera independentista. "El mundo nos mira", llegaron a decir los gurús separatistas. Está claro que Alemania lo hace, pero constatando el fracaso de la proyección internacional del procés.

No es que los empresarios alemanes tengan la piel demasiado fina, es que la situación catalana ha alcanzado cotas tan absurdas que resulta difícil mantener la compostura. De ahí que las consignas oídas en la calle el pasado domingo durante la manifestación en favor de Tabarnia --"¡Puigdemont a prisión!"-- se hayan trasladado a los salones del Círculo Ecuestre. Por ellos han pasado muchos dirigentes secesionistas, sin que la crispación alcanzara los niveles registrados ayer. Fue tal el bochorno vivido que en este refugio de la burguesía catalana que el propio Ecuestre se desmarcó de la bronca.

Artículos anteriores
¿Quién es... María Jesús Cañizares?
María Jesús Cañizares

Periodista. Es subdirectora de Política de Crónica Global. Es licenciada en Ciencias de la Información por la UAB y ha cursado estudios de Derecho. A lo largo de su carrera se ha especializado en información política y del ámbito judicial.