Sin dinero para la sanidad, solo para rescatar independentistas

maria jesus canizares loop bw6
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Cataluña tiene sus presupuestos congelados mientras afronta la reconstrucción económica y social postCovid. Las arcas catalanas, así lo vienen denunciando desde hace años nuestros gobernantes --hasta el punto de amenazar con el impago de nóminas a los funcionarios--, están vacías.

Pero ¿a quién le importa eso? Salvar a quienes incumplieron la ley bien vale crear un fondo de 10 millones de euros destinados a asumir las fianzas impuestas por el Tribunal de Cuentas. Para eso sí que hay dinero, no para devolver las pagas extras a los empleados públicos. Porque, conviene recordar, los funcionarios fueron uno de los colectivos damnificados de los recortes del expresidente Artur Mas y su consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, amenazados de embargo por el despilfarro de la proyección exterior del Govern.

Pero no se puede comparar el sueldo cienmileurista de ambos exdirigentes con las retribuciones de esos trabajadores de la Generalitat. Recordemos --porque ahora se habla de ello-- que uno de cada tres empleados de la Administración catalana trabaja en precario, es decir, son interinos, algunos de ellos con más de 20 años al servicio de un gobierno. En el caso de las mujeres, la provisionalidad alcanza el 43%. Ya quisieran estos empleados que su situación se resolviera tan rápidamente como la de los altos cargos investigados, pues el Govern ha recurrido a la aprobación de un decreto ley, una medida excepcional que requiere de justificación jurídica. Tampoco hay constancia de que esa protección que ahora se otorga a los implicados en el procés tenga precedentes.

De hecho, el propio presidente Pere Aragonès admitía ayer en el pleno del Parlament que es una medida histórica. No sabemos qué piensa realmente Aragonès, que en el anterior mandato fue vicepresidente económico, de ese fondo que gestionan sus socios de Govern a través de la Consejería de Economía dirigida por Jaume Giró. Y es que ERC y Junts per Catalunya han firmado un pacto de no agresión que, precisamente en esa sesión parlamentaria, hizo aguas en materia de diálogo y autodeterminación.

El fondo de ayuda a los investigados contrasta con la pretensión de la Consejería de Presidencia de centralizar el control de las decisiones sobre la asistencia jurídica de mossos a través del Gabinete Jurídico de la Generalitat con la finalidad de satisfacer a CUP y los Comités de Defensa de la República (CDR). El objetivo no es otro que decidir en qué procesos judiciales relativos a agentes que han sufrido agresiones ejerciendo sus tareas de seguridad el Govern interviene como acusación.

Una doble vara de medir, la de la defensa de los funcionarios, extensiva a esos cálculos sobre las finanzas catalanas. Solo un dato: los planes de refuerzo de la asistencia primaria sanitaria en verano cuestan unos cinco millones de euros. Es decir, la mitad del fondo creado por el Govern. Pero el consejero de Salud, Josep Maria Argimon, asegura que “tenemos las manos que tenemos, no podemos contratar más personal porque no hay. Si no tenemos más financiación, el sistema petará”.

Efectivamente, la asistencia primaria, la que actualmente soporta el impacto del Covid, está al borde del colapso. Desde 2009, el Govern ha aprobado tres planes de choque para mejorar la situación de los CAP, sin que se hayan rendido cuentas sobre su seguimiento y aplicación. No hay dinero para la sanidad pública, pero si para el rescate patriótico, esto es, de los independentistas encausados.

Mientras tanto, hay que insistir, la pobreza infantil aumenta y el paro entre los jóvenes se acerca al 40%. El Govern se encomienda a una Renta Garantizada de Ciudadanía mejorada, dice, tras la caótica experiencia de la anterior legislatura. También entonces era ERC la responsable de esas ayudas para la población en situación de riesgo. ¿Qué garantías tenemos de que, esta vez sí, se corrijan los errores?

Porque Aragonès, la gran esperanza de la gestión catalana, prefiere comparecer en el Parlament para hablar, de nuevo, de amnistía y autodeterminación. De nuevo, la estelada tapando recortes, pero también privilegios para quienes delinquieron. Sostiene el republicano que le avalan el 52% de los votos independentistas. Al menos es honesto y reconoce que ha abandonado las políticas de izquierdas que, estas sí, ganaron por mayoría amplia el 14F.

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¿Quién es... María Jesús Cañizares?
sin fondo cañi

Periodista. Es subdirectora de Política de Crónica Global. Es licenciada en Ciencias de la Información por la UAB y ha cursado estudios de Derecho. A lo largo de su carrera se ha especializado en información política y del ámbito judicial.