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‘Es el Barça, estúpidos’

Cristina Farrés
5 min

Rakuten estudia trasladar su sede central en Europa de Luxemburgo a Barcelona. Si el proyecto llega a buen puerto, esta será la primera gran operación económica que se firme en la capital catalana tras la crisis de la proclamación simbólica de la república. Está en juego una gran transacción tanto por el tamaño de la compañía y su campo de actividad como por los volúmenes económicos y el empleo directo e indirecto que implica. Pero ojo con hacer una lectura equivocada del desembarco del gigante japonés a la capital catalana.  

De entrada, tan superado no estará el temor a las consecuencias de una proclamación unilateral de independencia si lo primero que ha solicitado la multinacional fundada por Hiroshi Mikitani ha sido estabilidad en el plano jurídico y político para completar la transacción. La demanda se ha abordado en un encuentro reciente con la delegada del Gobierno, Teresa Cunillera, y el presidente de la patronal catalana, Josep Sánchez Llibre.

Se debe reconocer a los socialistas que no se hayan limitado a vender su estrategia de destensar la situación política en Cataluña únicamente sobre el papel al alentar la operación. El papel de Foment del Treball también es destacable, pero más en clave interna. Demuestra que ha recuperado su buena forma al ejercer de palanca empresarial de Cataluña.

Pero no nos engañemos, Rakuten no viene a Barcelona porque valore la fortaleza económica del territorio. Se aprovecha de que la ciudad mola y dispone de un puerto y un aeropuerto preparados para el traslado de mercancías. Pero la capital catalana no es la única de Europa que reúne esas características --París, por ejemplo, es su gran competidora en el proyecto a pesar de que no tiene muelles--. La multinacional viene aquí por razones más mundanas: el Barça.

El club liderado por Josep Maria Bartomeu es el embajador más internacional de la ciudad y es capaz de levantar una operación a la que está unida la creación de 200 empleos. Primero captó a Rakuten para sus propios business, convertirse en el principal patrocinador de la camiseta del primer equipo, y luego ha ejercido un papel capital para que los directivos de la multinacional tengan en mente que es mejor ubicar sus headquarters en el enclave mediterráneo que en un territorio cuya fiscalidad les puede generar algún que otro dolor de cabeza. Aunque solo afecte a su reputación.

El gigante del comercio on line en su país de origen, con otros negocios financieros y de actividades de ocio, conoció Barcelona por sus jugadores de fútbol. Aseguran que era de lo poco que conocía de la ciudad cuando adquirió Waki.tv en 2012, la plataforma de contenido audiovisual en streaming, y que el acuerdo de patrocinio es uno de sus niños mimados. Mikitani ha conseguido que el nombre de su empresa esté en la camiseta de Leo Messi y de Gerard Piqué, con quien se dice que tiene una relación cercana, y eso no es nada desdeñable.

Ahora está en plena negociación para redoblar su apuesta con la ciudad. El Gobierno y el empresariado catalán han asegurado al grupo que en Cataluña la estabilidad que exige no se verá comprometida ni ahora ni en el futuro. El Ejecutivo de Quim Torra deberá ratificarlo en un encuentro previsto para los próximos días. La estrategia política de la Generalitat se verá confrontada por la economía real. A ver quién gana.

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¿Quién es... Cristina Farrés?
Cristina Farrés

Periodista especializada en el área de economía y coordinadora de la sección de empresas.

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