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Perpiñán, Puigdemont y el coronavirus

Gerard Mateo
4 min

Llegó el día. Este sábado, el prófugo Carles Puigdemont se dará un baño de masas en Perpiñán. Lo necesita. Está falto de cariño. Una mansión como la de Waterloo se convierte en una prisión (como la que moraban Junqueras, Sànchez, Cuixart, Forn, Romeva y compañía hasta hace poco) para alguien que anda escaso de compañía.

Dicen que la urbe francesa, la última gran ciudad antes de la frontera (cuenta con unos 120.000 habitantes) y capital del Rosellón, recibirá a no menos de 80.000 independentistas. La organización reconoce que hace tiempo que no moviliza a tanta gente, aunque si nos tenemos que fiar de sus datos... ya sabemos que siempre los multiplican por tres o por cuatro; es rara la Diada con menos de cinco millones de manifestantes.

En este escenario, cuentan que son cientos los autobuses fletados y los vehículos preparados para la excursión de este 29 de febrero, que coincide (y ya es casualidad, porque un día así solo se da cada cuatro años) con el cumpleaños del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Bonito regalo le hacen los independentistas. Supongo que uno de los acuerdos de la mesa de los monólogos es que los nacionalistas catalanes se vayan a dar la murga fuera de España.

Así, las calles de Cataluña vivirán el sábado más tranquilo en muchos meses. En cambio, es posible que este fin de semana los radicales sí colapsen la AP-7, algo en lo que pincharon siete días atrás. Si van todos los que dicen, lo lograrán. No obstante, entiendo que dejarán a algunos de sus sectarios en Barcelona, que para algo les han alargado los permisos para cortar la Meridiana otras tres semanas (qué mal pinta lo de Fabra i Puig; la tensión va en aumento).

Todo ello sin olvidar que este acto en la Catalunya Nord es una muestra más de la división del independentismo, ya que reunirá a los más radicales, una postura que ahora quiere ocultar ERC. Sus intereses tendrá. Aunque los sondeos empiezan a castigar a los republicanos.

Por cierto, algunas voces hablan de temor al acto de Perpiñán por el coronavirus, esa neumonía de baja intensidad con más repercusión por los medios de comunicación (con bastantes excesos en busca de la audiencia) que por las muertes que causa. De todos modos, ya son varios los positivos en Cataluña… y con que haya un solo portador del virus el sábado…

Por último, Puigdemont está sin DNI y pronto le caducará el pasaporte. Ya que estará cerca de España, podría acercarse a la frontera para renovar sus documentos. O, directamente, podría organizar el acto en Cataluña la próxima vez. Siempre se puede marcar un Delcy, o ir a caballito de uno de sus fieles, y decir que no ha pisado territorio español, por lo que cualquier detención sería ilegal. Con todo, y aunque sea por unas horas, merci Perpignan por librarnos de los amarillos. Os los podéis quedar unos días.

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¿Quién es... Gerard Mateo?
Gerard Mateo

Gerard Mateo (Barcelona, 1990). Periodista. Buscando explicación a todo.