Madrid-Barcelona 2036

Gerard Mateo
4 min

La relación de Japón con los Juegos Olímpicos es peculiar. El país del sol naciente ha acogido tres veces la cita veraniega, pero solo la de 1964 transcurrió con normalidad. La primera, la de 1940, se suspendió por la Segunda Guerra Mundial, y la del 2020 se está celebrando en 2021 por la pandemia, aunque corrió peligro hasta el último segundo.

Madrid tampoco puede presumir de grandes triunfos. Se ha presentado cuatro veces para ser la sede y las cuatro las ha perdido (la última, para acoger los JJOO del 2020). De hecho, España solo los ha organizado una vez, la magnífica de Barcelona 1992, que abrió la ciudad al mundo, y también el país. Tal vez es hora de intentarlo de nuevo.

Son muchos los países que han repetido como anfitriones (Japón, Estados Unidos, Grecia, Francia, Reino Unido, Alemania, Australia --en 2032--), aunque todos con la marca de una ciudad, a pesar de que, sobre todo en los últimos tiempos, algunas pruebas se disputan en otras urbes. España, país siempre creativo, podría presentar una candidatura para Madrid-Barcelona en 2036.

Es verdad que Barcelona aspira a organizar los Juegos Olímpicos de Invierno en 2030 en una candidatura conjunta Cataluña-Aragón --nunca se han celebrado en España--, pero ello no es óbice para acoger también la cita veraniega seis años después.

España se movió rápido para postularse como país olímpico tras la muerte del dictador. Y eligió Barcelona --a la quinta fue la vencida para la capital catalana-- para la gran cita. Corrían los inicios de la década de 1980 cuando la maquinaria se puso en marcha. Los dirigentes sabían que unos JJOO eran la mejor manera de presentar la nueva democracia al mundo, y fue un éxito rotundo. 

Se da la circunstancia de que, en 2036, los Juegos deben regresar a Europa tras pasar por EEUU (2028) y Australia (2032). Y, más aún, en esa fecha se cumplirán 100 años del inicio de la Guerra Civil, así que una candidatura conjunta Madrid-Barcelona daría buena cuenta de que el país supo vencer todas las dificultades, está unido --por más que algunos traten de dividirlo-- y se adapta a los nuevos tiempos. Además, un evento así supone un gran proyecto colectivo, de remar todos en la misma dirección, luchar por los mismos intereses e ir todos a una de nuevo, sin reproches ni caras largas.

A la vista de que la mesa de diálogo (o negociación, como la llama el independentismo) saltará por los aires porque las exigencias del separatismo no tienen recorrido, los dirigentes políticos deberían reformular ese encuentro para fomentar la colaboración en todos los ámbitos, atraer capital y mostrar al mundo que la estabilidad ha vuelto a España. ¿Qué mejor que Madrid y Barcelona organicen conjuntamente unos Juegos Olímpicos del 2036? Es cuestión de ponerse a trabajar.

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¿Quién es... Gerard Mateo?
Gerard Mateo

Barcelona, 1990. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Comenzó su camino profesional como colaborador en las publicaciones deportivas digitales Madrid-Barcelona y Defensacentral, antes de dar el salto al Diario Gol. Con posterioridad, y tras casi cinco años, aterrizó en Crónica Global, donde hoy por hoy ejerce de redactor jefe de actualidad y edición. Buscando explicación a todo.