Los inadaptados que entran por los que salen

Gerard Mateo
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La víspera de la Mercè, patrona de Barcelona, comenzó con un gesto que ha tardado en llegar: la retirada de la Medalla de Oro al racista Heribert Barrera (1917-2011). El ayuntamiento premió con este reconocimiento al expresidente de ERC y del Parlamento --un referente para Quim Torra, por cierto, y tal vez en él se inspiró para escribir aquello de las “bestias con forma humana”-- a pesar de su reconocida xenofobia. Entre sus méritos destacaban frases como “los negros de América tienen un coeficiente inferior a los blancos”, “se debería esterilizar a los débiles mentales de origen genético” y mejor una Cataluña “sin inmigración”. Qué miedo, ¿no? Por fortuna, le han retirado el galardón; hasta ahora parecía que a Ada Colau solo le molestaban los nombres cercanos a ciertas ideologías.

Como siempre que Barcelona apuesta por reescribir la historia de la ciudad con el cambio de nombre de calles y plazas, en este momento había cosas más importantes que hacer, como es la gestión de la crisis del Covid-19. Sin embargo, ya que el melón estaba abierto, no había excusa para no quitarle la Medalla de Oro a este inadaptado. ¡Ay!, que ha sido a propuesta de Manuel Valls. ¿Y? Pues que este detalle sirve a los radicales para deslegitimar la retirada del galardón a Barrera, porque aprovechan para recordar las declaraciones del ahora concejal de Barcelona pel Canvi, cuando, siendo ministro del Interior francés, apostó por desmantelar los campamentos ilegales de gitanos: “Racista”. Ahora falta que le quiten la calle a otro que tal, Sabino Arana, como recuerda Ramón de España

Sin embargo, la jornada se torció por la tarde, con el pregón de la Mercè, este año encargado a Tortell Poltrona. Ya dejó claras sus intenciones cuando leyó una carta de Jordi Cuixart, presidente de Òmnium, condenado por sedición en el marco del procés. A continuación repasó lo mal que está el mundo y cómo lo hemos destruido en el último medio siglo, en un discurso que agradó a Colau, centrada en eliminar carriles y multar a los coches contaminantes sin ofrecer alternativas, porque es culpa de Renfe. Y siguió el parlamento con la cuestión lingüística. Salió el gordo. “Hay gente que insiste en pensar que nuestra lengua es el castellano”; “quizás piensan que su lengua es más importante que la de mi madre”; “quienes rechazan la lengua y la cultura de un lugar [...] son unos inadaptados”. Bingo.

Oh, oh; el impulsor de Payasos sin fronteras resulta que sí apuesta por las fronteras. Qué cosas. Como actuó de parte, olvidó que el castellano es la lengua mayoritaria de los catalanes, y que si hay algún idioma en desventaja en Cataluña ese es el español, que algunos pretenden relegar a la intimidad y a los subtítulos. Y que no se atreva TV3 a abrirse un poco. Tiene delito que Ricard Ustrell, en un momento de debilidad, justifique el uso de la lengua de Cervantes en los medios públicos catalanes. Si hay que justificarlo es que la cosa es realmente grave y muy preocupante. Señor Poltrona, ¿no será usted el inadaptado?, ¿el que vive ajeno a la realidad que le rodea como le ocurría a Barrera?

En todo caso, el uno por el otro: los inadaptados (o ignorantes) que entran por los que salen. No está de más recordar que el racismo y la xenofobia hacia lo español es un mérito para ascender en Cataluña. Porque, hasta hace poco, la consejera de Cultura era una persona que defendía la existencia de la raza catalana; que cargaba contra TV3 si le parecía que “hola” tenía entonación en castellano, y que ponía el español a la altura del zulú, porque la llengua de Catalunya és el català. ¿Y qué decimos de la expresidenta del Parlament Núria de Gispert? Casi 80.000 euros al año como jubilada por los servicios prestados; y eso que es conocida por su intolerancia y su xenofobia. La reprobaron por ello y tuvo que devolver la Creu de Sant Jordi. Pero le seguimos pagando un sueldazo.

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¿Quién es... Gerard Mateo?
Gerard Mateo

Barcelona, 1990. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Comenzó su camino profesional como colaborador en las publicaciones deportivas digitales Madrid-Barcelona y Defensacentral, antes de dar el salto al Diario Gol. Con posterioridad, y tras casi cinco años, aterrizó en Crónica Global, donde hoy por hoy ejerce de redactor jefe de actualidad y edición. Buscando explicación a todo.