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La gran mutación del independentismo

Manel Manchón
6 min

El latiguillo ahora es Catalunya 2022. El independentismo afronta una mutación. La Gran transformación, si nos apoyamos en aquel título de Karl Polanyi, un libro que ha mantenido toda su vigencia, y que nos lleva a pensar en aquel carácter distópico que quiso difundir el pensador austrohúngaro sobre el mercado autorregulador como institución básica de la organización social. Mientras el mercado ganaba influencia, promocionado por el propio Estado, se generaba, al mismo tiempo, una reacción de autoprotección frente a ese Estado por parte de la sociedad. ¿Estamos en ese momento, con una potencia descomunal del Estado para paliar y salvar a la sociedad ante la crisis económica que puede llegar, pero con una respuesta de ésta ante tamaña exhibición de poder? El caso es que el independentismo catalán se ha dado cuenta de que debe replantear todo lo que ha hecho en los últimos diez años. La prioridad ahora --¿cambió en realidad, alguna vez?-- es conservar el poder al frente de la institución del autogobierno, la Generalitat, y rehacer todo lo que esté a su alcance.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, que podría ser inhabilitado en septiembre por el Tribunal Supremo, se ha curado en salud. Y ha aceptado --y ahora promociona-- un plan conducido por un grupo de expertos, hasta 400, para pensar la Cataluña del futuro y también paliar la situación económica a corto plazo. El plan lo dirige Genís Roca, arqueólogo de formación, pero experto en transformación digital y valorado entre las empresas internacionales.

Fue el propio Roca el que se acercó a Torra, pero también al vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, para brindar ese apoyo, tras formar parte del equipo de El món de demà, que ha ido publicando trabajos sobre todos los ámbitos económicos, sociales y culturales, en los dos últimos años. Primero publicados en La Vanguardia, y luego recogidos en un libro. Se trata de un material de primera magnitud, en el que ha tenido una influencia decisiva el ensayista Jordi Amat.

No se trata de proclamas independentistas, no son trabajos sobre la transición nacional. No es el comité de expertos de Torra y de Aragonès un nuevo Consejo Nacional para la Transición Nacional. Es todo lo contrario. Es una guía para encarar los próximos años, que estarán marcados por la transformación digital; las nuevas herramientas en el campo de la educación; por la demografía que pondrá en un serio aprieto al sistema de pensiones; por la multiculturalidad; por la revolución industrial 4.0; o por la nueva movilidad urbana. Nada que ver con buscar una ruptura unilateral con España, aunque todo está relacionado con el futuro de la sociedad catalana.

¿Es un paso atrás? Es una mutación. Los partidos nacionalistas seguirán gobernando la Generalitat. Pero, como ya ocurre en el País Vasco, los ropajes serán distintos: independentistas que gobiernan desde el pragmatismo y con el temor por el cambio --como ocurre en buena parte del planeta-- y que esperan salvar los muebles de una crisis de civilización. Y, por el camino, mantendrán el poder.

Los 400 expertos estarán coordinados por Genís Roca y Victoria Alsina. No busquen a unos halcones independentistas. Están más próximos a un soberanismo convergente clásico, a un socialismo catalanista tecnificado, a republicanos pulcros que hablan de economía. ¿Es una estrategia de Torra y del independentismo de Junts per Catalunya que quiere acercarse a los integrantes de El País de Demà, de Antoni Garrell y Marta Pascal, y que ha desembocado en el Partit Nacionalista de Catalunya, a semejanza del PNV? No lo es, pero bienvenido sea ese conjunto de expertos --piensa el independentismo-- si con ello puede afrontar con ciertas garantías su gran mutación. Y sumar fuerzas, si es preciso, con todo un conjunto de movimientos y partidos que quieran arrimar el hombro, con los que no deseen la independencia pero quieran “trabajar para el país”.

Esos expertos podrían ahogarse en los próximos meses, pero la iniciativa existe, el material se elabora, y ni Torra ni Aragonès pueden desmarcarse ahora fácilmente. Sin embargo, la lucha política será cruda y feroz. Y el independentismo que surgió de Convergència buscará la mejor fórmula para conservar el poder. Como siempre ha hecho. En eso el nacionalismo catalán tiene una gran experiencia, algo que sabe muy bien Jordi Pujol, que acaba de cumplir 90 años.

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¿Quién es... Manel Manchón?
Manel Manchón

Periodista barcelonés, especializado en política y economía