"Golpe a la democracia"

Joaquín Romero
4 min

Desde la cárcel, el presidente de ERC se apresuró a proclamar ayer a través de Twitter que los tribunales habían asestado un “golpe a la democracia” al suspender la chapuza jurídica con que su segundo en la Generalitat y actual vicepresidente, Pere Aragonès, había tratado de suspender las elecciones autonómicas.

Precisamente, Oriol Junqueras cumple una condena de 13 años por haber participado en un golpe a la democracia organizando y financiando con recursos públicos un referéndum ilegal en 2017, y por haber promovido leyes que vulneraban el Estatuto de Autonomía y la Constitución.

La miopía del líder republicado no requeriría mayor comentario si no fuera porque se empeña en acusar a sus adversarios políticos y, en concreto, a Salvador Illa, de ser los promotores del nuevo revolcón jurídico. En realidad, la decisión del TSJC de suspender el aplazamiento electoral responde a la iniciativa de un ciudadano bastante ajeno al PSC y muy próximo al mundo independentista, aunque quizá no al que representa ERC.

Galicia y Euskadi pudieron aplazar sus elecciones el año pasado porque la declaración del estado de alarma fue posterior a la convocatoria electoral y porque el confinamiento limitaba a los votantes. En Cataluña, las urnas se fijaron para el 14F con un estado de alarma ya aprobado el 25 de octubre y prorrogado el 3 de noviembre. En aquel momento, 21 de diciembre, los datos sobre la pandemia no eran sustancialmente distintos de los del 15 de enero.

El único imprevisto que se produjo una vez convocados los comicios catalanes fue la aparición del ministro de Sanidad como candidato y la sorprendente respuesta de los sondeos de opinión, un efecto que podría dejarse notar en casi todos los caladeros electorales catalanes. De ahí, la conformidad de tantos partidos a la hora de tragar con ese disparate en forma de decreto que suspende sine die las elecciones.

Es más que probable que Aragonès no tenga capacidad jurídica para aplazar las elecciones y mucho menos para convocarlas, como señala el catedrático Joan Botella, de Federalistes d’Esquerra. También parece razonable pensar que si la Generalitat hubiera decidido restringir la movilidad de los ciudadanos de una buena parte del territorio como en otros momentos hizo en el Segrià o la Conca D'Òdena, hubiera llevado a Cataluña a un confinamiento de facto, lo que podría haber justificado el ansiado aplazamiento.

Pero no, a las mentes pensantes que dirigen el Govern y el Parlament les estimula más el cortoplacismo y el márketing político. Idearon el eslogan del consenso de los partidos, repetido hasta la saciedad por TV3 y Catalunya Ràdio, y se pusieron a tirar millas. Solo han conseguido amedrentar a unas organizaciones empresariales demasiado acostumbradas al confort institucional a la vez que sumaban la complicidad oportunista de algunos partidos, pero el pegote jurídico era de tal calibre que el primer verso suelto que ha lanzado una piedra ha roto el espejo que ocultaba el verdadero y nuevo golpe a la democracia.

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¿Quién es... Joaquín Romero?
Joaquín Romero

Periodista desde 1975. Fue redactor de Tele/eXprés y El Correo Catalán, entre otras publicaciones. Ha sido redactor jefe de El Periódico de Catalunya entre 1994 y 2014. También ha sido director de Crónica Global.