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España es Barcelona

Manel Manchón
5 min

Empresarios que se mueven, que intercambian información y saben cómo funciona el mundo. Reuniones en ámbitos distintos y una misma conclusión: la marca España, la referencia del país en todos los continentes tiene un nombre, y es el de Barcelona. ¿Es la capital de Cataluña? Sí, pero, principalmente, es la ciudad global más puntera de España y una de las ciudades más atractivas de Europa. ¿Son conscientes los dirigentes políticos españoles, y también los catalanes, independentistas incluidos?

Directivos de empresas alemanas, reunidos por la Cámara de Comercio de Alemania, sostienen, en una reunión reciente en Barcelona con algunos medios de comunicación, que en el ámbito tecnológico no hay color. Las empresas hablan bien de los informáticos polacos, “porque ya se han ganado un nombre”, pero a continuación, y también en función de cada especialidad, llega Barcelona. Hay talento, deseos de impulsar proyectos y algo que muy pocas ciudades tienen: esa atmósfera acogedora que tiene también un punto de diversión y de saber disfrutar de un clima mediterráneo. ¿Lo dicen los gobernantes locales? No, lo señalan directivos de empresas multinacionales, que viajan constantemente, y que han comprobado la evolución de la propia ciudad y del conjunto de España.

Esas impresiones coinciden en el tiempo con la cancelación del Mobile World Congress por la incertidumbre que ha causado el coronavirus. El ambiente ahora denota tristeza y esa sensación de que se ha perdido mucho el tiempo, sea con el proceso independentista o con proyectos, desde el flanco municipal, demasiado ideologizados a estas alturas del partido. Pero resulta que en ese lapso ha habido un cambio en la mentalidad del Gobierno central de turno.

La apuesta de Pedro Sánchez por la capitalidad cultural y científica de Barcelona debería ser un acicate para alzar la cabeza y mirar al mundo. La competencia es enorme, con batallas empresariales y económicas que sólo han hecho que comenzar. Estados Unidos vive con desesperación su pérdida de peso en el concierto internacional. El rival es China, pero también otros países asiáticos, con pequeños gigantes como Corea del Sur, que, además, acaba de conquistar Hollywood con Parásitos –es formidable, deberían verla--. Y hará todo lo que pueda para bajar la cuesta del podio de la forma más digna posible.

En esa coyuntura, Barcelona tiene mucho que ganar, siempre que vaya de la mano del Gobierno de…España, y de la Generalitat. ¡Juguemos ligas ambiciosas, porque sólo así se ganan posiciones y se logra la ilusión colectiva!

El independentismo también debería apoyar la idea, y aceptar que una Cataluña independiente no tiene en 2020 ningún sentido. Si se quiere soñar todavía con el proyecto Noucentista –como hace el presidente Torra—qué mejor oportunidad que agarrarse a Barcelona, como gran tractor del resto del territorio catalán y de toda España.

El momento invita a un cierto optimismo –hay que tenerlo, porque, ¿qué se gana con el fatalismo histórico catalán— al confluir un Gobierno de España con miembros de gran valía –eso también lo señalaron los ejecutivos de empresas alemanas—con instituciones y entidades que trabajan en la misma dirección: el Círculo de Economía, con su defensa de la cocapitalidad para Barcelona, Foment del Treball, Barcelona Global y el Ayuntamiento de Barcelona, con Ada Colau, pero también con un equipo de gobierno socialista que lleva en su ADN el concepto de la innovación y la cooperación público-privada.

España, en el mundo, es Barcelona. ¿A qué esperan todos para aunar esfuerzos y luchar por todo tipo de proyectos, desde un nuevo Mobile, hasta los Juegos Olímpicos de invierno Barcelona-Pirineos a los que se debería optar en 2030 como ha animado el vicepresidente del COI, Juan Antonio Samaranch esta semana?

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¿Quién es... Manel Manchón?
Manel Manchón

Periodista barcelonés, especializado en política y economía. Jefe de la sección de Opinión y del cultural Letra Global.