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Efemérides a la catalana: cinco años de nada

Xavier Salvador
3 min

Acaban de cumplirse 35 años desde que un descerebrado asesinó a John Lennon. Hace otros 43 años desde que el hombre caminó sobre la Luna por última vez. Son dos cuestiones inconexas entre sí pero que nos sirven para destacar un hecho: a mayor edad, mayor propensión a las efemérides, a la celebración del pasado, sea cual sea.

Los jóvenes se preocupan más del futuro, con lo que lo pretérito les ocupa menos tiempo. Un síntoma de envejecimiento de las personas acostumbra a estar relacionado con su propensión a comentar lo sucedido en vez de lo que vendrá. No sólo por las historia del abuelo Cebolleta, de la puta mili o de la guerra, si no por puro interés vital y deriva personal. Fíjense en su entorno y verán como lo que apunto no es ninguna menudencia.

Por eso los que tenemos una edad no podemos dejar de celebrar la efemérides que tuvo lugar el 28 de noviembre pasado. Se cumplieron justo cinco años desde que los catalanes fueron a las urnas en unas elecciones autonómicas para dar el gobierno a Artur Mas con 62 diputados en el Parlamento.

No era una mayoría absoluta, pero se le parecía mucho. Derrotó a un tripartito frustrante y enfermizo. Mas fue en 2010 una solución para una sociedad catalana desencantada con José Montilla y sus mariachis de ERC e ICV. Ha pasado el tiempo veloz, raudo, y lo que debía resolver aquella situación se ha convertido en el problema.

No insistiré en el demérito que tiene un político como Artur Mas, que ha finiquitado su partido, la oposición, la paciencia de los catalanes pactistas y los puentes de diálogo con el gobierno central. En cualquier caso, a sus escasos méritos cabe sumarle su mediocre equipo de colaboradores, un hecho ampliamente comentado, con lo que estos cinco años pasarán irremisiblemente a la historia por todo ese conjunto de cuestiones.

Un lustro después de aquellas elecciones, ni Cataluña está mejor, ni Mas tampoco. Su fracaso es absoluto, incluso aunque sea investido presidente inestable por una CUP impresionable, heredera política del nacionalismo de derechas, pero radical en sus planteamientos izquierdistas de organización eminentemente juvenil.

Tal y como somos los catalanes, sugiero que el 28 de noviembre pueda ser una efeméride nacional: el día que Mas nos llevó al colapso. Partidarios habituales de darle la vuelta a las derrotas, esta es una de ellas. Tiene suficiente categoría para celebrar que nada está mejor, que todo sigue igual o peor y que uno de los héroes de pacotilla del imaginario nacionalista logró una épica, insuficiente y pírrica victoria.

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¿Quién es... Xavier Salvador?
Xavier Salvador

Pese a nacer en Barcelona en un ya lejano 1965, he acabado siendo un tipo de pueblo. Hoy ejerzo como consejero delegado de CRÓNICA GLOBAL después de haber dado bandazos periodísticos por ahí durante años (El Observador, Diari de Barcelona, El Periódico, Economía Digital...). He escrito dos libros. El más leído, Pujol KO, junto a varios autores. Del otro (El yugo milenario) es del que me siento más orgulloso, pero fue un divertimento intelectual de otro tiempo y otro lugar. Me gustan las personas auténticas, trabajar en equipo, la familia y el buen vino. Bonhomía, digitalización y periodismo en estado puro, vamos.