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Ya era hora de hablar del 11S

Gerard Mateo
5 min

Ya era hora de que alguien hablase del 11S. Estaba preocupado por si, en mitad de tanta información sobre el coronavirus, se me había pasado por alto algún detalle. Pero no. La ANC, a través de su presidenta, Elisenda Paluzie, la mujer de antepasados “castellanos”, ha disipado algunas dudas, a pesar de que hace apenas 20 días decía que era pronto para tomar decisiones al respecto. ¿Ha cambiado algo en este tiempo? En el ámbito sanitario está claro que no. Barcelona seguirá aislada y continúa el goteo de los contagios y fallecidos supuestamente por Covid-19. Pero ya era hora. Me quitan un peso de encima.

Desconozco cómo será el mundo pos-Covid, pero lamento pensar que algunas cosas seguirán igual, al menos en Cataluña. Hay quien, como el subvencionado Toni Soler, sueña con un nuevo referéndum; hay quien, como Roger Español, llama a tomar las calles en cuanto se pueda (esto es, Meridiana y otros lugares que los independentistas han ocupado durante semanas de forma ilegal e impune); hay quien, como Pilar Rahola, insulta al rival político en la televisión pagada por todos; y hay quien, como la ANC y Puigdemont, se mantiene en un mundo paralelo y ya piensa en movilizar a las masas el 11S.

Gracias, Paluzie, por pensar en lo importante. Por pensar en el conflicto. Con unas elecciones catalanas en el horizonte, y ante un Gobierno que se acerca a Ciudadanos y se aleja del separatismo, es el momento de agitar a las masas. Su propuesta pasa por hacer una Diada mitad presencial mitad virtual. Una performance espectacular un año más. Si en lugar de pensar en la foto, destinasen esos esfuerzos a mejorar la economía y la sociedad, seríamos la envidia del mundo. Pero no. Está claro que algunos no quieren aprender. Porque, para empezar, nadie asegura que el 11S se pueda salir a la calle.

La manifestación independentista del 11S del 2020 será descentralizada. Esto es, habrá distintos puntos de reunión en Cataluña, como ya ocurrió en una Diada reciente, en aquella ocasión para maquillar el descenso de participación que registra este evento en los últimos años. Asimismo, el acto de este año, si se llega a celebrar (porque todo se está cancelando: Semana Santa, Sanfermines, Fallas…, pero el 11 de setiembre que no lo toquen), contará con una parte virtual, por aquello de que las personas de riesgo igual deben permanecer en sus casas. Vamos, que por h o por b ya tienen la coartada ante el previsible pinchazo.

Algo me dice que, para la Diada del 2020, los organizadores han puesto la mirada en sus admirados israelíes, que, en plena pandemia, se manifestaron contra su presidente. ¿Cómo? Con mascarillas y respetando la distancia entre ellos. Y con luces en la mano. Muy bonito en lo visual. Pero no deja de llamar la atención que, con lo bien que lo está haciendo Cataluña en esta crisis (dicen que si no fuera por Madrid ya haríamos vida normal), a alguien se le pueda ocurrir poner en riesgo la salud y la economía por una manifestación así; regresar a la casilla de salida. Claro, que tenemos los ejemplos del acto de Perpiñán y del 8M, en los que todo salió bien, así que supongo que no hay de qué preocuparse (ejem).

Mientras, como todo se ha hecho tan bien, Barcelona, motor económico de Cataluña, sigue en fase 0. ¿No querrán corregir ahora lo que debieron frenar a mediados de febrero? Tarde y mal, y con consecuencias sanitarias y económicas devastadoras. Por todo ello, no me cabe duda de que ya era hora de hablar del 11S. Irresponsables ellos, e irresponsables los que acudirán a la llamada en cualquiera de sus formas.

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¿Quién es... Gerard Mateo?
Gerard Mateo

Gerard Mateo (Barcelona, 1990). Periodista. Buscando explicación a todo.