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Por fortuna, parece que el tema pierde fuerza, pero hubo algún momento en el que temimos que los mismos que nos metieron en el 9N ilegal, en el invento de plebiscito del 27S, aquellos que parecen haber perdido la vergüenza torera, el rubor o lo que les quede de decencia política, se inventaban otra alternativa para seguir castigando a los catalanes mientras se llenan la boca del concepto pueblo catalán.

Tan enfermos están algunos que el Referéndum Unilateral de Independencia (RUI) ha sido una propuesta sobre varias mesas. Las de los partidos políticos, por ejemplo, y también las de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), el inventillo que ahora preside Jordi Sánchez (antes la presidenta del Parlamento, Carme Forcadell) para hacer creer que el movimiento independentista no sólo es pacífico y cívico, sino que se financia solo y que está avalado por el grueso de la sociedad civil del país.

El propio jotero de Taradell, el candidato de CDC al Congreso de los Diputados, Francesc Homs, ha tenido un minuto inusual de lucidez personal cuando ha dicho que para RUI en condiciones ya tuvimos el 9N y que ya se vio cómo y de qué manera quedaba el asunto. Mal (sólo fueron a votar los convencidos y favorables al secesionismo) y con varios imputados por el uso de instituciones y dinero público en una clara muestra de falta de neutralidad institucional.

ERC y la CUP, mientras, van jugando con el invento, le piden a los socios de CDC que se salten la legalidad española vía nueva convocatoria de ese referéndum. Pero, de hecho, lo que hacen es arRUInar la poca credibilidad que le queda a ese partido y hacer que deje de parecer una opción política sensata. De paso, además, arRUInan un poco más la infame imagen que sobre Cataluña y sus políticos empieza a tenerse allende los mares.

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¿Quién es... Xavier Salvador?
Xavier Salvador

Pese a nacer en Barcelona en un ya lejano 1965, he acabado siendo un tipo de pueblo. Hoy ejerzo como consejero delegado de CRÓNICA GLOBAL después de haber dado bandazos periodísticos por ahí durante años (El Observador, Diari de Barcelona, El Periódico, Economía Digital...). He escrito dos libros. El más leído, Pujol KO, junto a varios autores. Del otro (El yugo milenario) es del que me siento más orgulloso, pero fue un divertimento intelectual de otro tiempo y otro lugar. Me gustan las personas auténticas, trabajar en equipo, la familia y el buen vino. Bonhomía, digitalización y periodismo en estado puro, vamos.