Votar el 14F con 'seny'

Josep Maria Cusí Navarro
6 min

Nos hallamos posiblemente ante las elecciones más transcendentes para el futuro de Cataluña en muchos lustros de historia, y es que no hay que olvidar que las elecciones no son cada poco --con el consiguiente derecho a equivocarse y posibilidad de rectificar al poco también-- sino que estamos confiando el timón a alguien para los próximos cuatro años, salvo anticipo electoral, y en esta ocasión es mucho lo que se juega Cataluña: recuperación o decadencia.

Además de importantes, estas elecciones son muy tristes, y no solo por los catalanes que no pueden votar por haber perdido la vida o por los que tienen un lógico y fundado temor sanitario --que está llevando a los escogidos para mesas electorales a declinar y a muchos votantes a votar por correo o a no votar--, sino porque cuando uno hace bien las cosas suele poder elegir entre lo bueno y lo mejor. Sin embargo, cuando se hacen las cosas muy mal, las opciones suelen ser nefastas, y al perfil de los candidatos y demás miembros de partidos que vemos en los mítines basta referirse, pues es muy preocupante --por no decir patético-- que como futuro presidente y parlamentarios de la Generalitat de Cataluña tengamos que escoger entre reclusos penitenciarios, investigados por corrupción y uno de los peores gestores sanitarios de Europa y posiblemente del mundo (pues los datos reales, que no los oficiales, hablan de que estamos llegando ya a los 100.000 muertos en España por Covid).

Y es que abundando en los citados perfiles,  por un lado, tenemos a ERC que, ciertamente, ha olvidado que el del Hipercor de la Meridiana fue con diferencia el más sanguinario atentado de la enorme lista de atentados de ETA, y no menos cruel fue el de la casa cuartel de Vic, pues invita a Arnaldo Otegi a sus mítines. Levantan su brazo como si de un héroe digno de admiración se tratase. Qué rápido olvidan algunos hasta cosas gravísimas, y qué enorme desconsideración es dicho olvido con el pueblo catalán.

Por otro lado, tenemos a Junts que no ha sabido dar con nadie mejor que Laura Borrás, investigada --otrora imputada-- por el Tribunal Supremo nada más y nada menos que por prevaricación continuada, y que todos sabemos que está teledirigida desde Waterloo, desde donde se incita al odio a todo lo español no catalán y hasta a la Unión Europea, pese a vivir el prófugo de un sueldo como eurodiputado.

Adicionalmente uno se molesta en leer los diferentes programas electorales y --pese a que Cataluña es la comunidad autónoma con mayor presión fiscal de España y demostrando una ignorancia supina de los principios que rigen en el ámbito tributario, como el de no confiscatoriedad por sobreimposición-- leo que Jéssica Albiach, de En Comú Podem, propone un nuevo impuesto al lujo y subidas para las rentas altas, pese a que tenemos un ya incrementado (2,75%) marginal del Impuesto sobre el Patrimonio, el Impuesto sobre los Activos No Productivos de las Personas Jurídicas. así como el mayor marginal del IRPF.

Cataluña tiene un cáncer con metástasis, a raíz de un desgobierno liderado por el sumamente nocivo tándem ERC-Junts, que, lejos de procurar el bienestar de los catalanes, ha llevado a Cataluña a sufrir una de las mayores caídas de PIB de España en 2020 (el 13,5%), se ha ensañado con sectores como el de la restauración --prohibiendo tomar un café a las 11:00 de la mañana en un bar entre unos pocos, pero no ir muchos a un mitin político--, ha ahogado más a los catalanes disparando el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en plena pandemia y creando nuevos tributos, ha motivado la fuga de millares de empresas y disuadido a la inversión extranjera (caída del 28% en Cataluña frente al aumento del 18% en Madrid) y ha sembrado la anarquía tolerando y motivando el desorden público.

Pero por aquello de “quien tuvo retuvo” y como a esta gran tierra la caracterizó en tiempos pasados el “seny”, sugiero que excepcionalmente y por una sola vez la razón eclipse al corazón y, siendo muy respetables todas las preferencias políticas, antepongamos la recuperación de Cataluña y de los catalanes a ventas de historias que no se prevén cumplir y que son meras cortinas de humo para eclipsar una nefasta gestión de Cataluña que la ha llevado a una deuda del 34% de su PIB (de las más altas de las comunidades, sólo por debajo de Valencia y Castilla-La Mancha), pues ya suficiente daño han hecho como para renovarles el apoyo. Invito a todos a tener en cuenta lo dicho y a votar el 14F con “seny” para iniciar la recuperación de Cataluña, pues no hacerlo saldrá carísimo.

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José María Cusí Navarro

Inició su carrera profesional en febrero de 1996 en Cuatrecasas, donde trabajó en Barcelona (cinco años) y abriendo la oficina de Nueva York (casi tres años). Posteriormente fue responsable del Área Fiscal en Barcelona de Clifford Chance (seis años), socio del Área Fiscal en España de Bird & Bird (cuatro años) y tras un paso de 3 años por AVQ decidió crear en septiembre de 2015 su propia firma junto con dos socios más: CHR LEGAL. Actualmente CHR LEGAL es una boutique legal que cubre las áreas de penal, fiscal, mercantil y procesal civil. Ha escrito numerosos artículos en España y en el extranjero, es miembro de la AED, de la IFA, de la IBA, de la AEDAF y de la AEDF. Es autor de un libro y profesor de fiscalidad desde hace doce años. Ha colaborado con ESADE, IESE y el Centro de Estudios Garrigues.