Viejo pero con el espíritu joven

Roberto Giménez
2 min

Este martes se hecho la selectividad, y recuerdo que yo la hice en un instituto de Lleida, en 1975, cuando oficialmente todavía se la llamaba Lérida.

Después estudié dos careras universitarias, Periodismo y Publicidad y Relaciones Públicas, pero como mi familia era modesta no tuve más remedio que entrar a trabajar en el Banco Condal, ya desaparecido.

Fue en Granollers, la ciudad de adopción que he hecho mía. Aquí tengo lo que más quiero: mi familia. Y conozco más a Granollers que a mi ciudad natal. Al fin y al cabo, uno es más de donde pace...

Recuerdo también los quioscos, prácticamente desparecidos. Solo quedan dos en esta ciudad. Y es que la prensa de papel ha pasado a mejor vida. Únicamente los jubilados compran periódicos. Así, los pocos quioscos que aún sobreviven casi se dedican exclusivamente a vender flores y plantas. Son una tumba si nada. La tecnología impera de forma apabullante. Y eso no me gusta.

Yo escribo sin salir de casa. En mi caso, no es la pandemia, sino la perpetua...

Esta es la realidad de España y del mundo. La cosa va mal. La inflación está disparada, el paro no baja lo que debería, hay más delitos, se disparan las okupaciones... y la policía no sabe qué hacer.

No me gusta nada lo que veo.

El calor exagerado tampoco. Prefiero la primavera y el otoño.

Y qué decir de la corrupción en la política. Y de la mala educación.

Soy viejo, pero tengo los mismo principios de siempre: amo a España, defiendo a los necesitados y tengo una concepción cristiana de la vida. Así me lo enseño mi familia.

Soy viejo, pero de espíritu joven porque con 64 años aún tengo ilusiones.

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¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director del Vallés, era el segundo semanario más antiguo de Cataluña, y fue director de Honor de El Vallès del siglo XXI. Ha escrito diez volúmenes de la serie 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2017 se publicó el último: 'Mis Enemigos Íntimos'-. Son las memorias del director del semanario comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Cada Sant Jordi publica una edición de 100 ejemplares que se agotan el mismo día. ¿Por qué no hace más? "Son para mis amigos", responde. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... También se le puede seguir en Facebook -cada día laborable publica 'La libreta azul'- y en Twitter. No es el capitán Araña. Sus amigos dicen que es honesto y leal, pero eso se lo dicen porque son sus amigos. Para entrar en su cofradía exige Derecho de Admisión. Vale quien sirve, pero no sirve cualquiera.