No todo es política

Roberto Giménez
3 min

Escribo el martes, como siempre. Suena el eco de la victoria de España sobre la subcampeona del Mundial de fútbol de Rusia, Croacia, y la derrota de la campeona, la temible Francia. Eso nos llevará a ver a la selección de Luis Enrique, que jugará contra Suiza en San Petersburgo, en Rusia, el próximo viernes. Esa ciudad monumental nos es cercana. Esta España cotiza al alza en el mercado futbolístico. Aunque el fútbol es una caja de sorpresas.

Esta semana se ha celebrado el día del Orgullo Gay en todo el mundo. No entiendo las agresiones que los homosexuales reciben, no sólo en la Europa del Este sino en la propia España. Todo hombre o mujer puede acostarse con su amor, y nadie tiene que oponerse. Pero no me gusta que haya un día del Orgullo Gay, como no existe un día de Orgullo Heterosexual, porque no tiene sentido.

El título de artículo responde a esa necesidad de analizar otras cuestiones, como el fútbol o el sexo. Pero también es necesario abordar la situación de la política española, el teatro en el que se ha convertido. Y es que no me fío ni de Pedro Sánchez ni de la oposición al Gobierno.

No me gusta el indulto que se ha concedido a los independentistas, porque protagonizan un mal teatro. Todos están en la misma posición, desde la banda de Oriol Junqueras, que mantiene el contacto con el fugado de Waterloo, a los antisistema de la CUP y Ada Colau. Los espectadores lo saben. Hace diez años que todos juegan de la misma forma.

La Justicia es más seria, porque condenará a los separatistas a pagar mucho dinero, que es lo que merecen, a partir del Tribunal de Cuentas. No me fío del presidente Sánchez, pero hay que señalar que no está loco (es un atrevido), porque no ha concedido la amnistía. El Gobierno ha indultado, pero nadie de los procesados podrá presentarse, durante muchos años, en unas elecciones.

El estado español es más fuerte que sus enemigos. Y ellos lo saben.

 

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¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director del Vallés, era el segundo semanario más antiguo de Cataluña, y fue director de Honor de El Vallès del siglo XXI. Ha escrito diez volúmenes de la serie 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2017 se publicó el último: 'Mis Enemigos Íntimos'-. Son las memorias del director del semanario comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Cada Sant Jordi publica una edición de 100 ejemplares que se agotan el mismo día. ¿Por qué no hace más? "Son para mis amigos", responde. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... También se le puede seguir en Facebook -cada día laborable publica 'La libreta azul'- y en Twitter. No es el capitán Araña. Sus amigos dicen que es honesto y leal, pero eso se lo dicen porque son sus amigos. Para entrar en su cofradía exige Derecho de Admisión. Vale quien sirve, pero no sirve cualquiera.