Rahola, ¿por qué esconde lo que cobra?

Isabel Llauger
04.11.2021
8 min

En este pasado largo fin de semana tuve tiempo de visionar el breve debate entre la señora Pilar Rahola, personaje fijo del programa FAQS de TV3, y Josep Manuel Silva, estrenado (pero también veterano tertuliano) participante .

Más allá de evidenciar lo que ya sabía, que a Rahola los presentadores de los programas le regalan el micro mientras el otro contertuliano va reclamando, educadamente, su turno para intentar aparentar un debate plural, la pregunta final del señor Silva incomodó y cabreó dejando a la tertuliana fuera de juego. ¿Cuánto cobra Pilar Rahola del erario? Le paga una productora. Y ¿cuánto cobra esta productora del erario?

A mí me importa un pepino lo que cobre nadie, siempre que ese sueldo no se pague con mi dinero. Es más: me parece estupendo que cuando lo que uno cobra se lo paga una entidad, empresa o sujeto privado la gente se gane muy, pero que muy bien la vida porque, además, cuanto mejor se la gane cada uno, si llega a las franjas más altas de cotización también pagará la cuota más alta (un 53% de lo que habrá ganado en un año), y con lo desmesurados impuestos pagados por ese señor o señora que ha ganado mucho dinero (y pagado muchos impuestos) nos ayudarán a todos a tener mejores servicios, sanidad, colegios, carreteras… Pero, en el caso del dinero público, la realidad es otra y lo que espero es que las cuentas sean absolutamente transparentes y estén fiscalizadas al euro.

Les aseguro que si Rahola cobrara lo que cobra cualquier tertuliano asiduo a los medios públicos catalanes no tendría ningún atisbo de pudor en decirlo. Es más, estoy convencida de que haría bandera y publicidad de esas tarifas para dejar claro su compromiso ideológico con la causa que defiende más allá del dinero. Y quizás en eso se equivocaría… yo podría estar incluso de acuerdo en que uno ha de cobrar en función del interés que suscita cada vez que interviene y no podemos negar que maneras agresivas y poco conciliadoras como las de la señora Rahola tienen, ahora mismo y por un determinado sector radical del independentismo, mucho reclamo.

Pero ¿saben por qué no lo dice? Porque lo que cobra es una obscenidad si se compara con los sueldos medios de sus conciudadanos. Y porque todos, los de su cuerda ideológica y afines a su manera populista y ofensiva de debatir cualquier tema, y aquellos a los que esa manera de tejer complicidades nos parece soez y tramposa, nos escandalizaríamos ante el uso que se hace de nuestros impuestos.  

En ese mismo programa, la señora Rahola (que se ofende tanto cuando le preguntan algo que ella, si no le diera vergüenza decir lo que cobra, publicitaría a los cuatro vientos) alabó “la fuerza, la determinación y el nivel inmenso del señor Valtonyc” y calificó de “maravilla de entrevista” la que se le hizo al rapero ubicado en Bélgica a raíz de la decisión del Tribunal Constitucional belga de suprimir el delito de injurias a la Corona de su Constitución.

Hay cosas que no se entienden. Al señor Valtonyc que, a pesar del enorme barranco ideológico que hay entre él y los promotores del procés ahora trabaja como informático bajo el abrigo del asilo del president Puigdemont en la casa de Waterloo,  se le ha encumbrado como si del baluarte y símbolo de la libertad de expresión se tratara. Por parte de algunos se endiosa al rapero, pero, al mismo tiempo, se censura y se expulsa a un periodista (Xavier Rius, director de e-Notícies), ni más ni menos que a un periodista, por hacer una pregunta (que venía al albur de un polémico gag de la televisión pública que fue retirado) “supuestamente” grosera a la portavoz del Govern  y que la incomoda.

Vamos a aceptar, sin mucho convencimiento ya que si la pregunta la hubiese hecho una mujer a un hombre no habría habido polémica, que fuese grosera… pero, solo una reflexión: si la pregunta fue grosera, ¿qué narices son las letras que nos ha ido arrojando en sus canciones este nuevo símbolo de la libertad de expresión?:

“Dicen que pronto se traspasa la cloaca de Ortega Lara y muchos rumorean que Rubalcaba merece probarla, complejo de zulo mi casa a ver si un día secuestro alguno y le torturo mientras le leo al Argala”.

“Sofía en una moneda, pero fusilada”.

“Para todos aquellos que tienen miedo cuando arrancan su coche, que sepan que cuando revienten sus costillas, brindaremos con champán”.

“Cuando digo Gora ETA delante de un guardia civil, por eso te encierran y no por ser un hijo de puta como Urdangarin”. 

“Tu bandera española está más bonita en llamas, igual que un puto Patrol de la guardia cuando estalla”.

“Un atentado contra Montoro otro logro pa' nosotros, socialicemos los medios de producción a tiros y a la mierda los votos”.

“De Cospedal no reiría tanto en un zulo a cuarenta grados”

“Bauzá debería morir en una cámara de gas, pero va? Eso es poco, su casa, su farmacia, le prenderemos fuego”

Pequeña muestra de algunas de las perlas del rapero Valtonyc con pretensión de vómito intelectual.

Rahola y los suyos reivindican que en el Parlament se puede hablar de todo y que en el ejercicio de la libertad de expresión un rapero puede cantar lo que le dé la gana, pero, cuando se trata de los “otros” y contrariamente a esas premisas: ¿un periodista no puede preguntar al Govern lo que le parezca en una rueda de prensa? Los fanáticos son mala gente y ahora éstos están fanatizados.

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¿Quién es... Isabel Llauger?
Isabel Llauger

Isabel Llauger Ribas (Barcelona, 1966) es experta en relaciones institucionales, licenciada en Filología Hispánica por la UAB, Máster en Comunicación y Estudios Culturales por la UdG y Postgrado en Dirección de Fundaciones. También es experta en Igualdad de Género y en Compliance Penal por la UB. Directora de Ill+a Gestión (www.illagestio.com), es crítica literaria de las revistas 'Qué Leer' y 'Liubrújula', así como tertuliana de Catalunya Radio y TV3. Ha sido profesora asociada de la UdG.