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Puigdemont, la versión catalana de Antoñita la Fantástica

Roberto Giménez

por Roberto Giménez

24.01.2016
6 min

Javier Cercas es uno de mis escritores preferidos, desde que lo descubrí en 'Soldados de Salamina'. Me identifico con su estilo y con la forma de ver el mundo. A finales de 2014 se publicó su última novela, 'El Impostor'. La devoré en tres días, porque Javier te cerca desde la primera frase y no te deja respirar hasta llegar a la última.

'El Impostor' explica la falsa vida de Enric Marco, un caradura que se inventó un pasado antifranquista que nunca existió. Un escándalo que estalló hace ahora diez años gracias a una investigación periodística.

Puigdemont, como Marco, también ha inventado su pasado

El invento de Enric Marco me recuerda, por motivos desemejantes, a la figura del nuevo president, Carles Puigdemont. Enric es la versión (o el Marco) catalán del personaje de Antoñita la Fantástica.

No es que la vida de Carlos, Enric y Antoñita se parezcan, pero sí que tienen puntos en común: Puigdemont estudió en el internado del Collell. Cuenta que eso le marcó. Allí fue 'fusilado' el protagonista de la novela de Cercas, el falangista Rafael Sánchez Mazas.

Al margen de esta coincidencia geográfica e histórica, un habitual columnista de esta casa, Carles (como el president) Enric (como 'El Impostor') López, ha rastreado las huellas que en internet van dejando las personas públicas y en varias entregas ha ido perfilando tras la espesa niebla a su Enric Marco particular, Carles Puigdemont, el Molt Honorable President de la Generalitat por la gracia de Mas y de la CUP.

Puigdemont, como Marco, también ha inventado su pasado.

Habitualmente, todo el mundo hace photoshop en su CV. Conocidos de Girona me dicen que tiene una buena imagen en la antigua ciudad de los Sitios. No voy a negarlo, pero sí que ha fabricado su pasado sin llegar a las mentiras de Marco o las fantasías de Antoñita; su foto ha sufrido una mutación por exceso de photoshop.

La primera lectura, cuando quise saber quién era el hombre elegido por Mas y aceptado por la CUP, fue que el alcalde de Girona era un hombre culto, filólogo y periodista, con un posgrado en la mochila. Luego trascendió que no tenía ningún título universitario, pese a que en 2002 fuera nombrado por la Diputación director de la Casa de Cultura de Girona.

Tampoco estudió periodismo, porque su paso por la Universidad sólo es la de Girona. Allí no se estudia periodismo...

En el Parlament, Miquel Iceta le preguntó qué estudios tenía, y el nuevo president conmovió a sus señorías diciendo que un gravísimo accidente de tráfico, acaecido en 1983, le obligó a dejar los estudios de filología en la Universitat de Girona... pero la mentira tiene las patas muy cortas porque hace cuatro años había explicado --las huellas que deja internet-- que dejó los estudios de filología porque la vocación profesional que tenía era la de periodismo, y que El Punt Diari le robaba todas las horas del día. Una versión y la otra son incompatibles, pero es más grave mentir en sede parlamentaria siendo president, que hace cuatro años en un artículo de la prensa local.

Tampoco estudió periodismo, porque su paso por la Universidad sólo es la de Girona. Allí no se estudia periodismo...

Que en 1999 la Generalitat le encargara la creación de la Agència Catalana de Notícies, o que en 2002 el presidente de la Diputación nombrara director de la Casa de Cultura de Girona a una persona sin títulos superiores, sólo se entiende porque es fundador de las JNC, la obra predilecta del Régimen de JP. La puerta oculta para entrar de profesional en la Generalitat de Pujol. Es sabido que la JNC es la pedrera de los mandos por designación directa de la Administración autonómica.

En 2006, Puigdemont estaba en la lista de morosos por no pagar el IBI, el IAE, la circulación y la basura al ayuntamiento desde hacía varios años y se ordenó el embargo de su nómina

La bomba informativa, empero, la dio El Triangle al dar a conocer que el nuevo president había sido un contumaz moroso del Ayuntamiento de Girona, que iba a presidir en el 2011.

En el 2006, el Boletín Oficial de la Provincia, publicó su nombre en la lista de morosos por no pagar el IBI, el IAE, la circulación y la basura al ayuntamiento desde hacía varios años. Y ordenó el embargo de su nómina.

Limpió su falta como contribuyente cuando fue nombrado cabeza de lista por Girona en las autonómicas de 2007. El embargo de la nomina no se ejecutó porque pagó lo que debía antes de presentarse como candidato a la alcaldía del ayuntamiento al que debía el dinero, ¡menudo ejemplo!

Carles Puigdemont no es el jeta de Enric Marco, todo tiene sus grados, pero sí me recuerda a Antoñita la fantástica; un personaje radiofónico que en el Radio Madrid de finales de los 40 y principios de los 50 crearon este personaje mezcla de realismo y fantasía como el photoshop actual.

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