Puigdemont deja JxCat

Roberto Giménez
3 min

Estos días han estallado diversas derivadas del caso Pegasus, sobre el presunto espionaje a través de los teléfonos móviles que ha acaparado la atención mediática en nuestro país.

En un giro de guion inesperado, el lunes supimos que también habían sido espiados el presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez, y la ministra de Defensa, Margarita Robles. Todo apunta a que previsiblemente quien podría estar detrás de esa operación es el Gobierno marroquí de Mohamed VI. Es más que probable que al monarca alauita no le gustara que el Ejecutivo español autorizara la estancia en un Hospital de Logroño del líder del Frente Polisario para tratarse del Covid-19. Cuando se recuperó, voló a la vecina Argelia, enemiga histórica de Marruecos.

En todo caso, diversos gobiernos europeos han utilizado el programa israelí Pegasus, tan de moda en la actualidad. Pero los principales dirigentes independentistas catalanes, como Oriol Junqueras o Carles Puigdemont, consideran que la denuncia del Gobierno en el sentido de que también ha sido espiado no es más que una "cortina de humo". En realidad, los secesionistas solo pretenden seguir atacando al Estado español porque, al parecer, ellos son el ombligo del mundo.

Por otra parte, todavía no ha quedado claro por qué Puigdemont deja la presidencia de Junts per Catalunya (JxCat), pero no creo que su anuncio sea una coincidencia en el tiempo con el estallido del caso Pegasus. Los que peinamos canas sabemos que las coincidencias existen en la vida, pero casi nunca en la política.

Y qué decir de Rusia. Los rusos no tienen el programa Pegasus y Putin no será envenenado, ni recibirá al Papa Francisco --pese a que el pontífice ha solicitado un encuentro-- porque el autócrata no cree en nada, es un ególatra. De hecho, Vladimir Putin ni siquiera es ortodoxo, aunque juega con la religión cristiana por su propio interés.

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¿Quién es... Roberto Giménez Gracia?
Roberto Giménez

Durante treinta años ha sido director del Vallés, era el segundo semanario más antiguo de Cataluña, y fue director de Honor de El Vallès del siglo XXI. Ha escrito diez volúmenes de la serie 'Casi treinta años y un día' -en Sant Jordi de 2017 se publicó el último: 'Mis Enemigos Íntimos'-. Son las memorias del director del semanario comarcal más leído en Cataluña, que desapareció seis meses después de que lo dejara. Cada Sant Jordi publica una edición de 100 ejemplares que se agotan el mismo día. ¿Por qué no hace más? "Son para mis amigos", responde. Retirado antes de tiempo, con 55 años, por culpa de una bala traidora en la médula... También se le puede seguir en Facebook -cada día laborable publica 'La libreta azul'- y en Twitter. No es el capitán Araña. Sus amigos dicen que es honesto y leal, pero eso se lo dicen porque son sus amigos. Para entrar en su cofradía exige Derecho de Admisión. Vale quien sirve, pero no sirve cualquiera.